El Real Madrid ganó 2-0 al descendido Oviedo con goles de Gonzalo y Bellingham en un partido marcado por las protestas de la afición del Bernabéu, que fue especialmente crítica con Mbappé,que fue recibido cuando salió en el segundo periodo, con una atronadora bronca.
La afición tenía ganas de ajustar cuentas con los jugadores, a unos más que otros, después de los últimos acontecimientos acaecidos tanto sobre el terreno de juego como a nivel institucional.
Hubo abucheos,pitos y también indiferencia en un partido que más bien parecía de pretemporada.
Durante el anuncio de los onces, la música tapó el enfado de la afición, llevándose Mbappé, como ya hemos mencionado, la peor parte. El presidente,parece ser que discutió con algún aficionado que tenía bajo el palco y luego se retiraron dos pancartas en la grada que iban contra Florentino Perez : “Florentino vete ya” y Florentino culpable”.
Fue la noche del gran descontento del Santiago Bernabéu, que registró la peor entrada de la temporada. La afición está decepcionada y así se lo hizo ver a su equipo. Dos jugadores fueron el blanco de las iras del público: Vinicius y especialmente, Mbappé. Ese sentimiento, alcanzó su momento cumbre cuando Kylian, el jugador deseado y el mejor pagado, entró al terreno de juego después de una hora de juego bajo una pitada descomunal.
La afición no perdona al francés por su comportamiento en el último mes,escapadas inoportunas y absurdos mensajes por las redes cuando pintan bastos en el club. Para ser jugador del Madrid no basta con marcar 41 goles en una temporada, hace falta más implicación y por supuesto carácter y liderazgo.
El otro señalado fue Vinicius, muy malo su partido. Estuvo apagado y ausente. Se le vió hundido por la respuesta del público que le silbaba cada vez que tocaba la pelota.
No todos fueron objetos de las iras del Bernabéu. Hubo aplausos y parabienes por la entrega de Gonzalo, autor del 1-0 de un buen disparo con la derecha, al borde del descanso. Premió la intensidad de Brahim. Así como la entrada de Carvajal, quien sorprendentemente no fue titular.
Bellingham, fue también de los pocos que se salvó de la quema, y además fue el autor del 2-0, con un acertado disparo con la zurda en el minuto 80. El inglés más que celebrarlo pareció pedir perdón por su temporada en particular y por la de todo el equipo.
Pero para reconocimiento el que se le hizo a Cazorla. El Bernabéu se puso en pie cuando salió en el segundo periodo sustituyendo a Ilyas.
Ganó el Real Madrid en una noche muy triste en medio de protestas y murmullo creciente. A la vez, el partido fue seguido con indiferencia por lo poco que había en juego. El Oviedo se tomó el partido con más entusiasmo y Nacho Vidal, en la mejor jugada de los asturianos, cuando el resultado era de 1-0, estuvo a punto de empatar.
Fue la noche del descontento general del Bernabéu,despues que el Madrid perdiese la liga en casa de su máximo rival, el Camp Nou, después de los acontecimientos sucedidos en el seno del vestuario con distintas peleas, y el enfado de Florentino Perez en una explosiva rueda de prensa. Fue una noche, insisto, muy triste para el madridismo.
Pero aquí no acaba el lío, como diría un castizo. Mbappé ha estallado contra Arbeloa..y el entrenador le desmiente.
El delantero francés tras el partido atendió a los medios y arremetió contra el entrenador: “No he jugado hoy como titular porque el míster me ha dicho que soy el cuarto delantero de la plantilla”.
Arbeloa lo desmiente: “Me habrá entendido mal. Para mi es claro que un jugador que hace cuatro días no podía estar ni en el banquillo hoy no debía ser titular”.
La tensión continúa.