Opinión

La adversidad espabiló al Real Madrid

Es lo que tiene el Real Madrid, que cuando se encuentra en dificultades es cuando  sale su mejor versión. Fue lo que sucedió en el partido contra el Pachuca de Méjico, en el segundo partido del Mundial de Clubes, tras la expulsión innecesaria  de Asencio en el minuto 7.

A pesar de esa adversidad, el Madrid se recompuso, se hizo más equipo y en un gran ejercicio coral terminó ganando, con mando en plaza, al Pachuca por (3-1).

Por quedarse en inferioridad numérica, al Madrid le tocó remar contra viento y marea, por la expulsión irresponsable de Asencio. Ya van dos errores seguidos del defensor blanco. El crédito que se había ganado lo está perdiendo en este Mundial, en tan solo dos partidos.

Asencio, otra vez,agarró levemente a Rondón al borde del área, quien tirando de veteranía se precipitó al césped exagerando la caída. El colegiado entendió que era el último jugador y expulsó al central madridista, que tendrá que reflexionar muy seriamente por dejar a su equipo en una situación extrema.

No obstante, con todo en contra fue cuando el Madrid mejor jugó.Se agrupó como nunca, fueron solidarios en el esfuerzo, saliendo a relucir la clase y la calidad. A mayor adversidad, mejor Madrid.

La expulsión alteró el el plan previsto de Xabi Alonso que había sentado al intrascendente Rodrygo para dar entrada a Arda Güler, fortaleciendo el centro del campo. Pero todo cambió a los siete minutos y Tchouaméni tuvo que volver a la defensa y Valverde que inicialmente comenzó por la derecha, tuvo que retrasarse al pivote. Con estos toques de entrenador de Xabi, el Madrid mostró un buen tono, mejor que el día del estreno. El centro del campo con Bellingham y Arda Güler, se hacían dueños de la pelota con buenas posesiones. Valverde, era el mariscal, con su gran derroche físico, consiguió disimular la inferioridad.  Su despliegue, llegaba a todas partes.

 A pesar de ese dominio en el centro del campo, el Real estaba muy expuesto por esa inferioridad. Pero ahí estaba ese valor seguro llamado Courtois para impedir las contras  de los mejicanos. El guardameta belga, en una misma jugada  salvó los disparos de Kenedy y de Bautista, que llevaban el marchamo de gol.

 El Pachuca se confundió al entender que ante un Madrid con un jugador menos, era mejor esperar, en lugar de hacer lo contrario, mandar.

El Madrid estaba jugando con buen criterio y a partir del minuto 30, tras el tiempo de refresco, apareció su mejor versión con un juego muy coral y efectivo. En el minuto 35, Fran García por su banda izquierda ve desmarcado a Bellingham,que de disparo raso y efectuado con clase, marcó el 1-0. El inglés, volvía a reaparecer.

El Real, se empezó a gustar  y hasta pareció olvidarse de su problema de inferioridad numérica. En el 43, buena combinación que empezó en Vinicius, siguió Gonzalo (otro buen partido del chaval), que abrió para Trent, éste le devuelve la pelota al delantero, quien asiste estupendamente a Arda Güler para hacer el 2-0. 

Al descanso se llegó sin sobresaltos. En el segundo periodo Xabi metió a Brahim por Gonzalo, para tener más posesión pasando Vinicius a ser un islote en ataque. El Pachuca, equipo trabajador  pero con poca calidad ya jugaba a la desesperada. Buscaron su momento, pero se encontraron con el infranqueable Courtois que sacó sus dedos a pasear para hacer hasta tres buenas intervenciones.

Xabi, entonces buscó más posesión y echó mano de Modric, el eterno Modric,  y de Ceballos que entraron por Bellingham y Güler. Más tarde entraría Rüdiger, recuperado ya de su lesión, por Trent, al que vimos mejor que el partido de su debut.

Vinicius, en la segunda parte fue más  reconocible y junto a Brahim fabricaron el 3-0 que marcó el incombustible e incansable, Valverde, el jugador que vale para todo y el más destacado del encuentro. 

Los mejicanos lo siguieron intentando con disparos desde fuera del área a los que Courtois respondía con seguridad. Solo lo superaron cuando un tiro de Montiel tocó en la pierna de Tchouaméní y le despistó. Era el 3-1 definitivo.

El Real, logró una victoria necesaria con la inestimable ayuda del inmenso Courtois; con Valverde, el siete pulmones, omnipresente en todos los sitios del campo; y con Huijsen, como jefe de la defensa y siendo el punto de origen del juego desde atrás. También contó con la reaparición de Bellingham, un Vinicius más implicado; la buena actitud y disposición de Gonzalo y la mejoría de Trent.

En definitiva, a pesar de las dificultades, Victoria de mérito del Real Madrid que la necesitaba para entrar de lleno en este Mundial de Clubes.

  PD.   Lo peor fue al parecer, el insulto racista de Cabral a Rüdiger que la FIFA va a investigar.

 

 

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