De milagro y a última hora, el Real Madrid salvó un empate (2-2) y el liderato frente a un espléndido Elche, superior en todo a su rival, al que tuvo contra las cuerdas todo el partido.
Curiosamente,los dos tantos ilícitanos fueron marcados por dos canteranos del Real Madrid: Febas, que fue el perfecto director de orquesta, y Álvaro Rodríguez ,que marcó todo un golazo en jugada individual. Ya se sabe, no hay peor cuña que la de la propia madera.
El Madrid anda atascado, ha perdido el pulso y el oremos. Después de su redondo triunfo frente al Barcelona, se esperaba que el equipo se rearmase en todos los sentidos, pero ha sucedido todo lo contrario, anda muy desviado. En Elche, jugó a lo que quiso su rival que pasó por encima de ellos en lo táctico y en el estado de ánimo. De alguna forma se puede decir que este Elche, magníficamente entrenado por Ender Sarabia, equipo de autor, desnudó a este Madrid, que empieza o mejor dicho sigue despertando muchas dudas.
De inicio, Xabi Alonso nos sorprendió con una alineación que cuanto menos llamó la atención por su extravagancia. Vinicius comenzó en el banquillo, volvió la defensa de tres centrales y dos carrileros: Trent y Fran García. Rodrygo fue de la partida, pero sorprendentemente jugó por la derecha cuando todos pensábamos, sin Vinicius, que lo haría por la izquierda. Pasó desapercibido, otra oportunidad perdida, como Ceballos, que también estuvo en el once titular ocupando la plaza que parecía iba a ser de Valverde o Camavinga, también ausentes de la alineación inicial.
Me da la sensación que Xabi Alonso anda un poco perdido, como su equipo, y que le están dando muchos golpes de entrenador. Ahora mismo el técnico madridista está hecho un mar de dudas. Y esas dudas, las está proyectando a sus jugadores que no parece que confíen mucho en él. Algo se ha roto.
Si un equipo mereció el triunfo ese fue el Elche, un conjunto muy atrevido y con mucha personalidad, que sabe a lo que juega. Y lo hace, con mucho orden y criterio, con el balón como protagonista. Se impuso al Madrid desde el atrevimiento y el carácter. Dio gusto verle jugar, como Febas,organizaba con precisión a los suyos y se imponía a un torpe centro del campo madridista donde Ceballos andaba perdido y Güler, desnortado.
El Elche, comenzó con la presión muy alta lo que provocó que en dos perdidas del Madrid,se plantase dos veces frente a Courtois, que salvó como siempre. Rafa Mir, no supo aprovechar un balón perdido por Carreras y el guardameta belga volvió hacer acto de presencia en otra buena oportunidad, a cargo de André Silva.
Antes también Mbappé tuvo una buena ocasión. Su buen disparo no encontró portería. Pero para gran ocasión la que tuvo a bocajarro y que Iñaki Peña respondió con un paradón. Otra, fue en un mano a mano que el guardameta ilícitano volvió a salvar. Tercer partido consecutivo que el francés no ve puerta.
El encuentro estaba muy entretenido con los dos equipos intercambiando golpes, pero quien ponía la buena música era el Elche, que tenía muy bien estudiado a su rival. Su buen trabajo semanal dio sus frutos.
El Madrid no encontraba la ruta por donde entrar. Solo lo hacía en jugadas aisladas con los jugadores fuera de lugar y un poco perdidos.
Con empate (0-0) se llegó al descanso en lo que había sido un entretenido e interesante primer periodo. Se esperaba que Xabi Alonso reaccionase con algún cambio porque Ceballos no funcionaba como hombre de enganche y Rodrygo, salvo la jugada que protagonizó con Mbappé, que finalizó con un fuerte disparo que obligó a Iñaki Peña a una buena intervención, apenas apareció. Se le ve frío y desenchufado.
El Elche siguió con el mismo guión. Cada vez se estaba gustando más y en una combinación perfecta , tocando y desmarcándose, llegó el gol de Febas en el minuto 52, entrando como interior como Juan por su casa en el área madridista, tras recibir de tacón de Valera. Una jugada que desnudó a este Madrid, donde casi nadie sigue la jugada. No hay persecución y esa presión de principio de temporada que prometió Xabi Alonso, ha desaparecido.
El Elche, estaba disfrutando y jugando de maravilla ante un Madrid taciturno y partido en dos. La reacción de Xabi Alonso con el resultado en contra, fue inmediata. Tres cambios de una tacada: Vinicius, Camavinga y Valverde a escena, por Fran García,Ceballos y Rodrygo. Con lo que se rompía la zaga de tres centrales y los dos carrileros. A los pocos minutos después entraría Gonzalo por Arda Güler, que ha ido perdiendo impacto en el equipo desde que juega algo más retrasado.
Quedaba más de media hora, pero el Madrid jugaba ya a la desesperada mientras que los ilícitanos tenían a la pelota como gran aliada, con posesiones cada vez más largas. El Real, con más empuje que juego, logró el empate en el 77. Saque de esquina de Trent Arnaold que tiene un guante en su pierna derecha, toque de Bellingham y Huijsen remata a gol (1-1).
El partido entonces se rompió . Al Elche, la igualada no le parecía justa y buscó el triunfo por las bravas. El buen técnico Sarabia, sacó a Álvaro Rodriguez por André Silva y el canterano de la fábrica blanca, al igual que hiciera Febas, en jugada personal fue avanzando sin que nadie le cortase el paso, regateó a Asencio y marcó un señor gol en el 83. Era el 2-1. La locura se desató en el Martinez Valero.
Entonces el Elche, se ordenó desde la defensa pero sin renunciar a la contra con los espacios que dejaba el Real, que de nuevo a balón parado encontró consuelo. En una jugada un tanto embarullada Trent tocó, Huijsen devolvió, Jude voleó y Peña rechazó chocando con la pierna de Vinicius, Mbappé desde la línea de fondo centró y Bellingham remató a gol en el 86. Empate (2-2)
Reclamó el Elche por la sangre que emanaba de la nariz de Iñaki Peña, pero al final el guardameta con nobleza, reconoció que fue un lance del juego, aunque después, ya en vestuarios dijo lo contrario. En fin, cosas del fútbol.
Así terminó lo que fue un buen partido donde vimos a un atrevido y hasta exquisito Elche. Por el contrario, vimos a un Real Madrid, que volvió a dar síntomas preocupantes. Algo parece haberse roto entre el entrenador y los jugadores. No hay sintonía.
En el Martinez Valero salvó el liderato de milagro. La liga está al rojo vivo, ya solo saca un punto de ventaja al Barça, tres al Villarreal y cuatro al Atlético de Madrid.