El Madrid fue un desastre ante el PSG

El Real Madrid no estará en la final del Mundial del Clubes,porque el París Saint Germain (PSG) le ha bajado a la tierra y la ha  enseñado la realidad de su fútbol, devolviéndole al pasado.

Si al mejor equipo  de Europa en la actualidad, el PSG, una máquina perfecta de jugar al fútbol por obra y gracia de Luis Enrique, le regalas dos goles antes de los Díez minutos de juego, apaga y vámonos.

 Dos  errores muy graves de Asencio y Rüdiger, condenaron al Real Madrid que se hundió en la miseria, y más aún cuando en el minuto 23, Fabián, autor de dos goles, hacia el 3-0. Ahí se acabó lo que se daba.El equipo parisino fue abrumadoramente mejor que el Madrid que en ningún momento dio señal de recomponerse. Todo lo contrario, fue un pelele a menos de un tremendo PSG.

Después de un torneo aceptable del Real Madrid,perdió de la peor manera posible ante un rival que jugó a placer todo el partido, sobre todo en la primera parte donde dejó  en ridículo a los blancos con una superioridad tanto futbolística como física.

El partido del Madrid, se mire por donde se mire fue un desastre. Todas las buenas sensaciones que emitió en los partidos anteriores se fueron al traste en estas semifinales. Empezando por el propio Xabi Alonso, que fuese por las bajas de Huijsen y de Trent Arnold, cambió el dibujo a un 4-3-3 desplobando el centro del campo con la presencia de Valverde en el lateral derecho y la  de Gonzalo junto a Mbappé y Vinicius. Un atrevimiento, que nos devolvió al Madrid de antes y que claramente no funcionó.

Las bajas de Huijsen y Trent Arnold, le rompieron los esquemas a Xabi, sobre todo la del joven central que se ha convertido en el jefe de la defensa por su aplomo, serenidad y de la forma tan espléndida de sacar el balón. Eso no lo tuvo el Madrid con Asencio y Rüdiger que regalaron  los dos primeros goles de forma increíble. Aunque también es verdad, que antes de esos dos fatídicos fallos, Courtois había hecho dos paradas milagrosas. El Madrid, sencillamente no existía.

 Como no existía su centro del campo, con Valverde en el lateral derecho, las labores de creación fueron para Tchouaméni,Arda Güler y Bellingham que no se enteraron. Parecían pollos sin cabeza persiguiendo las sombras de los jugadores parisinos, que bordaban el fútbol, jugando con una precisión  matemática y con una soltura que daba envidia.

 Asencio, que ha sido un despropósito en este Mundial, se lió con un despeje en el área con Dembelé a su lado  que se llevó la pelota, Courtois  le derribó cuando iba a marcar pero la pelota le llegó a Fabian que marcó el 1-0, a los 5 minutos. Tres después, en el ocho, Rüdiger intentó dar un pase y lo que le Salió fue una patada al aire. Dembelé que estaba por ahí se aprovechó y anotó el 2-0.  La suerte ya estaba echada.

El Madrid más que tocado estaba hundido, ofreciendo la versión de antaño de desgana y de poco sacrificio. Enfrente tenía a todo un señor equipo, con un dominio extraordinario de todas las facetas del fútbol, con un Vitinha como gran director de orquesta, marcando el ritmo de sus compañeros y muy bien secundado por Fabián, el mejor jugador del partido,y Joao Neves que ridiculizaron a los centrocampistas blancos en todos los aspectos, no digamos en lo físico.

No había reacción madridista. Era un partido de hombres contra niños. Al Madrid le faltaba energía, fuerza y pundonor. El PSG, jugaba a lo que quería y a lo que se le antojaba. Ahora paro un poco.., ahora arranco… y en una de esas arrancadas llegó el  3-0 obra de Fabián a los 23 minutos. 

El Madrid era la nada más absoluta. En todo el partido apenas dos  tiros a puerta con un Mbappé prácticamente desaparecido y un Vinicius, deprimente.  El brasileño está como ido, no se va de nadie y le falta actitud. Preocupa y mucho su baja forma.

En la segunda parte, el PSG levantó el pie del acelerador y al Madrid se le vio un poquito,pero muy poco. Llegaron los cambios y las despedidas de Modric y Lucas Vázquez. Una pena que el último partido de Modric en el Real Madrid sea con una goleada y con la mala imagen ofrecida por el que  sido su club los últimos años. Fueron unas despedidas dolorosas.

 Había como una especie de tregua por parte del PSG pero así con esas, le dio tiempo a un ultimo fogonazo que orquestó Hakim por su banda para ceder a Gonzalo Ramos,que hizo lo que quiso en el área para marcar el definitivo 4-0, en el minuto 87.

 La mejor noticia del Madrid en este partido fue la reaparición de Carvajal y Militao, tras sus graves lesiones.

Se puede perder, si,pero no de la forma tan estrepitosa y descarada con que lo ha hecho el Real Madrid.

 A día de hoy hay una gran diferencia  entre el PSG y el Real Madrid. Una  de esas diferencias está en la presión. Ves a los jugadores del conjunto francés que todos presionan hasta ahogar al rival. Muerden. Ves al Madrid y salvo contadas excepciones, la presión se la pasan por al arco del triunfo. Vinicius y Mbappé tienen que implicarse en esa misión, en caso contrario mal irán la cosas. Xabi, tiene trabajo para la próxima temporada. Necesita tiempo.

En definitiva, que sobre el terreno de juego solo hubo un equipo, el PSG, un inmenso conjunto que Luis Enrique ha hecho a su medida y que roza la perfección. Es un bloque mayúsculo.