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  • Diario Digital | jueves, 02 de abril de 2020
  • Actualizado 20:39

Naufragio de un lamentable Real Madrid

Naufragio de un lamentable Real Madrid

Derrota más que justa, más que merecida y hasta corta  la que logró  el Betis (2-1) frente al peor Madrid en mucho tiempo, que simplemente no jugó al fútbol, se dejó el alma y la vergüenza en el vestuario.

Después de alcanzar el liderato con  un muy buen segundo tiempo contra el Barcelona y que a base de presión,agresividad, descaro y valentía  conseguía la victoria que le aupaba al primer puesto, contra el Betis careció de esos argumentos. No tuvo agallas para  luchar por ese bien preciado que es el liderato; la agresividad brilló por su ausencia al igual que la presión. Y por si fuera poco, fue un equipo cobarde y sin ninguna ambición.

En el primer partido que tenía para defender la posición de líder, va y lo pierde de la peor manera posible demostrando una ineficacia y una fragilidad que asusta. Si después de llegar a la cima en el partido siguiente fracasas de forma estrepitosa, es, que algo falla o mejor dicho que hay jugadores que no merecen vestir la camiseta del Real Madrid, que si por algo se ha caracterizado  a lo largo de su historia, es por hacer lo imposible posible. Lleva o llevaba en su ADN, la lucha, el tesón y el sacrificio. Algo de lo que careció en el Benito Villamarín, donde el Betis le ganó en todos los aspectos, desde el físico, la ambición y en lo táctico.  Para este viaje no hacía falta esas alforjas.

El técnico bético Rubí, supo cómo hacer daño a este penoso Real Madrid, con Zidane muy perdido  en la banda, que en lugar de exigirles intensidad   era un alma en pena sin capacidad de hacerles reaccionar ante lo mucho que se estaban jugando.  La liga estaba en juego. Era una final, y entre unos otros  no fueron capaces de buscar la victoria con  fuerza y ahínco, dejando el liderato a manos del Barcelona, que sufre pero que gana.

A lo mejor Zidane, no supo  mentalizar a los jugadores sobre lo que había en juego. “No hay explicación, el culpable soy yo”, dixit Zidane en rueda de prensa. Si él no tiene respuestas para hacerles ver la importancia del torneo liguero que  se ha marcado como gran objetivo, es que tal vez no se puede confiar en él como entrenador.

Y es que no se entiende que después del subidon  anímico por la victoria en el clásico, salieran con tan poco nervio y falta de voracidad ante el Betis, que viendo la apatía del Madrid se fue a por el partido y ganó.

El equipo de Zidane salió al Benito VIllamarín como si fuesen a una excursión campera. Algo inadmisible para un conjunto de la entidad madridista que hizo un partido horroroso. Fue un auténtico despropósito de principio a fin. Les faltó de todo: garra, ambición, intensidad y actitud. Peor, imposible.

El naufragio del Real Madrid se vio desde el minuto uno. Ahí, viendo el poco nervio como comenzaron se vislumbró el desastre  que acechaba a los madridistas,  incapaces de hilvanar una jugada en condiciones.

Zidane, de nuevo experimentó con la alineación. En esta ocasión ante la ausencia de Carvajal por lesión, optó por situar como lateral derecha a Militao, un auténtico desastre en esa posición y a quien Fekir, el mejor del partido, hizo más de un traje. Para ayudar al brasileño, incorporó como titular a Lucas Vázquez. Creo que fue un error, viendo el mal partido de Militao, el gran señalado de la derrota. En esa posición de lateral, Lucas Vázquez hubiese sido mejor opción.

En el centro del campo volvió a prescindir de Valverde, cuando es el jugador que pone la velocidad y la  intensidad de la que carecieron Kroos, Modric y Casemiro, los tres estuvieron poco afortunados. Los tres mosqueteros  no supieron ordenar el juego de los suyos, siendo superados por un Betis que le costaba muy poco superar líneas y llegar a posiciones de ataque. Y, ahí Fekir fue un peligro continuo. Suya fue la primera gran ocasión que de fuerte disparo, Courtois desbarató con una gran parada.  Tanto iba el cántaro a la fuente.. que al final  llegó el 1-0, gol de Sidnei que definió como un delantero, de fuerte disparo por toda la escuadra.

Cuando parecía que el Betis se iba a ir con ventaja al descanso, se le aparecieron todos los santos al Real Madrid en forma de penalti. Una pena máxima muy clara  del  goleador Sidnei a Marcelo que se encargó de transformar Benzema, por indicación de Sergio Ramos.

Después de un espantoso primer tiempo del Madrid, todos pensamos que en el segundo periodo llegaría la reacción definitiva tras, presumiblemente, que Zidane les leyese la cartilla. Nada más lejos de la realidad, el segundo tiempo comenzó aún peor que los primeros 45 minutos. Eran incapaces de dar tres pases seguidos. El centro del campo estaba perdido con un apático Kroos, un desdibujado Casemiro y  Modric que fue el menos malo de todos ( no entendí después su cambio). Por no hablar de los demás, que estaban como ausentes. Benzema, es el claro ejemplo de la actitud pasota que tuvo el Real Madrid. El francés ha vuelto a sus orígenes más oscuros. De un error suyo, un pase mal dado, llegó el tanto del triunfo del Betis que materializó Tello.

El 2-1 fue un resultado corto porque Joaquín tuvo el gol más fácil de su vida, y que falló de forma inexplicable después de sortear Courtois para dárselo a Modric que pasaba por ahí.

Zidane, como siempre reaccionó tarde con  los cambios. Quitó a Marcelo por lesión y sacó a Mendy. Mariano lo hizo por el apocado Kroos y poco después entró Valverde por Modric. Con estos cambios, subió el voltaje pero fue insuficiente porque la suerte ya estaba echada.

En los instantes finales, donde ya pusieron  el nervio y la energía que les faltó durante todo el partido, pudieron hasta empatar pero no hubiese sido justo porque el Betis se trabajó muy bien una victoria más que merecida.

Por lo que se refiere a Zidane y sus jugadores, es bueno que hagan un profundo examen de conciencia, porque nunca antes o hace mucho tiempo de ello, había visto a un Madrid con tan poca entrega, tan falto de sacrificio y de espíritu de lucha. En definitiva,  pobre, cobarde y carente de ambición.  

Se ha empeñado en complicarse la liga y lo va a conseguir. Se la va a regalar al peor Barcelona en mucho tiempo.