El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha asegurado que “el único” dirigente socialista que tiene las herramientas suficientes para provocar la convocatoria de elecciones generales tras Pedro Sánchez “es Emiliano García-Page”, ya que cuenta con ocho diputados nacionales cuyo respaldo resulta determinante para la estabilidad del Gobierno.
Así lo ha indicado tras la reunión del Comité de Dirección del PP de Castilla-La Mancha, donde ha lamentado que Page “lleve meses diciendo una cosa en los medios de comunicación y haciendo exactamente la contraria cuando llega el momento de actuar”.
Núñez ha recordado que Emiliano García-Page reclamó públicamente que Pedro Sánchez se sometiera a una cuestión de confianza, pero, sin embargo, “cuando sus ocho diputados tuvieron la oportunidad ayer de respaldar esa exigencia en el Congreso de los Diputados, votaron en contra”.
“Es la demostración más evidente de la hipocresía política de Page”, ha incidido, porque “dice aquello que cree que los ciudadanos quieren escuchar, pero cuando tiene la oportunidad de actuar, siempre termina sosteniendo a Pedro Sánchez”.
Por ello, y ante la reunión del Comité Federal del PSOE de este sábado, Núñez ha señalado que Page “ya no puede limitarse a hacer declaraciones o escenificar discrepancias”, sino que debe “utilizar las herramientas políticas de las que dispone”.
El presidente regional del PP ha destacado que Page dispone de dos instrumentos “decisivos” como son la dirección de toda una federación socialista, la castellanomanchega, y los ocho diputados en el Congreso por la Comunidad Autónoma.
Núñez ha avanzado que el Comité de Dirección del PP de Castilla-La Mancha ha acordado por unanimidad exigir a Page que, durante el Comité Federal del PSOE, reclame la dimisión inmediata de Sánchez y la convocatoria de elecciones generales.
Igualmente, el presidente del PP-CLM ha advertido de que, si esa petición no prospera, Page debe anunciar la retirada del respaldo de la federación socialista de Castilla-La Mancha al PSOE de España y ordenar que sus ocho diputados dejen de apoyar parlamentariamente al Gobierno.
“Si Page de verdad piensa lo que dice, mañana tiene la oportunidad de demostrarlo”, porque “ya no valen los gestos, las filtraciones o las declaraciones para la galería”. “Tiene en su mano la posibilidad de acabar con esta situación y debe hacerlo por responsabilidad con Castilla-La Mancha y con España", ha dicho.
LA SITUACIÓN DE LA REGIÓN
De otro lado, el presidente del PP regional ha alertado de la situación que vive la sanidad en Castilla-La Mancha, que está liderando las peores listas de espera del país, ya que “no hay otro lugar del país donde un ciudadano espere tanto para recibir una atención médica, una prueba diagnóstica o una intervención quirúrgica”. Además, un 34 por ciento de los castellanomanchegos viven en exclusión social o un 41 por ciento de los menores de 18 años viven en pobreza.
Además, Castilla-La Mancha sigue siendo una de las comunidades autónomas con la mayor presión fiscal del país, continuando sin deflactarse el tramo autonómico del impuesto de la Renta, algo que ya han realizado todas las comunidades autónomas del PP.
Núñez ha recordado que, según el informe de BBVA Research, Castilla-La Mancha será la región que menos crezca en 2027 por dos motivos fundamentales. Uno, porque la presión fiscal es tan elevada que impide el crecimiento económico y, dos, porque la alta inflación limita la capacidad de consumo familiar.
"Durante los próximos diez meses vamos a seguir presentando soluciones a los problemas reales de Castilla-La Mancha, porque nuestro compromiso es que los ciudadanos conozcan de antemano el proyecto de gobierno que el Partido Popular pondrá en marcha tras el cambio que llegará en las próximas elecciones autonómicas. Todo lo que hoy defendemos en las Cortes será lo que mañana llevemos al Consejo de Gobierno”, ha anunciado.
Por último, Núñez ha destacado como un gran ejemplo del “engaño” de Page a los ciudadanos la recuperación de la Carrera Profesional Sanitaria, ya que durante años aseguró que era imposible porque supondría despidos, después lo condicionó a una nueva financiación autonómica y, más tarde, a la aprobación de una ley.
“Hoy ha quedado demostrado que ninguna de esas excusas era cierta. Si el decreto ha salido adelante es gracias a la presión de los profesionales sanitarios y al trabajo firme del Partido Popular, que nunca ha dejado de defender una reivindicación justa que el Gobierno regional ha terminado aceptando tarde y a regañadientes”, ha concluido.