El Real Madrid se aferra a La Liga
El Real Madrid se mantiene en la pelea por la liga, con un triunfo muy trabajado en Vitoria, donde ganó al Alavés por (0-1), con gol de Camavinga, un jugador que cuanto más revolucionado está un partido, mejor juega. Y así fue como ocurrió.
El francés, fue el autor del gol consiguiendo para su equipo una valiosa victoria. A la vez, fue declarado el mejor jugador del partido. Su gol, en tal vez la única jugada con sentido del Madrid en todo el primer tiempo, partió de una buena triangulación entre Valverde, Arda Güler y el propio Camavinga que vio hueco y de fuerte disparo marcó un señor gol, en el minuto 33 de partido.
Después, le tocó sufrir al equipo blanco y más con la auto-expulsión de Mbappé por un entradón a Blanco en el centro del campo. No entendemos cómo se le fue la cabeza al francés con esa entrada violenta y alevosa, que con toda justicia mereció la expulsión.
El Madrid, que está en vísperas de tratar de buscar el milagro de remontar contra el Arsenal, quería desgastarse poco pero al quedarse con diez jugadores le obligó a un sobre esfuerzo.
El caso es que el Madrid desde la expulsión de Mbappé que fue en el minuto 38,hasta la otra expulsión de Manu Sánchez del Alavés, también por entrada violenta a Vinicius, jugó más de 25 minutos en inferioridad numérica, lo que supuso más desgaste.
El Real, ante lo que se le viene encima,de inicio reservó a Vinicius y Bellingham que esperaron en el banquillo, donde no estuvo Carlo Ancelotti, y si su hijo, Davide que fue quien dirigió el partido. El padre, estaba sancionado al recibir la quinta amarilla en el encuentro ante el Valencia.
Fuese por criterio de Davide Ancelotti, el caso es que el Madrid jugó con un 4-4-2. Mbappé y Rodrygo en punta y Arda Güler acompañando en el centro del campo a Tchouaméní, Camavinga y Valverde.
En un partido más para obreros que para estilistas, sobresalió Camavinga. Su gol dictaminó la suerte de un partido muy duro, con muchas faltas,34, y muy mal arbitrada por Soto Grado,que permitió demasiada dureza y que encima, no vio las dos entradas violentas de Mpabbé y Manu Sánchez. Si no hubiese sido por el VAR, habrían pasado desapercibidas.
El Real Madrid, sin sus dos estrellas, esta vez tuvo disciplina defensiva y corrió buen kilometraje. Aguantó bien las embestidas del correoso Alavés.
El conjunto vitoriano, dada su situación crítica en la clasificación, comenzó en plan bravo, jugando con mucha intensidad casi rayando en la agresividad, pero les faltaba remate y un poco más de aplomo en ese inicio a toda mecha, con el que comparecieron. Aunque, la verdad no dieron mucho trabajo a Courtois.
El Madrid con orden y concentración defensiva aguantaba cómo podía, sin apenas crear nada. No obstante provocó un sobresalto en su primera llegada. Arda Güler recibió un buen pase de Rüdiger y en su intento de vaselina, el portero le golpeó en la salida. El VAR no vio penalti.
Si intervino el VAR, en el gol de Asencio tras saque de esquina, por empujón de Rüdiger al guardameta Owono. Naturalmente, fue anulado.
El Madrid, se fue soltando un poco con el buen trabajo de Valverde, Camavinga y Tchouameni. Esos pequeños fogonazos, tuvieron premio con el gol de Camavinga en el minuto 33. El francés, tras buena visión de Arda en el pase, se abrió paso para sacar un buen disparo y marcar ese gol que a la postre, valió un tesoro.
Cuando parecía que el Madrid había conseguido hacerse con las riendas, llegó en el minuto 40 la expulsión de Mbappé. Le clavó los tacos en la espinilla de Blanco. El colegiado le sacó la amanilla pero al VAR le pareció insuficiente y acto seguido, tras verlo Soto Grado, le expulsó con todo merecimiento.
A Ancelotti, se le estropeaban los planes de ahorrar esfuerzos para el miércoles, al jugar más de medio partido con un jugador menos.
El Alavés con uno más volvió a la carga, corriendo mucho pero rematando poco. Carlos Vicente, el extremo derecho, un trabajador a destajo, protagonizó la única jugada de peligro en todo el primer tiempo. Su rosca, se le fue fuera por muy poco.
En el segundo periodo, más de lo mismo. Dominio continuo del Alavés que tenía poca profundidad y el Madrid, defendiendo con buena actitud por parte de todos. De esos minutos de agobio, el conjunto de Vitoria no sacó prácticamente nada, solo algún cabezazo sin peligro de Kike. Ahí se acabó, en buena medida la aventura del Alavés. Y más aún, cuando a falta de 20 minutos fue expulsado Manu Sánchez, por otra entrada violenta al gemelo de Vinicius, clavándole los tacos. Al arbitro no le pareció nada, pero si al VAR que volvió a intervenir para corregir el gran error del desafortunado Soto Grado.
Los dos equipos se quedaron con diez jugadores, pero no por eso bajó el ritmo. El Real, ya con Bellingham y Vinicius sobre el terreno de juego, comenzó a jugar más al toque, tratando de alejar a su rival de su área. El brasileño y el inglés tuvieron una ocasión inmejorable para aumentar el marcador que al final no pudo aprovechar Bellingham porque el guardameta Owono, le sacó el disparo con el hombro.
Al otro lado, Asencio y Rüdiger abortaban las llegadas del Alavés, cuya derrota le mete en problemas de cara al descenso.
El triunfo conseguido por el Madrid, aún sin brillantez pero sí con trabajo y sabiendo sufrir, le mantiene en el campeonato al que se sigue aferrando. Ceballos, reapareció.
Ahora, al Real le espera su particular Itaca,el próximo miércoles en la vuelta de los cuartos de final de la Champions contra el Arsenal. Comienza el tiempo de su intento de remontada.