Opinión

Empate del Real Madrid que sabe a derrota

El Rayo Vallecano volvió a hurgar en la herida del Real Madrid por lo que habrá que convenir que Vallecas es territorio hostil para los blancos, donde solo ha ganado una vez  en una de sus ultimas cinco visitas. En esta ocasión, empató (3-3). Los de Ancelotti remontaron un 2-0 inicial pero al final se le fueron los tres puntos y se le escapó la oportunidad de dormir líder.

Con esos dos goles iniciales, un Rayo eléctrico sorprendió a un Madrid apático en sus inicios. En este encuentro disputado en Vallecas, hemos visto los dos estados de ánimo del Real así como su doble actitud. Pasó del mustio y adormilado,dejando que el Rayo le avasallase  a base de energía,retratando su desidia; al otro Madrid de las remontadas,que logró pero que no  supo aguantar en un partido tremendo, se mire por donde se mire y que fue un regalo para el espectador. Justo reparto de puntos.

Los de Vallecas se ganaron el punto y los de Ancelotti no supieron rematar la faena tras una solvente remontada. Y es que este Madrid no sabe  controlar los partidos, es como si les faltase autoridad. No parece un equipo fiable.

El Rayo, comenzó como un trueno,quitándole el balón a un atribulado Madrid que Salió con el sueño de Morfeo como bandera . Así a los cuatro minutos ya estaba por delante en el marcador. Frutos por la banda derecha le tiro un par  de engaños a Fran García, sacó un buen pase que  Unai Lopez,solo,  de cabeza remató a placer.Sin duda, hubo dejación de funciones, sobre todo de los centrocampistas que no siguieron al jugador que remató tan solo.

El Rayo con el gol se animó aún más . Seguía llevando al limite al Real que parecía un juguete roto, con Tchouameni sin enterarse de nada igual que los centrocampistas. Asencio fue flor de un día. Ancelotti dejó en el banquillo a Vinicius, pensando en el partido del miércoles que le enfrentará al Pachuca mejicano, en la final de la  Intercontinental. El técnico italiano, pensó que con Brahim y Rodrygo en  vanguardia, más la ayuda de Bellingham le bastaría para doblegar a un entusiasta Rayo que no daba tregua.Rodrygo, el mejor del partido, pudo empatar en la primera incursión con peligro que hicieron, pero el escorado disparo  lo sacó el guardameta Batalla. También Rodrygo, puso un centro raso que Arada Güler, en posición forzada, le quitó el gol a Bellingham.

Ante esta pequeña reacción de un Madrid gris, igual que su camiseta, llegó el segundo del Rayo que seguía apretando, buscando la agitación permanente y tratando de asfixiar a su rival, que no sabia como desprenderse de esa presión rayista. De esta forma, volvió a encontrar la red en un saque de esquina de Isi que de cabeza remató Mumin en el minuto 36. Era el 2-0. Vallecas estaba en éxtasis.

Con el segundo golpe del Rayo, el Madrid despertó. El toque de Modric y Bellingham fueron disminuyendo el atrevimiento de los de Vallecas que no dejaban a pesar de todo, de seguir insistiendo. Y de buenas a primeras, minuto 39, auténtico misil de Valverde desde fuera del área armó un proyectil fuera del alcance de Batalla. Era el 2-1 que metía en el partido al Real Madrid  que por entonces había dado un paso hacia adelante.

 A punto de llegar al descanso, apareció Bellingham para rematar de cabeza un centro de seda de Rodrygo,que hacía posible el empate (2-2) en el minuto 45. El inglés, lleva seis goles en los últimos seis partidos. Es el empleado del mes.

La segunda parte comenzó con el Madrid mandando frente a un Rayo que había perdido fuelle. Modric, Bellingham y sobre todo Rodrygo, se hicieron dueños de la situación. El brasileño, declarado el mejor jugador del partido, bailo al borde del área y de un gran zurdazo que rozó en la tibia de Andrei, marcó el 2-3 en el minuto 56. El Madrid había completado la remontada.

 El técnico del Rayo Iñigo Pérez, movió la coctelera para refrescar al equipo y de un plumazo sacó dos titulares,  Óscar Valentín y Camello, y Ancelotti respondió echando mano de Vinicius, que se ganó una amarilla al poco de entrar, por demandar una amonestación a Lejeune, de forma desmesurada. Los cambios reactivaron al Rayo, un equipo que no se rinde. El partido ya era entonces un intercambio de golpes. En uno de esos intercambios llegó el  empate, el minuto 64. Lejeune, un rocoso central, metió un latigazo al área por donde se cruzó Isi,que alargó la pierna y marcó con la puntera. Era el empate a 3.

El duelo seguía siendo salvaje por uno y otro bando. Vinicius estuvo cerca de marcar con un zurdazo al que respondió Batalla con una gran intervención. El propio Vinicius reclamó un penalti de Mumin, que pudo ser, pero que ni el arbitro ni el VAR vieron o mejor dicho pasaron del largo.

El caso es que hubo reparto de puntos, que para el Madrid sabe a poco. Su objetivo era ganar para dormir líder y ahora con este pinchazo, puede alejarse del Barcelona y quedarse por detrás del Atlético. Eso sí, con un partido menos el que disputará contra el Valencia el próximo 3 de negro.

Partidazo el que vimos  en Vallecas que finalizó con un justo empate que para el Rayo sabe a gloria y al Madrid, a derrota.        

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