En el estreno de Xabi Alonso, vimos al mismo Real Madrid de Carlo Ancelotti. En un desdibujado partido ante el Al Hilal de Arabia Saudí empató (1-1) en su debut, en este Invento llamado Mundialito de Clubes.
Nada pareció mejor de lo que dejo el técnico italiano. Jugó con su mismo dibujo, el 4-3-3. Este Madrid de Xabi Alonso, que tanto ilusiona, comenzó con sensaciones similares al de la etapa de Ancelotti. Vimos las mismas carencias de antaño. El juego no fluyó en un tristísimo primer tiempo por parte madridista. Faltaron ideas y mecanismos . Físicamente parece muy tocado, aunque el excesivo calor de Miami no ayude. Volvió a mostrarse muy vulnerable cuando el rival tiene la posesión de la pelota y en muchas ocasiones, se parte en dos el equipo, facilitando el ataque de equipo contrario.
No hubo presión adelantada y si muchos desajustes. En una palabra, volvimos a ver a un Madrid muy contemplativo en una decepcionante primera parte.
No voy a echar la culpa a Xabi Alonso, que solo lleva nueve entrenamientos y al que le falta tempo igual que a su Real Madrid.
Acaba de llegar y no es cuestión de sacar conclusiones todavía, teniendo en cuanta las muchas bajas que tiene y en espera de algún fichaje más.
El dibujo volvió a ser el de Ancelotti, el 4-3-3, con Tchouamani como pivote; Valverde por la derecha; Bellingham por la izquierda. Por delante Rodrygo, que volvió a la titularidad; Vinicius por la izquierda y como delantero centro el chaval de la cantara Gonzalo, en ausencia del enfermo por un proceso febril, Mbappé que se quedó en la habitación del hotel.
El hecho de contar con un canterano a las primeras de cambio, le diferencia del inmobilismo que padecía Ancelotti con la fabrica.
Gonzalo además de marcar el 1-0 en el minuto 33, tras jugada que inició él, siguió Vinicius y Rodrygo le dio el pase para que marcará el gol, fue declarado el mejor jugador del partido.
Junto a Gonzalo, el jugador que más nos gustó fue Huijsen, que juega con mucho criterio y saca la pelota jugada como lo Ángeles, y con gran visión en los pases. Parece que lleva toda la vida en el Real Madrid.
A Trent,apenas le vimos. No es categórico en defensa y comprobamos que cuando el equipo ataca se sitúa como interior dejando la banda derecha a Rodrygo. Las demás estrellas como Vinicius y Bellingham, estuvieron bastante ausentes.
El Al Hilal, formado por jugadores de calidad y en muchos casos por ilustres veteranos que se han curtido en Europa, muy pronto le perdió el respeto al Madrid, gozando de tres buenas oportunidades de adelantarse en el marcador. Jugaban con más ahínco, más orden y mejor estructurados que los blancos que comenzaron muy perdidos, como ha sido a lo largo de toda la temporada.
Todas las ideas de Xabi Alonso que tiene para su Madrid no se vieron, y es lógico. Más bien pareció un partido de pretemporada con el calor y la humedad como gran protagonista, en Miami. Con temperaturas de 30º y una humedad del 75% no se puede ni se debe jugar al fútbol.
El caso es que el Al Hilal se adaptó mejor al calor en los primeros 45 minutos que un deambulante Madrid. Los árabes, Dominaron de principio a fin con llegadas por las bandas y con el físico más afinado. Pero curiosamente, en la única jugada trenzada de los de Xabi Alonso, llegó el 1-0. Pero poco duró la alegría. A los siete minutos del gol madridista,llegó el absurdo penalti de Asencio, que sigue sin saber medir su agresividad. Agarró en el área a Leonardo y Neves acertó con la pena máxima.
En la segunda parte ,Xabi retiró a Asencio y dio entrada a Arda Güler,pasando Tcouameni al centro de la defensa. El turco, en las labores de creación, le dio claridad e ideas a sus compañeros, que no encontraron el camino del gol, aunque Güler nada más salir mandó un balón a la madera. En este periodo, el Madrid mejoró sus prestaciones para tampoco para tirar cohetes.
El partido olía a empate, el justo resultado, pero el Madrid pudo ganarlo si Bono no hubiese detenido la pena máxima a Valverde en el minuto 92, tras el penalti señalado por golpear con el brazo en la cara Al-Qahtani a Fran García, dentro del área.
El deseado por la afición, Modric, salió en el minuto 80 por un agotado Bellingham, para tomar la manija del equipo. Una manija que cuando se vaya después de este Mundialito, el Madrid no tendrá. Esperemos, que Florentino Pérez, se de cuenta en el transcurso de este campeonato, que el equipo necesita un cinco como el comer. Ahí está la gran carencia de este Madrid.
No se pueden sacar conclusiones todavía porque Xabi Alonso no ha hecho nada más que empezar. Necesita tiempo, pero de momento,ni fu ni fa.