El Madrid se divierte a costa de un deprimente Valencia
El Real Madrid aprovechó el impulso que le dio ganar al Barcelona para cuajar un soberano partido frente a un deprimente Valencia al que derrotó por un 4-0, en el Santiago Bernabéu,que disfrutó como nunca del partido tan completo que hizo su equipo,practicando un fútbol total, sobre todo en la primera parte,que fue un monólogo del Madrid en todos los sentidos.
Todas las piezas blancas estuvieron muy bien engrasadas , bajo la supervisión de un magnífico Bellingham, que cada partido que pasa, juega mejor. Mbappé sacó brillo a su reciente bota de oro, marcando dos goles. Vinicius,después del enfado volvió a lo suyo, siendo una amenaza constante y recibiendo el perdón del Bernabéu. Güler, sigue en plan mago. No salió en la segunda parte por un leve esguince de tobillo que no parece cosa sería.
Junto a ellos, una defensa implacable con Militao con mando en plaza; la buena salida de balón de Huijsen; el inmenso trabajo de Valverde en el puesto de lateral derecho que parece ha hecho suyo; y por supuesto Carreras, que ha caído de pié en el Bernabéu y que marcó un gol antológico.
El primer tiempo del Madrid fue sencillamente arrollador, confirmando que el equipo de Xabi Alonso se está viendo arriba. Se movió con autoridad por todas las parcelas del campo, con una presión asfixiante que dejó a su rival tocado. Un Valencia, que está hundido y que justificó su pésimo mal momento. No nos extraña que sea el farolillo rojo de la clasificación. No hay por donde cogerlo. Ni defiende ni ataca. Vamos, que es un auténtico desastre. Seguramente en esta semana se tomarán medidas.
El único que se salvó fue el guardameta, Agirrezabalaga que evitó una goleada de escándalo.
El Real Madrid, jugó la mejor primera parte en lo que va de temporada, con un fútbol alegre, vistoso y muy vertical.
Como decíamos, después del perdón de Xabi Alonso a Vinicius, el Bernabéu también lo hizo. El brasileño, estuvo disciplinado ayudando a Carreras en esa banda izquierda. Y aunque en el segundo penalti le quitó el lanzamiento a Mbappé, quien gentilmente se lo consintió, en lo demás estuvo generoso y en su línea de agitador. Luego, aceptó de buen grado su sustitución. Lo hizo sin aspavientos ni muecas, como debe ser.
La única novedad de Xabi Alonso en la alineación,respecto a la que sacó contra el Barça, fue la presencia de Mastantuono, que no no termina de cogerle el aire al equipo. Fue el más flojo.
El Real, se divirtió de lo lindo desde el minuto uno. El juego fluía de forma abrumadora. Desde el inicio, convirtió a Agirrezabalaga en el mejor del Valencia. El guardameta rechazó dos remates duros y peligrosos de Vinicius y Bellingham. Nada pudo hacer en el penalti señalado por manos de Tárrega, que lo fueron pero más claro todavía fue el agarrón-placa je a Mbappé cuando iba a rematar a gol, en esa misma jugada. El caso es que se señaló la pena máxima por la mano tras saque de esquina. Lo lanzó Mbappé y marcó el 1-0, minuto 18.
El Madrid cada vez se estaba gustando más, con Bellingham crecido en todos los aspectos. Nos vuelve a recordar al del primer año, que tuvo un rendimiento más que sobresaliente. El inglés, va a más cada partido. Es el jugador para todo, crea y roba. Así llegó el 2-0, con Arda Güler como acompañante. El turco se descolgó, Bellingham lo vio,dándole un gran pase profundo y éste, busco a su mejor socio Mbappé,autor de su segundo tanto. Ya lleva 13 goles en liga.
El partido era un chaparrón continuo sobre la portería del Valencia, incapaz de salir de su área. Ahí Tchouaméni tuvo mucho que decir,impidiendo cualquier salida. Al igual que la defensa blanca que estuvo firme y expeditiva en las pocas veces que se acercó el conjunto”che” , que dio pena en todos los sentidos.
El equipo de Corberán, que está en un trance muy complicado, era un juguete roto a manos de un pletórico Real Madrid. Más aún se rompió con el penalti de Thierry a Carreras, que entró a destiempo, regalando la pena máxima. Vinicius se le pidió, Mbappé no opuso resistencia. Lo lanzó el brasileño duro, pero mal, parándolo Agirrezabalaga. Ligeros pitos en el Bernabéu que muy pronto se callaron con el golazo de Bellingham. El inglés, al borde del descanso, en jugada personal regateó una y otra vez a Thierry y Beltrán, colocando un latigazo junto al poste izquierdo. Era el 3-0, en el minuto 43 y con ello se llegó al descanso.
El segundo tiempo ya casi fue un mero trámite. Xabi Alonso introdujo cambios, lógico ,teniendo en cuenta el morlaco que les espera el próximo martes frente al Liverpool, en Champions. De entrada quito a Tchouaméni por la tarjeta, saliendo Camavinga en su lugar; tampoco lo hizo Güler por su tobillo, entrando Ceballos.
Luego a partir del minuto 65, hubo más cambios. Huijsen, recién incorporado dejó su sitio a Asencio; Vinicius, hecho una balsa de aceite, dejó el suyo a Rodrygo y Mbappé a Endrick. De esta forma, el brasileño que salió como un toro, tuvo sus primeros minutos
Hubo ahorro de energía, pero no obstante se vieron algunas jugadas de mérito, como la que protagonizó Vinicius por su banda. Carrera larga y veloz, llega hasta el fondo, centro y remate de Mbappé que detuvo Agirrezabalaga. Pero lo mejor fue el gol de Carreras, un lateral con el alma de extremo, en el tramo final que colocó un zurdazo impresionante como si fuera un misil, que se coló en la misma escuadra. Gol espectacular. Como también lo fue el gran disparo de Javi Guerra, en la mejor oportunidad del Valencia, que pudo marcar pero su lanzamiento lo escupió el palo.
En definitiva gran partido del Madrid que hizo que su afición disfrutase tantos como ellos y que les permite ser un poco más líder .
Este encuentro ha servido para cerrar ese episodio de crisis Xabi-Vinicius y lo hace, con una goleada pacificadora que les vendrá de perlas para lo que se avecina, el duro compromiso en Anfield, ante el Liverpool, el próximo martes.