Este Real Madrid es una ruina
Con su derrota por 0-1 frente al Getafe en el Bernabéu,el Real Madrid entrega la liga a su máximo rival, el Barcelona. Y lo hace de la peor forma posible, haciendo un vergonzoso partido y mostrando una impotencia insultante. Su partido fue un auténtico despropósito se mire como se mire. Hay jugadores que no merecen vestir la camiseta, porque están manchando el gran historial del Madrid.
Cae a cuatro puntos del Barça después de su segunda derrota seguida en la liga,tras el otro varapalo sufrido en Pamplona frente a Osasuna.
Fue incapaz de imponerse a un Getafe muy serio y sólido a la vez que muy intenso,sabiendo a lo que juega y cómo hacerlo. Un golazo de Satriano en el minuto 38 fue suficiente para dejar en cueros al equipo blanco que exhibió una falta de ideas alarmante.
No saben a lo que juegan. Se vieron superados en todos los momentos. Jugaron sin orden y sin intensidad. No había desmarques, solo balones al pie, sin buscar los espacios y sin ninguna profundidad.
Así con un juego plomizo era imposible imponerse a un bizarro Getafe que jugó con un 5-4-1, pero con mucho movimiento de sus jugadores. El equipo azulón, hizo su partido ganándole a su rival por intensidad, ganas y energía.
El equipo de Arbeloa fue incapaz de meterle mano al de Bordalás que tácticamente fue mejor que el madridista, si nos atenemos a lo que vimos. Un Getafe que hizo un gran trabajo y que se ganó a pulso la victoria con tres jugadores sobresalientes: su guardameta Soria, y sus centrocampistas Milla, que era quien ordenaba y Arambarri, el que trabajaba a destajo.
Del Madrid, que podemos decir, que fue un desastre. No juega nada,nada,nada. Su juego es plano y muy horizontal con abuso del pase atrás. Y así, no va a ninguna parte. Se quedó fuera del top 8 en la Champions, perdió la Supercopa y fue eliminado de la Copa del Rey. Lo que habla bien a las claras que este equipo está tocando fondo. Miedo da el Manchester City, viendo como está el conjunto blanco.
La verdad es que el Madrid no juega bien desde que se inició la temporada. Ganaba por los goles de Mbappé y las acciones individuales de Vinicius y algún verso suelto, pero colectivamente no funciona.
Ante el Getafe,solo se vieron algunos coletazos de Vinicius,el único agitador de un equipo que vivía muy parado y quieto. Una extraordinaria ruleta de Güler con la que se coló en el área y obligó a David Soria a una muy buena intervención. Y también, por destacar algo, la energía del chaval de la cantera Thiago Pitarch,que estuvo bien en el trabajo del robo. Como el que le sirvió para dejar a Vinicius solo ante Soria, que in extremis despejó, en la mejor ocasión del Madrid.
Eso sucedió en los primeros minutos de partido, pero poco a poco el equipo blanco se fue deshaciendo como un azucarillo en el agua ante la firmeza de carácter del conjunto de Bordalás.
Así las cosas, llegaba el minuto 38, un balón comenzó a ir de cabeza en cabeza, este llega a Arambarri que manda un globo que le cae a Satriano que sin dejar que toque tierra, dirige un misil que se cuela por la escuadra de la portería de Courtois.
Los silbidos del Bernabéu aparecieron y ya fueron casi una constante durante todo el encuentro. Y con toda razón, ante la desastrosa actuación de los suyos.
La segunda parte fue más de lo mismo, un poco más de empuje de los blancos, pero siguió con su juego plano y escaso de ideas.
Cambios un tanto llamativos de Arbeloa. Retiró a Pitarch,Trent y Alaba para meter a Rodrygo,Carvajal y Huijsen (muy desacertado el tiempo que estuvo) Dos defensas cuando vas perdiendo 0-1. Inexplicable.
Pudo empatar el Madrid, con un cabezazo de Rodrygo y otro de Rüdiger, pero no hubiese sido justo tras el desastre de un Madrid vacío,impotente y sin ideas.
Mastantuano fue expulsado con roja directa. La desesperación se ha adueñado de este Real Madrid.
Con esta vergonzante derrota, se queda a cuatro puntos del líder. Si, es cierto que quedan 36 por jugarse, pero las sensaciones no pueden ser peores. Este Madrid no invita al optimismo. El Bernabéu ya está harto. No aguanta más. Durante casi todo el partido, y con toda la razón, hubo sinfonía de pitos y abucheos. Y, al final se escuchó por parte de un sector de aficionados el “Florentino dimisión”. Tan culpable como el que más de la crisis que está viviendo el equipo blanco. Lleva tiempo más preocupado del estadio que del equipo. Y así, va.