Apicultores priorizar al sector tanto en la nueva PAC como en normativas y ayudas

La Asociación Provincial de Apicultores, ASAPA, y UPA Castilla-La Mancha, han mantenido sendas reuniones de trabajo con el viceconsejero de Política Agraria Comunitaria, José Manuel Martín Aparicio, y el director general de Desarrollo Rural, José Juan Fernández Zarco, donde se ha abordado la priorización y sensibilización en la nueva PAC, o en las ayudas a las que estos ganaderos no pueden acceder. Estos temas, entre otros han marcado el ritmo de la reunión a la que han asistido Julián Morcillo, secretario general de UPA CLM, y Ricardo Ortega, presidente de ASAPA.

El sector apícola está atravesando una situación complicada esta campaña por diversos motivos que la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha ha denunciado en varias ocasiones. Por este motivo, UPA CLM y la Asociación Provincial de Apicultores, ASAPA, se han reunido con el viceconsejero de Política Agraria Comunitaria, José Manuel Martín Aparicio y el director general de Desarrollo Rural, José Juan Fernández.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha y la Asociación Provincial de Apicultores de Albacete, ASAPA, han intensificado sus acciones institucionales ante la delicada campaña que atraviesa el sector. Con el objetivo de trasladar la situación de «asfixia estructural» que sufren los profesionales, los representantes ganaderos han mantenido sendas reuniones de trabajo con el director general de Desarrollo Rural, José Juan Fernández, y con el viceconsejero de Política Agraria Común y Política Agroambiental de Castilla-La Mancha, José Manuel Martín Aparicio.

Durante estas dos reuniones de trabajo, el secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, acompañado de Ricardo Ortega, presidente de ASAPA, han recordado el enorme peso estratégico de la región. De hecho, España sigue siendo el primer productor de miel de Europa con unos 36.500 apicultores, de los cuales Castilla-La Mancha concentra el 7 % (unos 2.500). Entre ellos, destaca un notable 21 % de apicultores profesionales cuya economía familiar depende exclusivamente de esta actividad.

Sin embargo, tal y como ha denunciado UPA en diversas ocasiones, el colectivo se enfrenta a una crisis complicadísima donde los costes de producción superan el precio medio de venta, debido al encarecimiento de los insumos -especialmente el gasóleo-, los efectos de las condiciones climáticas, las enfermedades de las colmenas como la varroa y la competencia desleal de las mieles foráneas de baja calidad que saturan el mercado.

Frente a este escenario, UPA y ASAPA han puesto sobre la mesa varios ejes principales de actuación, como el blindaje y mejora de las ayudas agroambientales. En concreto, se ha solicitado al viceconsejero de Política Agraria Comunitaria que resulta imprescindible garantizar la continuidad y aplicar mejoras sustanciales en la línea de ayuda agroambiental para los apicultores de la región. Este apoyo económico es una herramienta de justicia para compensar el sobreesfuerzo de los profesionales que protegen la biodiversidad y el equilibrio natural de Castilla-La Mancha.

Por otra parte, se ha trasladado a los responsables políticos la propuesta de la organización para que la apicultura pase, de una vez por todas, al «vagón de cabeza» de los fondos comunitarios mediante una ayuda acoplada como pago directo por colmena. «El sector se lo merece por justicia, pero también porque la polinización es un servicio gratuito y fundamental que prestamos al resto del tejido agrícola», ha defendido Ortega.

Asimismo, se ha exigido solucionar el limbo administrativo que asola a los apicultores, quienes a menudo quedan excluidos de ayudas directas a la agricultura y ganadería -como los fondos del Plan 4.0 o las ayudas al combustible derivadas de la era Trump- debido a su ambigua catalogación intermedia entre industria y producción ganadera.