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  • Diario Digital | miércoles, 24 de febrero de 2021
  • Actualizado 21:10

Europa engrandece al Real Madrid

Europa engrandece al Real Madrid

Con el monumental partido que se ha marcado el Real Madrid frente al Borussia al que derrotó por 2-0, queda redimido de los petardazos  y ridículos que hizo al inicio de la Champions y en el transcurso de la competición doméstica. Queda perdonado, pero tiene que seguir la senda que ha marcado ante el equipo alemán.

No solo venció al Borussia Moenchengladbach, lo arrolló de principio a fin haciendo el mejor partido de la temporada y de hace muchísimo tiempo.

Con este importante triunfo, el Madrid pasa a octavos de final como primero de grupo, evitando el bombo de la muerte. ¿Quién lo iba a decir? Después de comenzar  de forma desastrosa ante el Shakhtar y de que   este mismo equipo le volviese a  ganar la semana pasada, en otro lamentable partido de los blancos, que presagiaba tormenta y gran riesgo de quedarse fuera por primera vez en la fase de grupos.

Pero llegó la última jornada,se marcó todo un partidazo y termina como líder de grupo. El Real Madrid,sea por lo que se, siempre vuelve y más en Europa.

La victoria fue coral. Hubo actitud y aptitud desde el primero al último jugador.  Todos cumplieron a la perfección con sus respectivas funciones. Benzema fue el autor de los dos goles servidos magistralmente, primero, por Lucas Vázquez, y segundo, por Rodrygo. Una banda derecha que está respondiendo a las mil maravillas y que es todo un gran invento. El brasileño, se marcó un señor partido. Parece que esa timidez que le tenía un tanto atenazado va desapareciendo.

Todo lo bueno que vimos en este encuentro contó con la dirección y la batuta genial de Modric que está en su segunda juventud. No desfallece y está omnipresente en todas partes. Eterno Modric, a quien deben renovar ya!!.

A su lado, Kroos sacó el compás y repartió juego hasta reventar. Ambos jugadores dieron todo un recital de colocación, de pases y de efectividad. Fueron todo un espectáculo. Y en este espectáculo, entró a formar parte como el que más, Lucas Vázquez, todo un portento de trabajo, voluntad y sacrificio. Debo confesar, y lo hago pidiendo perdón, que L.Vázquez era un jugador que no me llenaba y al que he criticado muchas veces. Ahora, y justamente, me tengo que comer mis palabras y reconocer que estaba equivocado. Lucas Vázquez es puro ADN del Real Madrid.

En esta noche Champions, vimos otro Madrid. Ese Madrid, frío, triste y sin energía de los últimos partidos se transformó  en otro equipo bien distinto: Muy bien colocado, con una presión adelantada, bien organizado, jugando al primer toque con velocidad y con pasión. Fue casi el partido perfecto. Y me pregunto ¿Por qué no juega así siempre o casi siempre? Digo yo, que será por pereza y por esa falsa aristocracia que hay alrededor de los jugadores de élite que en días corrientes pierden contra cualquiera por falta de respeto,  y ganan frente a los mejores para subir el ego. Ese, es el problema.

En esta ocasión vimos a un equipo muy compacto, aplicado y con mucha armonía. Se hizo un gran trabajo por parte de todos, empezando por Zinedine Zidane,el gran discutido, que al igual que  su equipo, vuelve a renacer en la Copa de Europa.

Zidane, a quien con razón, le hemos criticado por sus frivolidades en alineaciones y cambios, sale reforzado después  de estar al borde del abismo.

El gran partido realizado por el Madrid, nada tiene que ver su buena estrella porque presenciamos a un conjunto  muy bien plantado sobre el terreno de juego, disciplinado, haciendo una fuerte presión, decidido y con un plan perfectamente establecido que se comió al Borussia en la primera parte y pudo masacrarle en el segundo periodo. La goleada pudo ser histórica . Al margen de los dos goles, hubo tres palos y dos paradas imposibles del buen guardameta suizo, Sommer.

El fútbol que contemplamos en el Alfredo Di Stéfano , es el fútbol que siempre practicó el Real Madrid : juego vertical,rápido,enérgico, con  entrega  y, buena definición. Fue un fútbol clásico, como lo fueron los goles de Benzema, que volvió a ser todo un solista de alta escuela. El francés, remató la obra maestra de su equipo con dos cabezazos  de estampa clásica: poderoso salto, colocación y fuerza. Me recordó a Santillana.

El Real Madrid, en una gran noche europea salió de las urgencias a lo grande. Sin especular, con un fútbol de muchos quilates va directo a octavos  como primero de su grupo y el Borussia como segundo.

Este Madrid ha demostrado que cuando se pone, se pone y es capaz de vencer al rival que sea. Definitivamente, Europa les aúpa hasta su máximo rendimiento.

Pero esto no debe ser flor de un día. No todas las veces se puede componer una sinfonía de fútbol, pero si al menos escribir melodías donde se resalte el trabajo, el sacrificio y el espíritu de lucha.

   

 

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