El árbitro condena al Madrid en Pamplona

No suelo hablar de los árbitros , pero la actuación del colegiado Munuera Montero en el partido Osasuna-Real Madrid que finalizó con empate (1-1) fue determinante para que el equipo blanco no sumase los tres puntos en su visita a Pamplona. Siento decirlo, pero es que lo he visto y como tal lo cuento.

El Madrid comenzó el encuentro a todo trapo dominando con autoridad a un Osasuna muy Romo y muy metido atrás ante el empuje madridista. Entre Mbappé y Vinicius,  en los primeros minutos tuvieron un par de ocasiones para adelantarse en el marcador.

Los de Ancelotti, siguiendo la estela del buen juego exhibido en Manchester, acumulaban ocasiones dirigidos estupendamente  por el omnipresente  Modric. Tanto fue el cántaro a la fuente que al final, en el minuto  14 llegó el tanto de Mbappé, que estaba siendo un dolor de cabeza para la defensa osasunista. Fue  un gol que empezó con una carrera por la banda derecha de Valverde para dar un pase profundo al francés , que en carrera marcó un señor gol.

El 0-1, no paró al Madrid que seguía y seguía, aunque Aymar Oroz tuvo una ocasión que nadie se explica cómo paró Courtois. Hizo una parada milagro. Fue un fogonazo de los de Pamplona porque al Madrid, se le seguía viendo muy seguro de sus posibilidades y porque estaba jugando bien, con personalidad y autoridad. Hasta que llegó la expulsión de Bellingham en el minuto 38 del primer tiempo por, según el arbitro, insultarle. No sé si le dijo “funk me o “fuck you”, si se dirigió al colegiado o se lo dijo asimismo, el caso que Munuera lo expulsó sin contemplaciones. Decisión muy discutible y polémica.

Pero es que antes de todo eso, hubo un penalti a Vinicius ignorado por el árbitro y sobre todo por el VAR que no llamó la atención del colegiado. Ademas de perdonar varias amarillas a jugadores de Osasuna que se sobrepasaron en sus marcajes, sobre todo a Mbappé con entradas duras y a destiempo.

 En todas esas jugadas el VAR no entró vaya usted a saber el por qué. Si lo hizo en el pisotón de Camavinga a Budimir, castigado como penalti en una jugada residual ya que el delantero de Osasuna ya había chutado. Eso, nunca puede ser penalti. Pero para  el árbitro y el del VAR, Torrijos, si lo fue. Incomprensible.

Ahora hay una auténtica persecución y hasta terror  con los pisotones en el área. Lo sufrió también el Atlético en su empate (1-1) con el Celta  con el de Le Normand a Borja Iglesias que fue pequeño y exagerado por el jugador rival. Eso se mira con lupa, y los empujones y agarrones dentro del área, pasan desapercibidos. El VAR, más que una solución parece más bien un problema.

Desastre total de Munuera Montero y el del VAR, que seguramente estarán una temporada en la Nevera.

No me extraña que el Real Madrid se queje con notas y comunicados. Al final vamos a tenerle que darle la razón, Cuando dice que el Comité Nacional de Árbritos está bajo sospecha. Viendo la actuación de Munuera Montero en Pamplona, es para pensarlo. Ha esgrimido nuevos argumentos  para la teoría de la conspiración y  de represalia, por ese comunicado del Real Madrid.

Por lo demás ,el Madrid hizo un notable partido que mereció ganar. Fue superior a un encogido Osasuna, tanto cuando estuvo con once como en inferioridad. En el segundo periodo,aunque los de Pamplona pusieron más empeño, era el Madrid quien tenía las mejores ocasiones, Vinicius, que fue un cuchillo por su banda, tuvo alguna para marcar. Así como Mbappé, a quien Herrera le hizo una gran parada en el último suspiro.

El penalti, más que discutido y que tiene encendido  al Real Madrid, transformado por Budimir en el minuto 57 dejó en tablas el partido que va a traer mucha cola.

El caso es que el Madrid se dejó dos puntos y probablemente, el liderato si el Barça gana al Rayo, el lunes.