¡A la Final del Mundial!
Sí señor, con un partidazo mayúsculo ,España se mete en la segunda final mundialista de su historia, al vencer a Francia por (0-2) con goles de Oyarzabal de penalti y Pedro Perro, tras una delicatessen de jugada.
La selección española estuvo muy, pero que muy por encima de Francia a la que anuló en todos los aspectos,dejando a cero por primera vez en el torneo a la selección gala, el único equipo que había ganado todos sus partidos. Hasta que se encontró con la selección española que ofreció su mejor versión haciendo un partido prodigioso.
España dio todo un espectáculo y lo hizo cuando más falta hacía, en unas semifinales de un Mundial ante la poderosa Francia que era el ogro de este campeonato a la que todos temían. Pero llegó el combinado nacional y puso las cosas en su sitio, despachando a los franceses con un juego brillante, con poderío y mucha entrega por parte de todos. Liderados por un magnífico Rodri, que impartió una auténtica lección de cómo debe jugar un mediocentro.
Junto a Rodri, hay que destacar los dos laterales: Pedro Porro y Cucurella. Porro, autor del segundo gol español y que además fue un bravo defensor que subía y bajaba de forma constante. En cuanto a Cucurella, fue una roca y un muro en el lateral izquierdo. Aburrió a Olise hasta el punto que fue sustituido en la segunda porque no se le vio. Tenemos dos grandes laterales que además de defender son de largo recorrido.
Como muy bien ha dicho el seleccionador español, Luis De la Fuente,el hombre tranquilo y amable que es toda una garantía: “Francia ha tenido la mala suerte de enfrentarse al mejor equipo del mundo” Sin duda,por lo visto hasta ahora y después de la gran demostración ofrecida en Dallas.
Nadie quería ni quiere enfrentarse al cuadro español porque saben que están ante un equipo con una personalidad arrolladora, que ama el balón como nadie, Y por encima de todo,porque España es un bloque, donde nadie brilla más que nadie. Son todo uno. En una palabra, es un auténtico equipo.
Si Francia ponía las figuras, España ponía el bloque en toda la extensión de la palabra. La defensa estuvo perfecta, anulando al triunvirato atacante francés. Mbappé, fue el único que incomodó algo, pero poco. Dembelé estuvo desaparecido y más aún lo estuvo Olise, que nunca pudo irse del inmenso Cucurella y acabó en el banquillo.
El centro del campo fue una máquina de cortar el juego enemigo y de crearlo, con un pletórico Rodri, el mariscal de campo. Y la delantera, se sacrificó en el bien del equipo con gran trabajo de Oyarzabal ayudado por Dani Olmo que no paraba de buscar los espacios. Lamine Yamal, no brillo pero tuvo toques de fantasía que ayudó al gran espectáculo que ofreció la selección española.
El partido comenzó con nervios e imprecisiones por parte de los dos equipos. Era una semifinal del Mundial y se notaba. No pisaban las áreas. Había mucho respeto en ambos bandos. España se agarraba al toque y a la movilidad. Francia estaba al acecho esperando cualquier pérdida de balón o robo para hacer su juego de transiciones rápidas, donde son unos maestros.
Se notaba en el ambiente que cualquier detalle podría ser determinante para la suerte del partido. Y ahí, a España le salió cara. Digne en un balón por alto esperó al bote para despejarlo cuando Lamine Yamal, en una jugada inteligente,se le anticipó y se llevó una patada.Fue un penalti sin querer, pero penalti al fin y al cabo.
Lo lanzó Oyarzabal con su maestría habitual que significaba el 0-.1 en el minuto 21.
A partir de ahí, la selección española fue creciendo hasta dejar en cueros a los franceses que perseguían a los nuestros y al balón,sin encontrar soluciones. Y es que España es la gran pesadilla de Francia, si tenemos en cuenta los últimos enfrentamientos
Pintaban bastos para los galos y más aún cuando su baluarte defensivo Saliba tuvo que abandonar por lesión. La selección española entonces mandó mucho más en el partido, con el jefe Rodri marcando los tiempos.
El equipo de Luis De la Fuente, administraba muy bien la ventaja con un juego de alto voltaje, pero era insuficiente a todas luces. Hasta que en el minuto 57 en una gran combinación entre Dani Olmo y Pedro Porro, llegó el 0-2. Un golazo del lateral derecho,ese defensa total,que definió como un delantero.
Francia entonces quedó aún más empequeñecida a la vez que un tanto desquiciada. España jugaba como los ángeles. Por momentos, era un prodigio verles jugar ante los olés de los espectadores que acudieron al estadio de Dallas. Unai Simón, quebró con dos buenas intervenciones las últimas esperanzas de los franceses.
La selección española estaba a punto de volver hacer historia con una exhibición de juego que vale una final del Mundial,tras un inolvidable partido. Final que se jugará el domingo 19 a las 21 horas, en Nueva York
Ahora a esperar al rival, que saldrá del enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra. Da igual, al nivel que está España es sin duda, la gran favorita. De momento, la selección ha inundado de felicidad a toda España.