El Real Madrid se va de vacaciones de Navidad ofreciendo, tal vez la mejor cara en lo que va de temporada. Ganó (4-2) al Sevilla haciendo una primorosa primera parte,borrando del Bernabéu al equipo hispalense, en el partido de la despedida de Jesus Navas, toda una leyenda del Sevilla y del fútbol español.
El encuentro comenzó con doble pasillo: el que hizo el Sevilla al Real Madrid por haber ganado la Intercontinental, y acto seguido el Madrid y compañeros se lo hicieron a Navas, que se va por la puerta grande con el público del Bernabéu dándole todo un homenaje. Se lo merece.
También el Real Madrid, en el último partido del año se va por la puerta grande al ofrecer un partido redondo que le aúpa hasta la segunda posición y a un solo punto del líder, el Atlético de Madrid.
Después de muchos dimes y diretes y de muchas dudas en su rendimiento, resulta que el Madrid se va de vacaciones más vivo que nunca y ofreciendo su mejor cara en lo que va de ejercicio. Ganó con suficiencia a un Sevilla voluntarioso pero sin mucha mordiente. Pero poco pudo hacer, ante el fútbol lleno de verticalidad y velocidad que imprimieron los blancos. Y, menos aún frente a los dos cañonazos, primero de Mbappé, y segundo de Valverde. Dos auténticos misiles.
El Real, no obstante volvió a tener fallos defensivos pero eso lo compensó con un eficaz y fulminante ataque que estuvo muy inspirado, sobre todo Kylian Mbappé que vuelve a ser lo que siempre fue. Ha sido el mejor jugador del partido junto a Lucas Vázquez. El francés, ya está de vuelta. Se le vio feliz sobre el campo, lleno de vitalidad y dinamismo. Abrió el marcador en el minuto 10 con un excelente latigazo seco que sorprendió a todos. Además de ese golazo, asistió en el 4-1 a Brahim en una jugada que también inicio Mbappé. Completó el mejor partido desde que viste de blanco.
Este triunfo convincente, le sirve al Real para superar en dos puntos al Barcelona, con un partido menos y se queda a uno del Atlético de Madrid, también con un partido por jugar. La liga está en un pañuelo.
La primera parte de los blancos se puede calificar de casi perfecta, con mucho movimiento de balón que movía con rapidez. El Sevilla, un tanto despistado dejaba muchos huecos lo que aprovechó el Madrid para torpedearle. Así, como ya hemos mencionado, Mbappé desde 25 metros con un perfecto zambombazo, abrió la cuenta.
El segundo tanto, llegó en el minuto 20, con un misil tierra aire de Valverde desde 30 metros, que casi rompe la red. Es el quinto gol que el uruguayo consigue desde fuera del área.
A la gran fiesta que estaba ofreciendo el Madrid, se sumó Rodrygo, otro que está de vuelta. El brasileño cuando corría el minuto 34, consumó la jugada que inició Brahim desde el centro del campo, la siguió Lucas Vázquez, soberbio su partido, centro de este y remate de categoría de Rodrygo para marcar el 3-0.
Pero está visto que la perfección no existe, un minuto después en el 35, llegó el gol del Sevilla en una jugada donde quedó retratado Tchouaméni,un jugador alto pero que falló en el marcaje a Isaac, que remató de cabeza prácticamente solo. El francés sigue desentonando en este Madrid que contra el Sevilla ofreció una actuación coral.
A la vuelta del descanso, siguieron los despistes defensivos. En apenas dos minutos, dos perdidas una de Courtois y otra de Ceballos pudieron costarle un disgusto al Madrid. El público, esos absurdos fallos, se lo echó en cara al equipo.
Poco después, Mbappé en su mejor tarde, por ser un factor diferencial y jugando para en equipo, arregló las cosas. Él fue quien comenzó la jugada del cuarto gol. Primero, pasando a Lucas Vázquez, este se le devuelve y el francés profundiza, dejando solo a Brahim que marca el 4-1, minuto 53.
Todo estaba resuelto, pero el Sevilla no había dicho su última palabra, sobre todo su goleador Lukébakio, buen jugador, acortó distancias de tremendo disparo que fusiló a Courtois en el 85. Era el 4-2, a la postre el resultado definitivo.
En Los últimos minutos, el protagonista absoluto fue Jesús Navas que fue despedido como se merecía, a lo grande, con la afición del Madrid aplaudiendo a rabiar junto a muchos aficionados del Sevilla y por supuesto, de su familia. Las lágrimas acudieron a los ojos del jugador que pone fin a más de veinte años regalándonos grandes momentos. El Bernabéu hizo un precioso homenaje a un excelente jugador y persona. Disfruta de la vida, Navas!!
Y por este año, es todo amigos. ¡FELIZ NAVIDAD!