Quijote Digital

  • Diario Digital | miércoles, 29 de septiembre de 2021
  • Actualizado 04:22

La demanda de cuidadores a domicilio crece entre un 20% y un 30% por la Covid

La mala imagen del sector de las residencias de la tercera edad durante la pandemia ha supuesto que muchas más familias se interesen por los cuidados domiciliarios.

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La demanda de cuidadores a domicilio crece entre un 20% y un 30% por la Covid

No es ningún secreto que la crisis del coronavirus ha afectado especialmente a las personas mayores. Y entre ellos, con especial virulencia, a los que se encontraban residiendo en un centro de la tercera edad. A pesar de que, a medida que avanzaba la crisis sanitaria, las residencias han ido estando cada vez más preparadas y han reducido los riesgos, hay quien no ha dudado en sacar a sus mayores de los centros.

A raíz de ahí, y como efecto relacionado, la solicitud de servicios de cuidadores domésticos, bien a tiempo completo o a tiempo parcial, se ha visto disparada, como bien nos confirman desde Vitalhogar, una empresa especializada en este tipo de servicios.

“Desde que se decretó el confinamiento, la demanda de servicios y cuidadores para acudir a domicilios particulares ha crecido entre el 20 y el 30 por ciento”.

Estos datos contrastan con los ofrecidos desde la patronal del sector de los centros asistenciales para la tercera edad, quienes afirman que, en números totales, no se ha visto mermada la cantidad de personas que cuentan con una plaza en las residencias a nivel nacional. Es más, informan de que en algunos territorios incluso ha aumentado la demanda de plazas.

Los ancianos prefieren vivir en su casa

Según una encuesta de la OCU, en España, hasta un 80% de las personas en edad avanzada prefieren mantener su residencia en casa, como toda la vida, donde se sienten más seguros y mejor acogidos por familiares y amigos.

Pero en ocasiones, la situación laboral y económica, o el nivel de dependencia de la persona a cuidar, hace prácticamente imposible poder mantenerles en una casa que no esté adaptada a sus necesidades. Quienes no pueden permitirse un servicio externo de ayuda a domicilio tienen la posibilidad de solicitar el servicio asistencial de los servicios sociales de su ayuntamiento. Pero si se trata de un gran dependiente, la única opción es adaptar la vivienda o trasladarse a una residencia.

Sea como sea, lo que está claro es que la demanda de los profesionales para cuidado de mayores a domicilio está aumentando de manera gradual y se prevé que siga esta tendencia, al menos, hasta que el mal sueño del Covid haya desaparecido por completo de la memoria.

Hasta entonces, los cuidadores, que deben seguir una serie de normas obligatorias y cumplir una ciertos requisitos formativos y profesionales, como tener la titulación oficial y un mínimo de tres años demostrables de experiencia, tendrán prácticamente su trabajo asegurado.