El Real Madrid con el triunfo por (2-1) sobre el Atlético empieza dando primero, yendo con ventaja para el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions, que se disputará el próximo 12 de este mes, en el Metropolitano.
El derbi europeo fue muy igualado a la vez que espeso y cauteloso. Hubo mucha precaución. Parecía el derbi del miedo. Pintaba para empate. Un resultado que a nadie hubiese extrañado. Si el Madrid ganó, fue por el talento y clase individual de Rodrygo, Brahim y el esfuerzo tenaz de Valverde,dueño y señor, como lateral, de la banda derecha.
El Atlético pudo también ganar, porque durante una buena parte del encuentro dominó territorialmente a los blancos con un juego que era un gran rondo. Durante casi una hora los rojiblancos fueron mejores, en cuanto a posesión y firmeza. Pero fue salir Modric a partir del minuto 60 y cambiar el signo del partido.
La aparición de croata y una genialidad de Brahim, cambiaron el choque y está por ver si la eliminatoria.
Los dos equipos, presos tal vez del miedo, casi ni querían hacerse daño. Se trataba más de no ser sorprendidos que de sorprender. Los dos entrenadores no sorprendieron con sus alineaciones . Ancelotti tiró con lo que tiene, pero eso sí, contó con Valverde, el jugador todo terreno, que vale igual para un roto que un descosido. Lo situó en el lateral derecho; Asencio volvió a ser central y Camavinga Salió por Modric, que comenzó en el banquillo.
Simeone, optó por su equipo de gala. Los mismos que jugaron hace menos de un mes el partido de liga, en el Bernabéu.
La banda derecha con Valverde y Rodrygo fue lo que mejor le funcionó al Real Madrid. Por ahí , llegó el 1-0. El uruguayo mandó un balón profundo al brasileño que entró en el área conduciendo con la derecha para después, con la pierna izquierda lanzar un gran disparo, que superó a Oblack. Un golazo de un jugador con clase y talento, como Rodrygo. Eso sucedía en el minuto 4 de partido. Poco después se repitió la misma jugada y Javi Galán a punto estuvo de cometer penalti.
El Madrid, comenzó,volcando el juego por las bandas donde tiene a sus jugadores más explosivos. El Atlético un tanto encogido, estaba a la espera de alguna contra. En una de ellas, Lino estuvo a punto de encontrar algo positivo, pero para evitarlo estaba el omnipresente Valverde.
Había igualdad, y también temor. Los dos equipos eran conscientes que la eliminatoria tenía dos capítulos. Tal vez por eso, al partido le faltaba vértigo. Ni Vinicius y mucho menos, Mbappé, tuvieron su noche.
El Atlético, a pesar de ir por detrás en el marcador no se afligió, poco a poco comenzaron a tocar y tocar frente a la falta de agresividad y tensión del Madrid. Su pasividad cuando no tienen el balón es sonrojante. No ganaban ninguna disputa y el Bernabéu se lo recriminó.
Esa dejadez de los blancos acabó en el empata del Atlético en el 33. Un golazo, en toda la extensión de la palabra de Julián Álvarez, que continúa inspirado. El argentino, recogió la pelota en la banda izquierda ante la inutilidad de Camavinga (mala noche la suya) y desde el pico del área metió una rosca en la que nada pudo hacer Courtois. ¡ Golazo impresionante!
Con el 1-1, se llegó al descanso. La segunda parte comenzó como había terminando la primera, con el Atlético dominando y siendo mejor. El Madrid seguía en plan tristón y sin nervio. Los silbidos aparecieron por el recinto madridista. De Paul, era el dueño del partido con un gran desgaste físico.
Pero ya saben cómo funciona esto del fútbol, cuando mejor estaba el Atleti, llegó la genialidad de Brahim en el minuto 54. El malagueño, dentro del área, dejó sentado a Giménez y marcó casi sin ángulo, un bonito tanto.
El Real, en contra de los principios futbolísticos, se adelantaba en el marcador (2-1). El Atlético, casi de inmediato tuvo el empate que evitó Courtois, a disparo cruzado de Griezmann, un tanto oscuro todo el encuentro. Giménez tuvo otra buena ocasión en una volea que se le fue alta.
A Ancelotti, a pesar de ir por delante, no le gustaba cómo estaba pintando el encuentro, y en minuto 61, dio entrada a Modric por Camavinga. A partir de ese momento, comenzó otro partido que tuvo el color blanco del Real Madrid. Modric se hizo con los hilos del choque y tuvo mando en plaza.
Simeone, pensó, entonces, viendo el cambio que el croata había dado a la situación, que el resultado no era malo para la vuelta, le Salió su vena más conservadora, y sacó un central a ,Le Normand, por Griezmann. Se parapetó para que ya nada pasara aunque después sacase a Sorloth y a Correa. El Madrid se había hecho con las riendas del partido con el mando del incombustible, Modric.
El Atléti, tuvo a su favor la mala noche que tuvieron Vinicius y Mbappé, sobre todo el francés que estuvo negado. Pudo llegar el 3-1 en el último minuto, que se escapó por una mala entrega de Mbappé a Endrik, en la única jugada de peligro del galo.
El Real Madrid por lo tanto da primero. El próximo miércoles en el Metropolitano, segundo asalto con ligera ventaja madridista. El Atlético estará bajo el abrigo de su afición y el Real ya contará con Bellingham.
Las espadas están en todo lo alto.