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01:37h. Miércoles, 26 de Septiembre de 2018

El Real Madrid calla muchas bocas aquí y en Europa

Apasionante partido el que jugaron Real Madrid y París Saint Germain en el Santiago Bernabéu, que volvió a vivir otra de sus noches de leyenda en Europa.    Ganó el Madrid 3-1 al PSG cuando nadie lo esperaba, porque los franceses durante los 30 primeros minutos del segundo periodo eran el dueño y señor de la situación. Casi mudo estaba el Bernabéu ante el peligro que llevaban esos dinamiteros que tiene delante, como son Mbappé , Neymar y compañía que en cada acción llevaban el suspense al estadio que ya daba por bueno el (1-1), que fue como finalizó la primera parte.

   Pero fue retirar al bulto sospechoso de Benzema sustituyéndole por Bale y el partido comenzó a cambiar. Y más aún cambió, cuando Zidane, y hay que alabar su valentía, a falta de once minutos introdujo en el equipo a Lucas Vázquez y a Asensio que entraron por Isco y Casemiro, respectivamente. Entonces fue como coser y cantar. Con estos dos últimos cambios ganó las bandas, cerrándolas al tiempo que les sirvió para desbordar.. Fue un acierto total de Zidane y hay que decirlo muy alto.

   Asensio fue el hombre clave. En tan solo once minutos hizo cambiar la dinámica del partido. El mallorquín vuelve a estar en forma y ha demostrado que hoy por hoy tiene que ser titular indiscutible. De sus botas salieron los dos pases con los que Cristiano marcó el 2-1 y Marcelo el 3-1. Si, un Marcelo inmenso que fue el mejor del partido y que se entendió a la perfección con Asensio. Los dos hacen una pareja perfecta que rompen a sus rivales, por su eficacia y genialidad.

    Los jugadores del PSG no daban crédito, habían pasado de estar cerca del 1-2 a un 3-1 en un abrir y cerrar de ojos. ¿Cómo era posible? Se ve que no conocían el historial de leyendas épicas del Real Madrid cuando de Europa se trata.

   El estadio gritó de alegría,casi llegó al éxtasis, después de verse casi en la lona. El guión europeo de las noches grandes en el Bernabéu se cumplió paso a paso. Primero, sufriendo con el 0-1. Mbappé (extraordinario este jugador) se marchó de dos rivales con su velocidad endiablada, después tuvo suerte en el rebote que cogió Neymar para cederle el balón a Rabiot que marcó.

  Fue entonces, cuando los once jugadores del Real Madrid que estaban sobre el terreno de juego, tomaron conciencia del mensaje que rezaba la gran pancarta que se exhibió al comienzo del encuentro y que tenía como protagonista al seguidor madridista más famoso, Rafa Nadal. Con su imagen como estandarte, decía: “Vamos,Real, el madridismo nunca se rinde”. El espíritu indomable de Rafa y su dominio en la tierra de París, era el mensaje de apoyo al equipo de Zidane que había comenzado como un cañón el partido: presionando muy arriba, comprometido y jugando con mucha intensidad.

   La primera parte fue muy igualada pero con más dominio de los blancos, que encontraron su recompensa al filo del descanso con un penalti infantil, pero que lo fue, de Lo Celso sobre Kroos que se encargó de transformar Cristiano Ronaldo, logrando el (1-1). Con este gol, el portugués se hacía centenario. 100 goles con el Real Madrid en Europa. Casi nada. Luego marcaría el 101.

   Si Asensio revolucionó el partido, el que lo dinamitó y sentenció fue Marcelo, a nuestro entender el mejor de la noche. Cerró el resultado final(3-1) con un zurdazo en el minuto 87, que le sirvió su pareja de baile, Asensio. Este gol dejó noqueado al PSG, cuando menos se lo esperaba. El Bernabéu se le cayó encima de golpe. El París Saint Germain ,de  un plumazo, se enteró que las noches europeas en Chamartin,  muchas veces se convierten en leyendas.

   El equipo de Unai Emery, no jugó mal, ni mucho menos. Lo hizo bien, y si enfrente hubiese tenido a otro equipo que no fuese el Real Madrid, se habría llevado la Victoria, pero  en Europa el equipo blanco, es el Rey.

    Lo que sucede es que Unai Emery, que nunca ha ganado en el Bernabéu, le dio un ataque de miedo. Quitar a un delantero centro como Cavani para dar entrada al lateral derecho Meunier, es de cobardes. A la postre, le costó caro.

 El técnico español del PSG, así como su presidente Al Khelaffi, declararon que el colegiado italiano Gianluca Rocchi les había perjudicado claramente señalando el penalti sobre Kroos, que para ellos no le fue; y no pitando unas manos de Sergio Ramos, que si lo fueron ,pero que el arbitro no vio como acción intencionada por tener el brazo pegado en el cuerpo.

   No vi tan crítico a Unai Emery ni a su presidente, la temporada pasada cuando perdieron contra el Barcelona, donde el colegiado alemán Atakin les perjudicó por tierra, mar y aíre. Son excusas por una derrota que no esperaban y que ya está levantando críticas en los medios franceses.

   El 3-1 es un buen resultado, pero, ni mucho menos, está resuelta la eliminatoria para el partido de vuelta  que se jugará el próximo 6 de marzo. El París Saint Germain, lo ha demostrado, es un peligro constante y en el Parque de los Príncipes va a ser un vendaval. Que se ate los machos el Real Madrid porque allí va a sufrir, y mucho

   Ojo al dato: En la temporada 92-93, en los cuartos de final de la copa de la UEFA el Real Madrid que se enfrentó al París Saint Germain, fue al Parque de los Príncipes con el mismo resultado con el que va ahora, y al final perdió por 4-1. Esperemos que ese mal presagio, no se cumpla ahora en la Champions, donde como dice Cristiano, el Madrid tiene ese poso de experiencia que le hace ser especial.

    Como especial ha sido el triunfo sobre el PSG, el nuevo rico del panorama futbolístico europeo. La victoria final del Real Madrid fue sentida como una resurrección, como una rebeldía ante los que le daban por muerto. Los blancos han callado la boca a muchos aquí en nuestro país, y a la gran mayoría de Europa.

   El Real Madrid está de vuelta. UN respeto al campeón de Europa.