Quijote Digital

  • Diario Digital | lunes, 18 de noviembre de 2019
  • Actualizado 05:48

Álvaro Gutiérrez reelegido presidente de la Diputación de Toledo por mayoría absoluta

Gutiérrez afronta esta nueva legislatura, junto a su equipo, con el orgullo de la palabra dada cumplida, apoyado en el trabajo de los cuatro años precedentes y la intención de continuar con las políticas de ayuda a los municipios y el marcado carácter social a su acción de gobierno

Álvaro Gutiérrez reelegido presidente de la Diputación de Toledo por mayoría absoluta

Álvaro Gutiérrez se ha comprometido a seguir impulsando el progreso social y económico de la provincia desde la Diputación de Toledo, así como a mantener el apoyo decidido a los municipios toledanos y volver a poner a las personas en el centro de la acción política de su Gobierno al asumir por segunda vez consecutiva la Presidencia de la Institución provincial.

Lo hacía en el discurso que pronunciaba después de haber sido investido presidente de la Diputación de Toledo, tras su reelección por mayoría absoluta en la sesión de constitución de la nueva corporación provincial celebrada esta mañana y que ha sido seguida por el numeroso público que llenaba el Salón de Plenos de la Institución.

Emoción, sentimientos y compromisos han protagonizado la intervención de Álvaro Gutiérrez que inicia un nuevo tiempo en la Diputación de Toledo que afronta con el orgullo “de la palabra dada cumplida”, “apoyado en cuatro años de un trabajo intenso, ilusionante y fructífero” que suponen “un aliciente para continuar un proyecto que no se ha agotado en una legislatura” y el compromiso de continuar con las políticas de ayuda a los municipios y el marcado carácter social a su acción de gobierno.

Gutiérrez destacaba que es un “enamorado de la política”, de la “política limpia, honesta, sencilla, cercana…”, que concibe como “compromiso social, la que pone a las personas en el eje de su acción” y para “solucionar los problemas de la gente y no para crearlos”. En definitiva, “de la política con alma” que ha caracterizado su gobierno y la que mantendrá en la legislatura que comienza.

Las personas en el centro de la política

Un gobierno que ha cumplido su compromiso de poner a las personas en el centro de su acción política y su compromiso de devolver a la Diputación el prestigio perdido en la etapa anterior dando un giro de 180 grados a la forma de gobernar la institución

“Nuestras señas de identidad como gobierno: compromiso social, atención a las necesidades reales de los ciudadanos y ciudadanas, el apoyo a los municipios, la cercanía, el diálogo y la transparencia en la gestión, son las claves que nos han permitido que hoy la Diputación de Toledo sea una institución moderna, reconocida y de nuevo reconocible”, aseguraba.

Por ello, quiso resaltar que “manteniendo la esencia de la institución” que es la asistencia y cooperación a los ayuntamientos y el apoyo a su prestación de servicios básicos, “la hemos transformado en una institución de un marcado carácter social” muy necesario e injustamente ausente”.

Afirmación que apoyaba en algunas de las iniciativas puestas en marcha como los nuevos programas para mayores, el programa de lucha contra la pobreza infantil o la estrategia de igualdad de género que ha puesto por primera vez a la Diputación en el mapa de la igualdad entre hombres y mujeres y de la lucha contra la violencia machista.

Todo lo cual le ha permitido, aseguraba Gutiérrez, aplicar otro de sus valores fundamentales en política como es la cercanía que “es la base de la política local y la cualidad que debe definir a las administraciones locales”.

Cercanía

Una cercanía que ejemplificaba en el contacto directo con los colectivos sociales de la provincia de Toledo “junto a los que hemos estado, cerca, apoyando y compartiendo objetivos”, que le han “enriquecido sobre manera y que demuestran que la política, ante todo debe ser útil a las personas”.

“Teníamos muy claro dónde queríamos ir y tenemos muy claro a donde no se puede volver” y “hemos marcado de forma nítida el camino que debemos seguir” y que es “el del progreso, el impulso y el avance tanto para la Institución como para la provincia de Toledo”.

Un camino que considera que también han marcado los ciudadanos y ciudadanas el pasado 26 de mayo al optar “con claridad por el proyecto del Partido Socialista para dirigir la gestión de la Diputación de Toledo los próximos cuatro años”.

Un apoyo mayoritario que agradece y que recibe “con humildad y como refrendo a las políticas de apoyo decidido a los municipios y al carácter eminentemente social de nuestra acción política” y que le compromete a seguir siendo un Gobierno que atenderá las necesidades reales de las personas, que estará al lado de los ayuntamientos apoyándoles para desarrollar sus competencias y prestar más y mejores servicios y que mantendrá la buena gestión económica.

Un gobierno que seguirá yendo de la mano de los sectores económicos y sociales y del resto de las administraciones, de los ayuntamientos y de la Junta de Comunidades,  agradeciendo a su presidente Emiliano García-Page, presente en el acto de investidura, el haberle permitido “compartir ese anhelo de justicia social y esas políticas conjuntas en beneficio de la sociedad”.

Diálogo y acuerdo con los grupos políticos

Una mano tendida que el reelegido presidente de la Diputación extendía a los grupos políticos representados en la nueva corporación provincial “para que el acuerdo, el diálogo y el consenso vuelvan a definir la Legislatura que hoy comienza”.

Gutiérrez expuso claramente que “por encima de mayorías está el bienestar de la gente”, asegurando que quiere que “la palabra, el respeto y el sano y constructivo debate, guiado por la defensa de los intereses de los hombres y mujeres de esta tierra, presida los plenos y engrandezcan esta Institución que resulta vital para los pueblos de nuestra provincia”.

El nuevo equipo de Gobierno de Gutiérrez, formado por hombres y mujeres “preparados, ilusionados y comprometidos”, inician la que será la XI Legislatura de la Diputación de Toledo con un reto, un desvelo, una petición y una reivindicación.

Reto, desvelo, petición y reivindicación

El reto de luchar contra el paro y la despoblación, porque “nuestros pueblos son el corazón de la provincia de Toledo y sus gentes son el alma, y nuestro deber es contribuir a mantener la vida en ellos”, defendía el presidente provincial, añadiendo que “no hay mejor manera de luchar contra la despoblación que ofreciendo a sus vecinos y vecinas servicios públicos suficientes y de calidad”.

El desvelo de conseguir la redistribución de la riqueza en una provincia extensa y diversa de 204 municipios “donde el desarrollo económico no se ha producido de la misma manera ni a la misma velocidad”.

La petición al Gobierno central a quien reclamarán que “el Estado vuelva a financiar los planes provinciales de obras y servicios de las diputaciones”, una participación económica que fue “eliminada injustamente hace seis años y que resultaba importantísima para este programa que es una herramienta financiera muy potente y válida” y que contribuye a paliar la brecha entre el mundo rural y el urbano.

Y la reivindicación que también quiso volver a reiterar el día en que se constituye la corporación provincial y que ya ha defendido Gutiérrez con anterioridad como es la elección directa del presidente de la Diputación y de los diputados y diputadas provinciales.

Considera que “es imprescindible en una democracia moderna que los gestores públicos se sometan al veredicto ciudadano y rindan cuentas de su gestión”.

Álvaro Gutiérrez afirmaba que la palabra compromiso ha marcado, marca y seguirá marcando su vida política, porque “cumplir la palabra dada debe ser parte fundamental de la esencia de nuestra democracia y pilar básico de la buena política”.

Ese va a ser su afán en como presidente de la Diputación de Toledo en los próximos cuatro años, aseguraba para finalizar su intervención en la que quiso tomar prestadas las palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba para destacar “que ahora lo que toca es trabajar, trabajar y después trabajar”.

Su compromiso es dedicarse “a los municipios, a los ayuntamientos, a sus vecinos y vecinas, a la ciudadanía”, tarea en la que no ahorrará “ningún esfuerzo para cumplirlos, para que de nuevo, dentro de cuatro años, todos podamos sentirnos orgullosos del trabajo realizado”.