Un Real Madrid cansado,no habían pasado ni 72 horas de su exhausto Euroderbi,consiguió un triunfo de mucho mérito frente al Villarreal por (1-2), en la Cerámica , con un doblete de Mbappé, que no se cansa de meter goles.
Como viene siendo habitual, el Madrid comenzó el partido bajo los efectos de Morfeo y al minuto 6, Foyth consiguió mandar el balón al fondo de la red tras un saque de esquina. Después, a los 16 minutos Mbappé aprovechó un rechace del portero local para igualar. No pasaron ni seis minutos, cuando el francés volvió a ver puerta para darle la vuelta al marcador con un disparo precisó y certero.
Este triunfo sitúa al Real Madrid líder, a la espera del Atlético-Barcelona de este domingo.
El Villarreal estuvo muy vivo todo el partido, sobre todo en ataque, no tanto en defensa donde tal vez dio muchas facilidades y si por ahí está Mbappé, se explica que con dos picotazos suyos, el Madrid se lleve una importante victoria.
El Villarreal propuso y el Real Madrid, acabó ganando con Mbappé como figura, que pareció no estar cansado de la resaca del Metropolitano. El francés, estuvo muy activo en el todo el primer tiempo, actuando como un auténtico nueve. Sus dos goles lo atestiguan.
Junto a Mbappé, sobresalió Courtois que hizo tras grandes intervenciones. El resto lo pusieron un buen Tchouaméni que actuó como central; Camavinga en el centro del campo como hombre para todo; Bellingham siempre omnipresente.
El Villarreal comenzó tanto el inicio del primer tiempo como el segundo periodo, en plan mandón y dominante, pero tenía lagunas en defensa.
Sesenta y seis horas después del interminable partido de la Champions frente al Atlético, Ancelotti repitió con siete que fueron titulares en el Metropolitano (Vinicius, empezó en el banquillo, entrando en su lugar Brahim). Por cierto, que el Madrid ha anunciado que solicitará amparo a la FIFA, para que se respeten las 72 horas de descanso entre partidos.
Al final del encuentro, los jugadores blancos dieron señales de falta de energía y aguantaron como pudieron las embestidas de un Villarreal que no cesó en buscar con ansiedad el empate. Significativas fueron las imágenes de fatiga que mostraron Mbappé, Bellingham, Valverde y alguno más… al finalizar el encuentro
La segunda parte se le hizo muy larga al Real, ante el empuje constante y la frescura del Villarreal que estuvo todo el rato martilleando el área madridista. Los blancos, no sufrieron daños gracias a su buena defensa y a un siempre fenomenal, Courtois.
Ancelotti, ante el empuje constante de los amarillos durante casi toda la segunda parte, echó mano de Modric para poner un poco de orden y sacar al Madrid de su campo. Algo que consiguió en algunas ocasiones, como en el pase que le dio a Valverde que con el gol en su pie, en lugar de disparar optó por el pase, con tan mala suerte que lo interceptó Pedraza con el brazo sobre el suelo.
Con Vinicius, cuando entró por Brahim, los blancos tuvieron más profundidad, pero era el Villarreal quien llevaba todo el peligro como en esa gran ocasión de Ayoze en los últimos instantes del partido.
Para el Madrid fue un partido de supervivencia y para el Villarreal, fue una pena porque cuanto menos mereció el empate. Un equipo que remata hasta en 23 ocasiones no merece perder, pero si enfrente tienes al Real Madrid con su tremenda pegada y con Mbappé inspirado, pues ya sabes lo que te toca, perder.
Contra la modorra del inicio del partido, el Madrid se aferró en Villarreal a la fórmula que nunca falla: un gran portero como Courtois y un delantero que con dos picotazos, remontó el complicado partido ante el submarino amarillo.
Con piernas sobrecargadas terminó el partido el Real, que se ha juramentado para no volver a jugar un partido si no se cumple la norma de hacerlo pasadas las 72 hora reglamentarias de un partido a otro.
El caso es que el Madrid, con dificultades y echando el aliento por la boca, ganó en una plaza muy difícil y momentáneamente duerme líder