Mbappé alivia las heridas del pasado sábado

Después del 5-2 sufrido frente al Atlético, el Madrid tratando de cerrar esa herida, goleó 0-5 al modestísimo Kairat Almaty de Kazajistán, en la segunda jornada de la Champions .

Goleada que tuvo su origen en ese devorador de goles llamado Kylian Mbappé,autor de los tres primeros del partido, el primero, de penalti claro que le hicieron a Mastantuono.  Los dos restantes fueron en jugadas aisladas, contando en el 0-2 con la asistencia de Courtois; y el tercero lo fabricaron entre  Rodrygo que corrió en diagonal, toque suave de Arda Güler y disparo profundo de Mbappé, que continúa con hambre de gol.

Lleva ya 13 goles en nueve partidos, más de la mitad de los tantos que lleva anotados el Real Madrid, que son 23. Tiene un apetito voraz de cara al gol que los marca de todos los colores. Ante un rival endeble y que invitaba a a la relajación, el francés siguió en plan destructor en Almaty,marcando esos  tres goles.  Camavinga y Brahim, cerraron la cuenta de una goleada que dadas las circunstancias, era casi imprescindible para aliviar  el disgusto del sábado, en el Matropolitano.

Junto al francés brillaron Arda Güler y Rodrygo. El turco se ha convertido en el mejor socio del número 9; y el brasileño  está haciendo más méritos que Vinicius para ser titular, por la banda izquierda.

La contundente victoria ante el Kairat no  cura la  enorme herida que le hizo el Atletico el  pasado sábado , pero al menos evita que aparezcan más  dudas. El Madrid jugó un partido serio y solvente frente a un rival animoso e inofensivo. Tenía la obligación de ganar y lo hizo con oficio y con buena disposición,que  es lo mínimo que se le pide a un equipo como el Madrid.

Xabi Alonso, optó por poner a la mayoría de titulares, con la excepción de Fran García que entró por Carreras, Alaba que sustituyó en defensa al Lesionado Carvajal, pasando Asencio al lateral derecho, y  de Ceballos por Valverde, a quien tal vez  le siente bien esta ración de banquillo para recuperar su mejor tono.l partido comenzó con cierta frialdad  madridista ante el entusiasmo y la salida furiosa, que apenas duró cinco minutos, del Kairat. Nada más empezar patearon a la frontal del área y el jovencísimo Satpayev, se encontró solo con Courtois, tal vez asustado,cabeceó muy blando dejando el balón en las manos del belga. Ahí fue lo que se daba por parte de los kazajos, en la primera parte. Después en el segundo periodo, dos disparos de peligro fueron abortados por el propio Courtois. No dieron para más.

Tras la llamarada inicial del Kairat, el Madrid atrapó el balón y el partido se convirtió  en un monólogo del equipo blanco, con Arda Güler como director de orquesta ofreciendo un buen catálogo de giros y pases filtrados que siempre tenían un buen destino. Junto a él, Ceballos oteaba  el horizonte, tocaba y movía a los suyos con criterio. El que más se movía era Mbappé, en busca de espacios que su socio imprescindible, Arda Güler, veía  con  facilidad.

El turco cogió la batuta y dirigió a los suyos hacia la goleada, con Mbappé que sigue en plan estelar en la parcela goleadora. Marcó tres goles, y alguno más que se le escapó, en un recital de cómo conseguir la meta final del fútbol, el gol.  

En el minuto 70, Vinicius, de nuevo cabreado, fue sustituido por Rodrygo que dejó en evidencia a su compañero con una muy buena actuación. Hay debate de quién debe ser el titular por la banda izquierda. Rodrygo le va ganando terreno a Vini, que pierde mucha energía en protestas y enfados.

Al trío de goles de Mbappé, le siguieron los tantos de Camavinga y Brahim, que habían entrado sustituyendo a Tchouameni y Mastantuono, respectivamente. También entró Bellingham  en los minutos finales por Arda Güler.

Esta goleada alivia en algo el destrozo que sufrió el pasado sábado, pero como dice Mbappé: “no hay que olvidarlo”.

El Madrid cumplió,si, pero ante un rival muy frágil. Ahora le espera otra prueba más sería el próximo sábado en el Bernabéu, donde recibe al Villarreal que está en un gran estado de forma, es tercero en la liga.