La historia de siempre en Europa, entre Madrid y Atleti
El Real Madrid pasa a cuartos ante el Arsenal tras eliminar al Atlético de Madrid, en una eliminatoria dramática y de máxima igualdad que se fue a la prórroga, al terminar el tiempo reglamentario con 1-0 a favor rojiblancos.
Después ya no se movió el marcador y se fue a la tanda de penaltis, donde de nuevo al Atleti le vino el maleficio cuando se enfrenta al Madrid, en Europa. Por el contrario, a los blancos les salió cara con el último lanzamiento con suspense de Rüdiger, y esa pena máxima con polémica de Julian Álvarez, a quien se le anuló el gol por doble toque del balón, al resbalarse. Son las cosas incomprensibles del fútbol que difícilmente se pueden explicar. Una gracia más del VAR.
La historia entre El Real Madrid y Atlético, se repite cuando hablamos de Europa. Ya son seis veces que los blancos dejan fuera de la Champions a los rojiblancos, incluyendo las dos finales que perdieron en Lisboa y Milán. La herida, continúa abierta.
El campeón de Europa, el Madrid sigue en pie después de una dura y tremenda eliminatoria, en todos los sentidos que se resolvió en la lotería de los penaltis. Un final digno de un enfrentamiento agotador y resuelto en la agónica y fatídica tanda de penaltis, donde el Real tuvo el santo de cara. Ya se sabe, la supervivencia es parte de su leyenda cuando de Europa de trata.
Fue mejor el Atlético en el cómputo total de los 90 minutos. En la prórroga, lo fue el Madrid. El comienzo fue perfecto para los rojiblancos con el gol de Gallagher a los 27 segundos. Un gol, que estropeó los planes de Ancelotti y le arregló el cuerpo al Atlético, que de esa forma podría jugar como le gusta: con una gran defensa y con contras de mucho peligro. Así lo hizo, defendió de forma espectacular y en ataque tenía más picante que el Madrid, que no encontraba huecos por donde penetrar. Los blancos, mucho toque pero poca profundidad. Tenían el balón mucho tiempo pero no sabían qué hacer con él ante la perfección de la defensa atlética.
El equipo de Simeone jugaba como le gusta a él, protegiéndose y mordiendo. Fue así como tuvieron las mejores ocasiones, la mayoría de ellas de Julián Álvarez,jugador que tiene una facilidad asombrosa para sacar el disparo.
Courtois, le sacó dos disparos que fueron las dos mejores ocasiones de las que gozó el Atleti. Después, el destino fue muy cruel con Julián, con esa pena máxima que transformó pero que no valió por doble toque, producto de un inoportuno resbalón. Algo inaudito a la vez que cruel.
El Madrid había comenzado el partido en la inopía. No habían pasado ni 30 segundos y el Atlético en el primer ataque se encontró una autopista. De Paul entró con suma facilidad por la banda izquierda sin que se enterara Mendy, su pase lo deja pasar Giuliano y Gallagher marca el 1-0. Perfecto escenario para el Atlético, empate en la eliminatoria a las primeras de cambio, todo el partido por delante y jugándose en casa.
Al Madrid, ese gol le rompió los moldes al pensar que con la ventaja que traía del partido de ida, su rival se abriría y podría aprovechar los espacios con sus tres velocistas de arriba. Todo quedó en saco roto.
A ese gol tempranero, siguió un juego insulso de pases y más pases del Real, que no iban a ninguna parte. Modric, titular por segundo partido consecutivo, trataba de poner orden. En el otro bando, Simeone cambió la banda derecha poniendo a dos obreros, como Renildo y Gallagher por los que jugaron en el Bernabéu,Lino y Galán, más estilistas. El Atlético, como decíamos, se defendía estupendamente sin grandes sustos de su rival. Solo, Vinicius les alteraba algo, como en la jugada que se pidió penalti por manos de Giuliano dentro del área. El colegiado polaco, Marcianiak, no lo vio así.
El Atlético jugaba a la contra y llevaba más peligro que el soso Madrid . Además le ganaba todas las disputas. Las estrellas blancas no aparecían. Mbappé estaba ahogado por la atentísima defensa rojiblanca; Bellingham estaba desconocido. En el Atlético, era De Paul quien manejaba el cotarro y el tiempo del partido. Al igual que su equipo.
Con 1-0 se llegó al descanso, donde las estadísticas dicen que el Atleti había corrido seis kilómetros más que el Madrid. La segunda parte comenzó, como la primera, con más pimienta atlética. Julián Álvarez, obligó a Courtois a una gran intervención a un disparo envenenado del argentino. El Madrid seguía con su juego chato, mientras que su rival cada vez que recuperaba llevaba el susto al área madridista.
Entonces a Ancelotti, le llegó la inspiración quitó a Modric y Tchouaméni, que tenía tarjeta, y dio entrada a Lucas Vázquez y Camavinga,pasando Valverde al centro del campo. Y vaya si se notó el cambio, sobre todo por parte de Valverde, impresionante la entrega de este jugador que parece que tiene siete pulmones. El despliegue del uruguayo es asombroso. Con Valverde,inmenso físicamente, en la posición de pivote junto a Camavinga, que también relanzó al Madrid, Bellingham apareció para hacerse dueño del partido. Así fue como en la primera jugada, conducida por el inglés, Mbappé encontró espacio, se fue de Giménez y fue derribado por Lenglet. El claro penalti lo lanzó Vinicius a las nubes.
Ese fallo de la pena máxima, lejos de hundir a los blancos les dio bríos poniéndose a la altura del Atlético, que empezó a dar síntomas de fatiga. Correa y Sorloth, entraron en el partido como también lo hizo Brahim por Rodrygo.
Se olía la prórroga y llegó con el Madrid mucho más fresco y mejor que su rival. Además, marcando el ritmo con Bellingham como lanzador y Valverde omnipresente. Correo gozó de una buena oportunidad, pero ahí se le acabó la pólvora y la gasolina al conjunto rojiblanco. En cambio, el Madrid creció en lo físico y en lo anímico, sobre todo en la segunda parte de esa prórroga, que dominó a un Atleti,agotado físicamente. Simeone, celebró que se llegase a los penaltis. Pero lamentablemente, Jugó a la ruleta rusa y lo pagó caro.
En esa fatídica y cruel tanda, falló dos el Atlético, uno por doble toque de Julián Álvarez, y otro Llorente. En el Madrid, falló Lucas Vázquez y Rüdiger, como hiciese la temporada pasada contra el City, metió el que les clasifica para los cuartos de final, donde ya espera el Arsenal inglés. El de ida, se jugará en Londres, el día 8 de abril y el vuelta, en el Bernabéu, el 16 del mismo mes.
Así se pone punto final a un angustioso, exhaustivo y agotador Euroderbi, que termina con goce para el Madrid y dolor y frustración para el Atlético. La historia vuelve a repetirse.