El Bernabeú llora el adiós de Modric y Ancelloti
Tarde de despedidas en el Santiago Bernabéu, que lloró a lágrima viva con la despedida de Modric, Ancelotti y Lucas Vázquez, a quien también hay que tener en cuenta.
El Coliseo madridista, registró un lleno absoluto para despedir a dos monstruos y a un noble canterano. El partido frente a la Real Sociedad, era lo de menos. La afición acudió en masa para despedir por todo lo alto a estos personajes, sobre todo a Modric y también al técnico italiano. Nunca vi tan emocionado al Bernabéu como en esta tarde de despedidas.
Los cerca de 80.000 espectadores quisieron ser testigos para hacer patente su agradecimiento hacia dos hombres, que entran por derecho propio en la historia del Real Madrid, Modric y Ancelotti. El entrenador con más títulos en la historia del club (15) y el futbolista con más trofeos (28).
Los dos se despidieron entre lágrimas. Lágrimas que contagiaron a la afición. Se vieron escenas llenas de auténtico sentimiento y a muchos haciendo pucheros de la emoción que sentían. Hasta el aparentemente frío Florentino Pérez, se le vio llorar cuando Ancelotti estaba en el uso de la palabra, despidiéndose con los ojos envueltos en agua.
Tanto Modric como Ancelotti, entran de lleno en los cánones del Madrid. Los dos entienden que además de ganar, hay que saber hacerlo con señorío y clase. Ancelotti y Modric han sabido hacer todo eso desde la elegancia y el respeto. No es extrañar, que al croata se le ha aplaudido y se le ha admirado, lejos del Bernabéu.
La nostalgia presidió el inicio del encuentro, se notaba en el ambiente. Después fue la emotividad la que se hizo dueño de todo Chamartin, cuando en el minuto 85 de este 24 de mayo, Luka Modric enfilaba el camino de su adiós, poniendo fin a una era, que curiosamente comenzó otro 24 de mayo del 2014, hace once años, en Lisboa, con la consecución de la décima copa de Europa. Luka comenzó esa nueva era con el lanzamiento, en el minuto 93, de un córner que fue a la cabeza de Sergio Ramos. Ahí se inició una etapa dorada del Madrid que acumuló hasta seis copas de Europa.
Ancelotti quitó a Modric y los dos empezaron a despedirse. El partido se paró y hubo pasillo de los dos equipos para el croata. Ahí ya aparecieron las lágrimas. Al final de ese pasillo, le esperaba Toni Kroos, su inseparable compañero de fatigas en el centro del campo. Los dos se fundieron en un gran abrazo que de alguna manera simbolizaba que una gran era llegaba a su fin. La emoción entonces subió hasta límites insospechados.
Era él últimos partido de Modric en el santuario del Bernabéu. Le queda el Mundial de Clubes para seguir demostrando su enorme calidad como futbolista de primer orden. Habrá que esperar que papel le adjudica Xabi Alonso, que por cierto será presentado este lunes. No creo que sea como protagonista principal, pero si tendrá sus minutos.
Es dolorosos despedir a un jugador de tanta categoría como Modric pero como él dice: “todo lo que tiene un principio, también tiene su final”. Y, es lógico, que el club busque nuevos horizontes con el Plan renove que ha iniciado. El croata en septiembre cumplirá los 40 años.
Eso sí, deja un recuerdo imborrable por su clase y categoría como gran jugador que es, poseedor de una visión de juego como pocos. Su personalidad está llena de humildad. A su enorme calidad hay que añadir esfuerzo y sacrificio. Algo de lo que deben aprender algunos de sus compañeros, que si, tienen calidad pero les falta espíritu de lucha. ¿Verdad Vinicius?
Se va ese jugador educado,limpio y querido por todos y en todos los campos.
Junto a Modric, se despidieron Ancelotti y Lucas Vázquez. Del técnico italiano, que vamos a decir pues que su segunda etapa ha estado llena de éxitos. Con más virtudes que defectos, ha sabido manejar la plantilla con sabiduría y aplomo. Lo ha hecho sin estridencias, sabiendo que hacer y qué decir en cada momento. Mandaba más por convicción que con el mazo. Su enorme historial, habla por sí solo de la importancia de Ancelotti en la historia del Real Madrid. Su tiempo se acabó, pero su huella ahí queda.
No quiero olvidarme de Lucas Vázquez que entonó un adiós discreto pero muy sentido. Procedente de la cantera, ha estado once temporadas en el Madrid, donde ha estado para lo que fuese necesario. Siempre a la espera para jugar donde se le necesitase, unas veces como lateral y otras de extremo y otras donde fuese. Ahí estaba siempre.
Se van tres personajes que han contribuido a la grandeza del Real Madrid y que se merecieron la despedida tan emotiva y tan grande de una afición que fue al estadio a llorar.
Por cierto, que hubo un partido. Bueno fue más bien un encuentro de exhibición en el que también colaboró la Real Sociedad y que ganó el Madrid (2-0) y que sirvió para servir,valga la redundancia, en bandeja la bota de oro a Mbappé, autor de los dos tantos. Suma 31 goles en liga y 11 en Champions. Lo que hace un total de 42 goles marcados en su primera temporada como jugador del Madrid. No está nada mal