Quijote Digital

  • Diario Digital | lunes, 16 de septiembre de 2019
  • Actualizado 03:02

Misa y una gran paella en honor a todos los quintanareños ausentes en la Feria y Fiestas

Quintanar de la Orden ha rendido homenaje a todos aquellos vecinos y vecinas que un día tuvieron que partir de Quintanar y que siempre que pueden regresan a su pueblo natal. Todos ellos están representados en las fiestas por la Dama del Ausente también de raíces quintanareña pero residente en Madrid.

Misa y una gran paella en honor a todos los quintanareños ausentes en la Feria y Fiestas

Marca la tradición que el día 16 de agosto, la Feria y Fiestas estén dedicadas a todos los ausentes que cada año por estas fechas regresan hasta su pueblo natal, del que un día tuvieron que salir, para vivir unos días de asueto con familiares y amigos mientras disfrutan de las fiestas en honor a su patrona la Virgen de la Piedad.

Para comenzar el día, se celebraba en la ermita de la Virgen una entrañable misa en honor a los ausentes a la que asistían el alcalde, Juan Carlos Navalón y los concejales de su equipo de Gobierno y el concejal de Vox, sin faltar la Reina y las Damas, siendo un día especial, en esta ocasión, para la Dama del Ausente, Paulina Díaz Sánchez con raíces quintanareñas pero residente en Madrid.

Es costumbre que este día la Reina y Damas vistan con traje regional y, mientras Cristina, Leire, Carmen María y Fátima lo hacían con el típico refajo manchego, Paulina lucía un traje de chulapa, traje regional de las madrileñas.

Al finalizar la misa, el presidente de la Mayordomía de la Virgen de la Piedad y el Cristo de Gracia, dirigía unas palabras a los asistentes dándoles la bienvenida; mientras que su homónimo en Madrid, hizo entrega a la Dama del Ausente de una placa como recuerdo.

Era al finalizar la misa cuando la Hermandad invitaba a los presentes a un vino español, ocasión que el alcalde, Juan Carlos Navalón, aprovechaba para hacer un brindis por la patrona, la Virgen de la Piedad y todos los ausentes. Posteriormente, la Hermandad invitaba a los presentes a un vino español, ocasión que el alcalde, Juan Carlos Navalón, aprovechaba para hacer un brindis por la patrona, la Virgen de la Piedad y todos los ausentes.

 Desde allí, partían en pasacalles y a su llegada a la Plaza de las Palomas, la Dama del Ausente, Paulina, recibía un obsequio y un ramo de flores por parte del Ayuntamiento y dedicaba unas palabras a sus paisanos. Paulina, decía sentirse muy agradecida por la atención recibida por parte del Equipo de Gobierno, así como a todas las personas que durante estos días la están acompañando. “Para mí ser Dama del Ausente es un sueño hecho realidad ya que desde pequeña soñaba con este momento y, aunque, en esos momentos no era consciente de todo lo que conllevaba, pero ahora que lo sé me hace estar aún más orgullosa de poder ostentar este cargo”. Aseguraba que Quintanar es más que su pueblo pues representa sus raíces, su familia y su segundo hogar y afirmaba que es parte de su pasado, su presente y que seguirá formando parte de su futuro. Concluía Paulina indicaba que contar con el Día de los Ausentes en Quintanar “demuestra que un pueblo no es solo el territorio que abarca sino la gente que pertenece a él y que se une en momentos como este para apoyarse entre ellos”.

Por su parte, el primer edil quintanareño, también tomaba la palabra para recalcar que el Día del Ausente es importante en la localidad porque gracias a todos los ausentes el nombre de Quintanar está por todo el mundo.

Juan Carlos Navalón agradecía, en los micrófonos de Futuro FM y Radio Quintanar, a todos los quintanareños y visitantes la participación en toda la programación de las fiestas.

Precisamente en honor a todos los ausentes, se preparaba en el Colegio de Colón Parque grandes paellas. Centenares de personas esperaban a las puertas para degustar este ríquisimo plato al tiempo que colaboraban con una buena causa, pues  se daba 1 euro de donativo que iría destinado a Asodefa, Asprodiq, AECC, Cruz Roja, Asociación del Pueblo Saharaui y la Protectora de Animales.