Quijote Digital

  • Diario Digital | miércoles, 22 de septiembre de 2021
  • Actualizado 14:44

El nuevo Bernabéu abraza a Vinicius

El nuevo Bernabéu abraza a Vinicius

Los apenas 20.000 espectadores  que regresaron y  se dieron cita en el Santiago Bernabéu, sin duda van a guardar un gran recuerdo porque presenciaron un estupendo y más que entretenido partido de fútbol que terminó con el inusual resultado de 5-2 favorable al Real Madrid frente al Celta de Vigo.

Para los madridistas fue una noche perfecta por la sencilla razón de que esos pocos aficionados que estuvieron en el estadio y, todos los demás que lo pudieron presenciar por tv, disfrutaron viendo al nuevo Vinicius que ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad. La constatación de Benzema como figura de talla mundial; y además el debut de Camavinga que se estrenó como goleador, haciendo el 4-2. Mejor imposible.

Después de algo más de año y medio, el Madrid volvía al nuevo estadio que se está construyendo y lo hizo, haciendo un partido muy completo donde todos salieron satisfechos:  jugadores, cuerpo técnico, directivos y sobre todo la afición que  regresó con entusiasmo al nuevo santuario blanco.

Tal vez el jugador más feliz fue Vinicius, que salió Coronado. Fue su gran noche como madridista con los aficionados como testigos de ese camino que ha emprendido, para convertirse en crack del fútbol. El brasileño marcó su cuarto gol en la liga, en una noche donde se postuló como gran figura.

Vinicius fue el gran animador del encuentro.Fue quien agitó el ataque de su equipo cuando  pintaban bastos ante el Celta que golpeó por dos veces la portería de Courtois. Además de marcar su cuarto gol en liga -en toda la temporada anterior solo marco 3- provocó un penalti que ayudó a Benzema  para marcar su tercer gol en el partido,  y que le mantienen como máximo goleador del campeonato.

Gracias a Vinicius y a Benzema, el Madrid se mantiene al frente de la clasificación a pesar del sofocón inicial que le causó el Celta. Y es que el Madrid, en su estreno de estadio, comenzó muy adormecido con una defensa de pega. Nada más comenzar el encuentro entre Casemiro y Miguel Gutiérrrez no atinaron despejar una pelota extraviada, que terminó en los pies de Santi Mina para hacer el 0-1.

A partir de ese gol, espabiló el Madrid  bajo la batuta magistral de Modric. Los ataques llegaban con mucha fluidez pero morían en el área del Celta que por entonces se defendía con orden. Hazard tuvo sus escarceos  -ha recuperado rapidez y está más vivo, puede ser que su momento haya llegado-, Vinicius era una bala por su banda y Benzema en uno de tantas ataques, a pase de Valverde, estableció el empate (1-1).

Pero la igualada no afectó a los celtiñas, que en una contra encabezada por Iago Aspas que sufrió la falta de Nacho, encontró a Hugo Mallo y este a Cervi que hizo el 1-2, tras un magistral tacón, resultado con el que se llegó al descanso.

 Nada más reanudarse, pase preciso y precioso de Miguel Gutierrez y cabezazo descomunal de Benzema que establecía de nuevo la igualada. Y a partir de aquí, se desmelenó el Madrid y más concretamente, Vinicius que comenzó con su gran repertorio:Carreras, velocidad y fantasía. Junto a él, Benzema, que además de goleador sirvió un pase magnífico a Vinicius que se puso a correr para definir con tranquilidad y soltura. No tembló al verse delante del guardameta del Celta, Dituro. Además de desborde, finaliza con seguridad y estilo.  Quien lo ha visto y quién lo ve. Antes se le hacía de noche al encarar y ahora lo hace con asombroso aplomo y seguridad.

Con ese gol, el Bernabéu estalló de júbilo y el brasileño, imprudentemente, saltó a las gradas para celebrarlo con la afición que abrazó a su nuevo ídolo. Y es que después de todo lo que ha pasado, ese abrazo  del Bernabéu era el gesto más añorado.

   Para rematar la noche, llegó el gol de Camavinga, que luce muy buenas formas, tras jugada magnífica del mago Modric; y el penalti que le hicieron a Vinicius y que transformó Benzema para establecer el definitivo   5-2.  Siete goles, que nos recordó a los partidos de otros tiempos.

   El encuentro fue una fiesta. Una noche digna en el reencuentro con el nuevo Santiago Bernabéu, aún en obras pero que ya apunta como una gran obra del futuro.

P.D.  Como quiera que el Bernabéu le debía un homenaje a Lorenzo Sanz,  el presidente de la séptima y octava copa de Europa que falleció el mes de marzo del pasado año por COVID , éste  tuvo lugar al comienzo del encuentro Real Madrid- Celta. En el centro del campo jugadores de ese época, con los títulos conseguidos junto a su mujer e hijos, le rindieron un merecido homenaje.