La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural se reúne con el sector avícola para analizar la evolución de la enfermedad de Newcastle

La directora general de Ordenación Agropecuaria, Lydia Benítez, ha destacado que estas reuniones responden a la necesidad de estar preparados ante cualquier eventualidad, evaluando con antelación las posibles herramientas de actuación para poder responder con rapidez y eficacia si la situación así lo requiriese

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural está manteniendo contactos con el sector avícola regional para analizar la situación y hacer seguimiento de los focos de enfermedad de Newcastle declarados en Castilla y León, con el objetivo “de analizar la evolución de la enfermedad, anticiparnos a cualquier caso que pudiera venir para dar una respuesta de manera coordinada y eficaz y disminuir en la medida de lo posible el impacto que pudiera tener en nuestras explotaciones”. 

Con este fin, la directora general de Ordenación Agropecuaria, Lydia Benítez, mantuvo una reunión la semana pasada con representantes del sector avícola regional. A este encuentro asistieron la Asociación Regional de Avicultores de Castilla-La Mancha (AVICAM), encabezada por su presidente, su director-coordinador y el vocal de la Junta Directiva, Vicente Arriscado, David García y Juan Julián Sánchez, respectivamente; la Asociación de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG) Avicultores de La Mancha, representada por Sergio Espínola; la ADSG Aves Cedillo del Condado, en cuyo nombre participó María Dolores Gálvez; la Federación Española de Empresas del Sector de la Producción de Huevos y Ovoproductos, que representó Eduardo Barco; y, por último, como veterinario de la empresa Camar Agroalimentaria asistió Julio García. 

Con todos ellos se evaluó la situación actual y el estudio de posibles medidas que puedan contribuir a la prevención y contención de la enfermedad en caso de que llegara a detectarse algún foco en Castilla-La Mancha. 

Respecto a la primera cuestión, la directora general recordó que “en este momento no hay ningún foco en Castilla-La Mancha, ni tampoco sospecha de ningún caso”. En la actualidad, en la Comunidad Autónoma se está llevando a cabo el Programa Nacional de Vigilancia de la Enfermedad de Newcastle, un programa del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que está basado tanto en una vigilancia activa como pasiva. Su misión es detectar de forma precoz cualquier posible foco que pudiera haber y garantizar la ausencia de presencia de la enfermedad en las explotaciones.

En cuanto a la segunda, la directora general ha explicado que en este encuentro se abordaron diversas propuestas planteadas por el propio sector. Entre ellas, la posibilidad de estudiar la vacunación obligatoria como herramienta de control de la enfermedad, así como la puesta en marcha de autorizaciones excepcionales que permitan el enterramiento de cadáveres en las propias explotaciones ganaderas con el fin de reducir los movimientos asociados al transporte de animales y minimizar los riesgos de propagación del virus, “siempre, por supuesto, garantizando las condiciones sanitarias para las personas y las condiciones medioambientales”.

Lydia Benítez ha subrayado al respecto que “cualquier decisión que pueda adoptarse se hará siempre de manera consensuada y en coordinación con el sector avícola, manteniendo un contacto constante con los profesionales y empresas implicados”. Además, ha destacado que “estas reuniones responden a la necesidad de estar preparados ante cualquier eventualidad, evaluando con antelación las posibles herramientas de actuación para poder responder con rapidez y eficacia si la situación así lo requiriese”.

Para finalizar, desde la Dirección General de Ordenación Agropecuaria se pide máxima concienciación e implicación del sector, llevando a cabo una comunicación fluida, rápida y transparente de cualquier sospecha por leve que sea, tanto con los veterinarios habilitados, figura fundamental en este tipo de situaciones, como con los servicios oficiales.  

De la misma manera, se insiste en la importancia de las medidas de bioseguridad que son la primera y más eficaz herramienta de lucha contra este tipo de situaciones. También se insta al conjunto del sector, desde la Administración hasta las explotaciones, a colaborar y tomar cuantas precauciones sean necesarias para garantizar la continuidad de las explotaciones y la seguridad sanitaria de las ganaderías.