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  • Diario Digital | martes, 15 de octubre de 2019
  • Actualizado 16:40

Cerca de 4.800 familias han sido asesoradas sobre riesgo de cáncer hereditario en el sistema sanitario público regional

La directora gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, Regina Leal, ha asistido a la inauguración de la jornada “1.000 familias y un solo objetivo”, organizada por la Unidad de Cáncer Hereditario y Familiar del Hospital General La Mancha Centro de Alcázar de San Juan

Cerca de 4.800 familias han sido asesoradas sobre riesgo de cáncer hereditario en el sistema sanitario público regional

Los profesionales sanitarios que trabajan en las cinco Unidades de Cáncer Hereditario y Familiar con las que cuenta el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha han asesorado genéticamente a cerca de 4.800 familias con riesgo de desarrollar cáncer hereditario, a muchas de las cuales se ha evitado el desarrollo de una neoplasia.

La primera de estas Unidades se puso en marcha en el año 2008 en el Hospital General La Mancha Centro, de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), centro que ha acogido hoy la jornada “1.000 familias y un solo objetivo”, a cuya inauguración ha asistido la directora gerente del SESCAM, Regina Leal, que ha estado acompañada por el responsable de la consulta, el oncólogo Rafael Morales, el director de la Gerencia Integrada de Alcázar, Óscar Talavera, y el delegado provincial de Sanidad, Francisco José García.

Además de la de Alcázar de San Juan, también existen Unidades de Cáncer Hereditario y Familiar en los hospitales de Toledo, Albacete, Ciudad Real, y desde hace dos años, en el de Cuenca.

Aunque la evidencia científica ha demostrado la importancia y oportunidad que representan en el ámbito de la prevención los programas de detección precoz, como los que se están desarrollando en nuestra comunidad autónoma de cáncer de mama, colon o cérvix, existe una población específica que necesita otras medidas de prevención adicional, como las que se ofrecen en este tipo de Unidades.  

Tal y como ha indicado Leal, entre un 70 y un 80 por ciento de los tumores son esporádicos y tan solo en un 5 ó 10 por ciento de los casos se puede identificar una alteración genética hereditaria que justifique la aparición de la enfermedad. En la mayoría de los síndromes de cáncer hereditario la posibilidad de que un hijo herede una mutación familiar es de un 50 por ciento.

“Ser portador de una mutación no es sinónimo de cáncer, significa tener un mayor riesgo de desarrollar uno o varios tipos de cáncer”, ha indicado Leal, quien ha destacado la importancia de que estas familias puedan y deban ser asesoradas en una consulta de cáncer hereditario.

La directora gerente del SESCAM ha señalado a este respecto los beneficios que aporta poder identificar precozmente a los pacientes con sospecha de predisposición hereditaria al cáncer y establecer un protocolo de prevención y diagnóstico precoz, así como de seguimiento adecuado en aquellos en los que se haya detectado esa mutación.

“De todas las palabras asociadas al cáncer, la prevención es, sin duda, la que vierte más luz y esperanza ante esta enfermedad”, ha afirmado Leal, quien ha destacado que a muchas de las personas que han pasado por estas unidades se les ha evitado el desarrollo de un cáncer o ha permitido identificar tumores en estadíos precoces o lesiones premalignas que de no haber sido manejadas a tiempo y de manera especial podrían haber acabado en un diagnóstico de enfermedad maligna avanzada.

La directora gerente del SESCAM ha considerado muy acertada la organización de la jornada que se celebra hoy en Alcázar de San Juan “porque va a permitir que los pacientes conozcan mejor la filosofía y dinámica de trabajo de estas unidades y que los profesionales tengan una aproximación más cercana a las inquietudes de los pacientes”.

Cómo funcionan estas Unidades

Los pacientes que acuden a las Unidades de Cáncer Hereditario y Familiar deben reunir unos determinados criterios específicos como son el presentar una edad precoz de inicio de cáncer, una alta incidencia de cáncer familiar o varios familiares afectados por el mismo tipo de cáncer. Su objetivo es aumentar la supervivencia y disminuir la mortalidad del cáncer, ya que lo que se intenta es evitar que el paciente sano llegue a desarrollar un cáncer.

Para valorar el riesgo genético que tiene una familia, en primer lugar, se confecciona un árbol genealógico en el que se reúne toda la historia clínica de la familia, el tipo histológico del tumor que se ha padecido, la edad a la que apareció el cáncer y cuándo fallecieron, labores que normalmente realiza el personal de enfermería.

Tras la sospecha de un síndrome hereditario, se realiza al paciente una analítica sanguínea en busca de una determinada alteración genética y cuando se alcanza un diagnóstico, en la Consulta de Consejo Genético en Cáncer se informa al paciente del riesgo estimado individual a desarrollar cáncer y los diferentes tipos de tumores a los que está expuesto.

Además, se le trasmite una serie de recomendaciones con el fin de evitar el desarrollo del tumor. En primer lugar se le prescriben medidas de seguimiento para poder realizar un diagnóstico precoz de la enfermedad y en el caso en que fuera necesario se recomiendan cirugías profilácticas preventivas antes de que se desarrolle el tumor. Asimismo, se informa al paciente que deben acudir a la Consulta de Consejo Genético en Cáncer los familiares que tienen riesgo de ser portadores de una mutación igual a la suya.