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  • Diario Digital | miércoles, 24 de febrero de 2021
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El Real Madrid dispuesto a tirar la liga

El Real Madrid dispuesto a tirar la liga

Una de cal y otra de arena. Así es este Real Madrid de Zinedine Zidane que ante el Alavés dio la de arena. Regresó la liga y por Valdebebas vimos de nuevo al Madrid caótico que en la competición doméstica camina hacia el desastre. Perdió (1-2) frente al equipo de Vitoria que cuajó un brillante partido, sabiendo de antemano cómo podía hacerle daño a su rival, jugando con valentía.

Como viene siendo habitual cuando se enfrenta a rivales teóricamente más débiles, el Madrid salió con la caraja desde los vestuarios. Comenzó sin enterarse de lo que sucedía a su alrededor. Mientras los blancos se situaban, el aguerrido Alavés a base de presión energía e intensidad se imponía con claridad. Durante los primeros cinco minutos hizo lo que quiso con el balón en los pies sin que se enterasen las sombras blancas. Y así fue como en un saque de esquina  (a balón parado  son muy efectivos) llegó el penalti de Nacho, que en su intento de parar el remate de Laguardia extendió el brazo y el colegiado señaló el punto fatídico.  Lucas Pérez se encargó de marcar el 0-1. 

 La pena máxima es pandemia en el Real Madrid. Lleva cinco en los últimos tres partidos- Valencia (3),otro en Villarreal y Alavés. Lo peor de todo es que fueron indiscutibles. No sucede lo mismo con los que sufre. El VAR estuvo ciego en dos jugadas, Cuando golpearon en la rodilla a Hazard dentro del área o en el inaudito agarrón de pelo de Laguardia a Marcelo. No solo fue penalti, sino agresión que quedó impune. El ojo del VAR no llega a ver todo.

Pero el mal del penalti, no es el único mal de este Madrid que es un expediente X. Ni Zidane encuentra una explicación a esta anormal irregularidad de un equipo que pasa de una convincente victoria en Milán a una decepcionante derrota en la liga. Tras la tercera derrota liguera declaró: “No tengo una explicación…y para esta noche tampoco”.

 Pues miren ustedes por donde yo tengo una explicación. Y lo digo con humildad.  La respuesta está en  el propio Zidane, quien de alguna forma con esa afirmación está reconociendo que es incapaz de cambiarle la dinámica a un  equipo que no recupera porque no hace presión. No hay desmarques en ruptura. La salida del balón  no está trabajada y se abusa hasta límites insospechados del pase atrás sin ningún criterio. Así llegó el segundo gol que tras cesión sin fuste de Varane a Courtois, el guardameta falló al intentar pasar a Kroos con tan mala fortuna que se la dio a Joselu que marcó a puerta vacía.

 Por muchísimo menos, otros técnicos con estos resultados ya habrían sido despedidos. Pero como Zidane, le salvó la cabeza a Florentino Pérez tras despedir a Solari,le debe pleitesía. No le echará, salvo que técnico francés dimita.

Y es que aunque la derrota pueda parecer un accidente,  por ese penalti tonto de Nacho  y el fallo garrafal de Courtois, no fue tal accidente porque antes de esas desafortunadas jugadas, el Madrid fue un despropósito en todas las facetas del juego. El Alavés pudo incluso golear al Madrid. Courtois, de alguna forma se redimió con tres paradas que llevaban el marchamo de gol.

 Pablo Machín, el técnico de los vitorianos , es otro que le da un baño táctico a Zidane que volvió a las andadas con cambios en la alineación. Marcelo,Asensio y Casemiro  fueron las novedades respecto al equipo que tan bien jugó en Milán, prescindiendo de Mendy y Odegaard porque Casemiro es un fijo aunque esté en horas muy bajas.

Después, en el segundo periodo y ya con 0-2 en el marcador salieron del terreno de juego los oscuros Marcelo y Asensio, a los que Zidane intenta subir al carro pero que no terminan de dar el salto. Lo de Asensio ya es preocupante. Se está convirtiendo en un jugador intrascendente, y Marcelo, el pobre, ya llegó donde tenía que llegar.

Los inicios del Madrid fueron desastrosos. Muy impreciso, con falta de mordiente y como ausente. El único que parecía despertar fue Hazard que protagonizó el único tiro a puerta durante toda la primera parte. Después cayó lesionado (parece una lesión muscular).  A la media hora pidió el cambio y se vislumbra una nueva lesión del belga que es más carne de enfermería que del equipo.

Le sustituyó Rodrygo, lo que obligó a Asensio a cambiar de banda, pero ni por esas apareció el balear que sigue en estado depresivo. El cambio despertó al Madrid que en el último cuarto de hora del primer periodo, empujó y empujó y mereció algún premio. Pacheco salvó dos remates de Kroos que se cantaban como goles. Fueron los mejores minutos de los blancos que no tuvieron ninguna recompensa.

En el segundo tiempo, el Alavés siguió  con su buena organización y buen talante y pudo hasta ampliar el marcador por mediación de Joselu y Lucas Pérez. El Madrid, con muchos cambios no logró descomponer el buen hacer de los vitorianos. El equipo blanco era un caos y Zidane ya no aguantó más a Marcelo ni a Asensio y metió a Mendy y Vinicius. También cambió a Kroos y Modric por Odegaard e Isco. Ninguno de los que entraron mejoraron las prestaciones de los que salieron. Odegaard, aún no ha aterrizado en la Casa Blanca; Rodrygo está muy tímido; Vinicius está como aturdido y ha perdido la alegría; y en cuanto a Isco, es un jugador perdido para la causa madridista.

Al final,al Madrid solo le dio para intentar la heroica pero llegó tarde. El arrebato  final solo le alcanzó para un gol de  Casemiro  y un larguero de Isco.

Con esta derrota, el Madrid recibe un soberano tortazo en la disputa de una liga por la que camina entre sombras y muchas dudas de cara a un futuro que se presenta muy incierto, con un entrenador que es incapaz de reconducir a sus jugadores y de implicarles en un torneo que están tirando por la borda por su poca profesionalidad.

De seguir así, en Navidad habrán tirado la liga. De momento, están a seis puntos de Atlético y Real Sociedad.

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