Al nuevo Madrid solo lo socorrió Mbappe
Mbappé, de penalti,marcó el único tanto del partido (1-0) entre Real Madrid y Osasuna que sirvió para que Xabi Alonso, en su debut en el Bernabéu como entrenador, comenzase con victoria.
Dominio casi total del Real aunque sin claras ocasiones y por qué no decirlo, sin atrevimiento. Mucho orden pero poco fuste atacante. Mucho toque,que aburre al aficionado madridista, pero poca ruptura y poco brillo ofensivo.
Una entrada imprudente del central Juan Cruz a Mbappé que fue castigada con penalti,sentenció una noche un tanto gris del Real Madrid que la verdad sea dicha, no mostró grandes avances en el juego con su nuevo entrenador, Xabi Alonso. Eso sí, la mejoría a la hora de recuperar lo más rápidamente posible el balón tras pérdida, es evidente. Ahí se ha mejorado.
A este nuevo Madrid, en su primer partido liguero, solo le socorrió Kyliam MBappé, el único que veía la luz en ataque, el auténtico líder del equipo. El francés fue el principio y el final. Hay un dicho popular referente a Juan Palomo: “Yo me lo guiso y yo me lo como”, pues eso fue lo que hizo Mbappé se guisó el solo la jugada, provocó el penalti, lo tiró y lo transformó en el 1-0, el resultado final que da el Madrid los tres primeros puntos.
El Real, como diría un castizo: “ni fu ni fa” Ni gustó ni disgustó, estuvo más bien espeso y sin ideas claras para abrir la buena defensa del Osasuna, bien replegada con cinco defensores. El joven técnico italiano, nuevo entrenador de Osasuna, Alesio Lisci, planteó un auténtico catenaccio, negándole todos los espacios a los jugadores blancos, que sin ellos no son nadie, sobre todo Vinicius . Consecuencia, el Madrid no sabía por dónde meter mano. Todo era una acumulación de pases, y más pases inocuos que no llegaban a ninguna parte.
Durante toda la primera parte, lo más peligroso fueron sendos disparos fuera del área de Militao y Huijsen. También es cierto, Osasuna le exigió poco. Solo vino al Bernabéu a defenderse a capa y espada con ese 5-4-1.
Xabi Alonso, por su parte, no sorprendió en su presentación en el Santiago Bernabéu. Jugó con un 4-3-3, eligiendo junto a Vinicius y Mbappé a Brahim, en lugar de a Rodrygo a quien parece que le están señalando la puerta de salida. Y es más, en el segundo periodo eligió a Mastantuono, que debutó en el Bernabéu, antes que al brasileño. Blanco y en botella …
Se llegó al descanso con empate (0-0). Objetivo cumplido por parte osasunista que en en el segundo periodo se estiró un poquito. Y en la primera ocasión que dejaron un poco espacio, Brahim pasó un balón profundo a Mbappé que se fue de Juan Cruz, éste se comió el recorte posterior del francés y el colegiado, señaló penalti bajo protesta de los de Pamplona. Con determinación, Mbappé cogió el balón y engañó totalmente al para penaltis Herrera. Era el 1-0, minuto 50.
Todo indicaba que a raíz del gol se vería otro partido más movido. Nada más lejos de la realidad, siguió la misma tónica. Lo más interesante el debut de Mastantuono,con el Bernabéu aclamándole:”Franco, Franco” su nombre de pila. Que cosas, no?. El argentino gustó al Bernabéu, tuvo detalles de clase y hasta gozó de una buena oportunidad. Tiene una muy buen pinta
Más celebrada fue la vuelta de Carvajal, que sustituyó a un irrelevante Trent, muy apagado en su debut en Chamartin. Nada apagados sostuvieron Huijsen y Carreras, ambos muy activos y muy vivos durante todo el partido, sobre todo Carreras, dueño de la banda izquierda. De Huijsen, poco que decir, sigue impecable mostrando una personalidad desbordante.
El cansancio hizo mella en los dos equipos en la recta final. Hubo cambios y más cambios. En el Madrid, entró Gonzalo por Vinicius,quedándose de nuevo Rodrygo compuesto y sin jugar.
En esos minutos finales creció Osasuna y menguó el Madrid, que no era capaz de retener la pelota. Solo Mbappé, que está a años luz de sus compañeros, mostraba claridad. Budimir tuvo una buena ocasión para empatar pero el balón se le fue alto.
Nada pasaba, salvo la expulsión de Bretones por agarrón a Gonzalo, y no sé si también hubo contacto. Me pareció excesiva la roja directa, con una amarilla hubiese bastado.
Y así terminaba un partido muy espeso en todos los sentidos. Con un Madrid poco estimulante frente a un Osasuna que vino a lo que vino, a defenderse, siendo el juego muy plano por ambos conjuntos.
Al nuevo equipo de Xabi Alonso, todavía le falta coger velocidad de fondo y seguir trabajando. Aún, está de pretemporada. Tres puntos y poco más.