Unión de Uniones de Castilla-La Mancha reclama soluciones efectivas ante los daños del conejo de monte y pide “no poner puertas al campo”

La organización advierte de que hay 364 municipios en emergencia por plaga de conejos y zonas en las que se pierde hasta el 80 % de la cosecha

Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha, tras la reunión del Comité de Coordinación Ibérico del Conejo de Monte, impulsado por España y Portugal celebrada este miércoles, insiste en que los agricultores se sienten indefensos ante los daños que provocan los conejos y las soluciones planteadas por la administración no están funcionando.

Unión de Uniones de Castilla-La Mancha, en el marco de esta jornada en la que se ponían las bases para una cooperación transfronteriza en la gestión sostenible del conejo en la Península Ibérica, reclama que se tenga en cuenta de forma efectiva los daños que su sobrepoblación provoca en numerosas explotaciones agrarias.

La organización resalta la complejidad de la situación ya que conviven dos realidades muy distintas: territorios saturados de conejos, donde los agricultores sufren pérdidas en sus cultivos, y zonas en las que se busca fomentar la cría o la repoblación por la escasez de ejemplares. En todo caso insiste en que encontrar un equilibrio es algo complejo y los agricultores no pueden verse en ese estado de indefensión.

“La administración tiene que dar soluciones”, comenta Anastasio Yébenes responsable de Desarrollo Rural de Unión de Uniones, recordando que, en muchos casos, los productores no cuentan con una cobertura suficiente por parte de los seguros agrarios. ” La única solución que dan es ponerle puertas al campo y esta propuesta no sirve para una parte importante de los agricultores afectados, especialmente aquellos que trabajan con parcelas pequeñas, dispersas o difíciles de proteger”, añade.

Unión de Uniones de Castilla-La Mancha reclama que las administraciones actúen sobre los principales reservorios de conejos, como vías ferroviarias, autovías, humedales, instalaciones de placas solares y otras infraestructuras que, en la práctica, funcionan como refugio y foco de reproducción de la especie.

En este sentido, insiste en que el problema del conejo de campo no es menor, existiendo zonas, especialmente en Castilla - La Mancha, donde hay 364 municipios declarados en emergencia por plaga de conejos. Además, advierte de que en algunas zonas afectadas entre el 70 % y el 80 % de la cosecha se puede quedar sin recoger por los daños ocasionados, una situación que evidencia la necesidad de que el plan de acción propuesto por el Gobierno empiece a dar frutos reales en el campo.

Unión de Uniones de Castilla-La Mancha considera, además, que los informes y actuaciones vinculados al pacto ambiental para santuarios, refugios y otros espacios similares son insuficientes. La organización advierte de que algunos vallados instalados pueden impedir la entrada de fauna salvaje grande, pero no de especies pequeñas como el conejo, lo que provoca que estos animales puedan acceder mientras sus depredadores quedan fuera, favoreciendo un desequilibrio que puede agravar todavía más la plaga.

El MAPA y el MITECO incumplen la obligatoriedad de elaborar una Ley de Gestión de la fauna silvestre

Unión de Uniones de Castilla-La Mancha recuerda, además, que esta situación no parte de cero. La organización impulsó la inclusión en la Ley 30/2022 de una disposición adicional que obligaba al Gobierno a presentar una Ley de gestión de la fauna silvestre para la prevención de los daños ocasionados a la agricultura y la ganadería.

Sin embargo, pese a los reiterados requerimientos realizados por Unión de Uniones de Castilla-La Mancha ante el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, este mandato legal sigue sin cumplirse.

Para la organización, resulta inadmisible que se sigan celebrando reuniones y jornadas mientras continúa pendiente una herramienta normativa que debería servir para dar una respuesta real a agricultores y ganaderos afectados por los daños de fauna silvestre.