Opinión

Agónico triunfo del Real Madrid

El Real Madrid alarga la persecución al Barcelona al vencer al Celta en Balaídos por (1-2), y por lo tanto van a dormir a un punto de los azulgranas que jugarán este domingo en San Mamés,frente al Athletic.

Al Madrid se le estaba escapando un poco más la liga con el empate (1-1) que campeaba en el marcador hasta esos momentos, cuando en el 94 le cayó un despeje a Valverde. El uruguayo disparó con el alma, el remate lo desvió Marcos Alonso y terminó siendo el gol de un triunfo agónico que necesitaban los blancos para evitar males mayores. 

Un gol de suerte, pero gol al fin y al cabo, que sirve para que el Madrid gane tiempo y sobre todo tranquilidad ante lo que se le viene encima. Ni más ni menos que el Manchester City, en la Champions,el próximo miércoles.

Falta le hacía a los madridistas el triunfo, después de haber sumado dos derrotas consecutivas en la liga, que pudieron ser tres si el palo no hubiese repelido una ocasión clarísima de Iago Aspas. Aunque también, en la primera parte, Vinicius, a pase certero de Trent, mandó otro balón a la madera. 

Fue un partido muy igualado,que pudo ganar cualquiera de los dos contendientes. Pero lo cierto y verdad es que el Madrid fue más dominante  en los dos tiempos, sobre todo en el segundo periodo donde jugó con mucha personalidad y que a la postre le valió para conseguir tres puntos vitales para seguir en la lucha por la liga.

La victoria madridista tiene su mérito, teniendo en cuenta la cantidad de bajas,diez en total, con las que afrontó el choque. Arbeloa tuvo que echar mano de cinco jugadores de la  cantera para completar la convocatoria.  El técnico madridista, se vio obligado a realizar algunos cambios.Sorprendió con Mendy en el lateral izquierdo, por el sancionado Carreras. El defensa francés, como defensa tiene su valor pero en ataque es un cero a la izquierda. Repitió como titular Thiago Pitarch, en la medular. Este chaval estuvo a buen nivel. Muy trabajador y  se ha ganado el derecho a que se le tenga en cuenta para el primer equipo. Tuvo su oportunidad Brahim por Gonzalo,que no aprovechó.

Este Madrid de circunstancias, estuvo liderado por Tchouaméni y Valverde, los dos veteranos que fueron los más destacados del partido. El primero, fue el autor del 0-1, aprovechándose de una jugada ensayada tras saque de esquina.Güler le envió un buen servicio y el disparo del francés desde la frontal del área,bien colocado,acertó con la red después de dar en el palo.Era el 0-1 en el minuto 11.

Tchouaméni ya había probado antes con dos disparos más. Del segundo salió el saque de esquina que dió paso al gol.

 En cuanto a Valverde , el capitán, vale lo mismo para un roto que un descosido. Estaba en todas partes. Tanto es así, que en el último minuto, consiguió el tanto del triunfo que tanto celebraron, conscientes de lo que había en juego,la  supervivencia de este Madrid tan irregular y tan poco fiable.

Por lo que se refiere al Celta,diría que me sorprendió al dejar la iniciativa al rival. Esperaba a un Celtiña más dominante, teniendo en cuenta que jugaban para igualar al Betis en la quinta plaza de la clasificación. Extrañó verle sin tener la pelota,como normalmente acostumbra.

Los gallegos jugaron muy juntos, defendiendo todo el equipo en su área. Eso sí,a la contra llevaban peligro. En un balón largo a la espalda de Trent Arnold, llegó el empate en el minuto 24. Williot,dejó retratado al lateral madridista que estuvo blando en exceso,dejando a su aire al atacante del Celta. Trent, defiendo muy poco y mal. Además muestra una indolencia preocupante.Pareció que el partido no iba con él. Da muestras de pasotismo.

 El caso es que Williot, centró a sus anchas para que Borja Iglesias marcase el gol del empate (1-1).

Con el empate, llegó el equilibrio aunque era el Madrid quien más tenía la pelota pero sin embargo se le vió más a Courtois que a Radu. El belga reaccionó con una buena intervención a un remate de Williot.

 Vinicius, poco participativo en el primer tiempo, en el segundo periodo, se activó un poco más. Igual que su equipo, que entonces propuso más que el Celta, jugando con la  intensidad y personalidad que le faltó contra el Getafe.

Era un Madrid más convincente en la circulación del balón, pero carecía de profundidad. Apenas creaban peligro. Peleaban,sudaban y era un equipo solidario con Valverde, apareciendo por todo el campo, y Tchouaméní,robando además de hacer el gol,pero morían en la orilla.

Al Madrid, definitivamente se le iba la liga y en el banquillo tenía a un buen grupo de canteranos. Arbeloa movió la coctelera. Retiró a Güler, que volvió a estar intrascendente. Este chico,tengo la sensación, que es un jugador de momentos y poco más. Le falta contundencia. El sustituto del turco fue Palacios,que luego sería protagonista porque Jutglá defendió mal un córner al dar con el brazo de forma clamorosa. Desde el VAR llamaron a Diaz de Mera que revisó la jugada y vio la clarísima mano, pero es que antes, Palacios empujó a un rival por lo que el claro penalti quedaba invalidado.

El partido siguió su curso. En el Celta salió su jugador fetiche, Iago Aspas que a punto estuvo de hacer gol en el primer balónque tocaba, el palo lo evitó.

Y ya, en el último suspiro, llegó el gol milagroso de Valverde que en un balón que le llegó tras varios rechaces,disparó con violencia rechazó en Marcos Alonso y selló el triunfo que le da al Real Madrid, nuevas esperanzas, gana tiempo Y a la vez que se agarra a la liga.

 

Advertisement Advertisement Advertisement Advertisement