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Quijote Digital

La Villa de Don Fadrique llegó a emitir su propio dinero en billetes durante la Guerra Civil

 |  12 de Junio de 2017 (17:06 h.)
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El historiador y escritor local Pedro Organero Ronco, tras varios años de búsqueda, por fin ha encontrado el papel moneda que se emitió durante la Guerra Civil en nuestra localidad, por parte del Consejo Municipal, debido a la grave escasez de moneda en la zona republicana, especialmente en el medio rural.

Firmado por quién era el alcalde entonces, Juan Ignacio Rincón, y por el Consejero (concejal) de Hacienda, Dionisio Baquero, hecho que confirma su valor y el  respaldo municipal que poseía.

Como medida antifalsificación, el billete tiene incorporado un asterisco y la numeración del billete, que en este caso es *2855. Además de este ejemplar, se emitieron otros billetes de 25 y 50 céntimos  y de 1 peseta.

Al estallar la Guerra Civil, la gente guardó las monedas de plata por el gran valor que tenían al estar hechas de este material, no tanto por la cantidad que representaban. A su vez, el Gobierno las estaba recogiendo para sustituir las monedas de la Monarquía por las de la República  y usar la plata para sufragar los gastos de la guerra.

Estos dos hechos, propiciaron la carencia de monedas fraccionarias, que dificultaba el desarrollo de las transacciones mercantiles. Algunos comercios comenzaron a crear vales para facilitar el intercambio, pero estos no estaban respaldados por ninguna entidad bancaria ni organismo oficial, a pesar de que los vales locales existieron siempre en casi todos los municipios de dominio republicano, desde los primeros días de agosto de 1936.

La situación llegó a ser tan grave, que algunas localidades comenzaron a emitir billetes municipales garantizándolos, y algunos organismos locales (sindicatos o comités) hicieron sus propias emisiones para facilitar el pago de sueldos.

Durante el año 1937 muchos ayuntamientos se vieron obligados a emitir sus propios billetes, que carecían de validez fuera del respectivo término municipal que los ponía en circulación.

No todos los ayuntamientos depositaban el equivalente en moneda de curso legal para avalar estas emisiones, aunque este hecho fue consentido por el Gobierno como medida provisional hasta que el Banco de España emitiera una cantidad de moneda fraccionaria suficiente para todo el país. La vida de estos biletes terminó el 6 de Febrero de 1938, cuando el Gobierno de Juan Negrín, decidió retirar los billetes locales.