Bellingham aparece y Courtois decide
El Real Madrid sigue en racha por Europa,tercer partido y tercera victoria. En esta ocasión, en todo un clásico europeo, venció 1-0 a la Juventus de Turín. Gol del resucitado Bellingham, un tanto como los que marcaba al principio de llegar al Madrid.
Fue un gol clásico del inglés, en su mejor partido desde que le operaron del hombro. La jugada tuvo sus inicios en una genialidad de Vinicius que se inventó el espacio a base de regates, rodeado por contrarios, tiró al palo que escupió la pelota y ahí raudo y veloz estaba Jude para marcar su primer gol de temporada.
Ganó el Madrid con todo merecimiento pero le costó sudarlo a base de bien y con Courtois de portero, que fue quien sostuvo a su equipo con sus paradas, que en dos de ellas fueron salvadoras. Claro, que también, al otro lado de la Juve, su guardameta Di Gregorio, emergió como un gigante, impidiendo que el el Madrid lograse un resultado más amplio. Los dos porteros fueron las otras figuras del encuentro, e impidieron que el tanteo fuese más abultado.
El Real Madrid venció en un partido donde la Juve le exigió mucho. Luchó contra una fortaleza muy bien defendida. Llegaba al Bernabéu después de seis partidos seguidos sin ganar,cinco empates y una derrota, la del domingo frente al Como de Cesc y Paz. Pero sigue teniendo las hechuras de un gran equipo. Fue muy competitivo y conserva esa cualidad de equipo rocoso y difícil de batir. Tuvo sus ocasiones para hacer daño a los blancos, sobre todo en la recta final. No comprendo muy bien la mala racha por la que atraviesa “la Vecchia Signora”.
El comienzo del Madrid fue muy dubitativo. En el primer cuarto de hora no había velocidad ni desmarques. Tampoco eran capaces de cerrar las transiciones italianas, hasta el punto de obligar a Courtois a intervenir en un remate lejano de Mckennie y en otro, que llevaba veneno de Gatti.
La Juve aguantaba muy bien defendiendo muy junta y con orden. El Madrid bordeaba la fortaleza de los italianos pero no encontraba huecos por donde penetrar. Las bandas ocupadas por Brahim, la novedad en la alineación de Xabi Alonso, y Vinicius no generaban juego. Tchuoameni y Bellingham tocaban y tocaban pero no encontraban espacios.. Así hasta los primeros 20 minutos, a partir de ese momento, Arda Güler cogió el mando y el juego empezó a fluir. El Madrid se desperezó con la batuta del turco, que encima ahora roba hasta balones, y la aparición de Bellingham, a quien Xabi ha colocado en la posición que mejor le va, la de detrás del punta.
Ante la gran defensa juventina, al Madrid le costaba encontrar huecos por eso, solo se asomaba desde el saque de esquina con tres remates de Tchouameni, el primero de ellos fue el más peligroso. La Juve, se defendía con rigor pero no se olvidaba de las contras con un velocista como Kalulo, que era un cuchillo por la banda derecha, creando muchas dificultades e inquietud
Poco a poco el Madrid fue cogiendo las riendas del partido con la Juve que seguía con su férrea defensa. Brahim, tuvo una ocasión que controló Di Gregorio, que ya antes le había hecho una gran parada a un disparo de Mbappé. El francés en una gran jugada individual,yéndose una y otra vez de Cambiasso, dio un pase atrás que recogió Militao, que con todo a favor, disparó alto. Fue la mejor ocasión de los blancos en toda la primera parte.
La segunda parte, fue mucho mejor que el primer periodo. Aunque el Madrid también comenzó dudando, poco a poco se fue adueñando de la situación a base de tesón y empuje. Se lanzó de forma obsesiva al ataque, incluso con los centrales al borde del área rival. Un balón rechazado fue a parar a Vlahovic que se midió con Militao en carrera desde su campo, ganándole la partida. Por delante, solo estaba Courtois que en última instancia le adivinó el tiro cruzado. Paradón, el belga salvó un gol que parecía cantado.
Durante algunos minutos, era la Juventus la que dominaba pero sin provecho. El Real Madrid, entonces ante el ánimo de su afición, comenzó a carburar con ese gen de Champions que Dios le ha dado y se adueñó del partido,jugando sus mejores minutos. Bellingham se arremangó, y nos recordó al de su primera temporada vestido de blanco; Güler seguía creando y siendo el guía de los suyos.
Minuto 57, jugadón de Vinicius. Dentro del área busco un hueco a base de regates ante cuatro defensores,hasta que tiró al palo con la izquierda. Y ahí estaba el cazador Bellingham para conseguir, llegando desde atrás, el 1-0 que a la postre resultó definitivo.
El gol hizo crecer al Madrid y al propio jugador inglés, cuajando su mejor partido desde que reapareció de su lesión. Los blancos en esos minutos se desmelenaron y pudieron ampliar la cuenta de goles, especialmente en una doble ocasión, primero de Mbappé y después de Brahim que sacó Di Gregorio con dos paradas extraordinarias.
En los últimos minutos y con cambios ofensivos por parte de la Juve, al equipo de Xabi Alonso le tocó sufrir. El partido se apagaba, pero la Juve buscaba desesperadamente el empate. Courtois lo evitó en dos jugadas, una de Openda y en un gran tiro de Kostic. La suerte ya estaba echada
Al Real Madrid le costó superar el trago de la Juventus, pero acude al clásico invicto en Europa y líder de la Liga.