Este Real Madrid es otra cosa

 El Real Madrid ante el Villarreal consiguió un triunfo de mucho mérito (0-2),jugando un partido muy serio a la vez que sólido tanto con balón como sin él. Y lo ha hecho ante un muy buen submarino amarillo, que realizó un soberbio primer tiempo lleno de ritmo y velocidad.

 Ante eso, el Real puso sobre el estadio de La Cerámica  un gran compromiso colectivo y volvió a contar con otros dos goles de Mbappé, que le sitúa  provisionalmente dos puntos por delante del Barcelona.

Los dos equipos protagonizaron un partido lleno de matices, con un primer tiempo que se jugó con mucho brío, sobre todo el Villarreal que le puso mucha intensidad. El Madrid, no le fue a la zaga, no le perdía la cara a los amarillos. Falto él gol que pudo llegar de cualquier modo, por parte de los dos equipos.

El Real Madrid que ha dado un gran paso hacia adelante, tal vez esos primeros 45 minutos los jugó con más profundidad. Fue un toma y daca. La ventaja de los blancos es que cuentan con un jugador descomunal que está en estado de gracia,  Kylian  Mbappé, autor de los dos tantos. Ya suma 34 en lo que va de temporada.

Por el Villarreal, Gerard Moreno es canela fina. Hizo un primer tiempo sensacional, lleno de acciones  magistrales.  Qué había que parar el juego, lo paraba.  Otras veces aceleraba y en muchas ocasiones daba unos pases al hueco, increíbles. Lástima que las lesiones le hayan castigado tanto.

En cuanto al Real Madrid de Arbeloa, por lo que se ha visto en los últimos dos partidos, parece otra cosa bien distinta. Estuvo muy junto y solidario tanto en defensa como en ataque.

El Villarreal, equipo convincente donde los haya, tuvo mucha chispa, fue muy  presionante pero le faltó remate.  Conclusión, se vio, un muy buen partido.

Marcelino no se dejó nada al azar. Salió con el equipo de gala, muchos de los cuales habían descansado ante el Ajax. Esto le permitió salir a todo trapo, sin dejar de respirar al Real Madrid . El submarino, iba de área a área a toda marcha. Empujaba más que el Madrid, sobre todo en el primer tramo de partido.

Pero en cambio, eran los blancos los que tuvieron mejores oportunidades. Una de ellas fue de Arda Güler, una vez más el director de orquesta que necesita su equipo, que tras internarse en el área su disparo lo detuvo Luiz Junior; y la otra fue de Vinicius a punto de marcar de un remate cruzado que salió besando el poste.

En el Madrid, salieron los mismos que contra el Mónaco, salvo la presencia de Carreras en el lateral izquierdo por lo que Camavinga pasó a ser el pivote ante la falta del sancionado Tchouaméni.

Sin goles se llegó al descanso. La igualdad se rompió al inicio del segundo tiempo. Vinicius, se fue por primera vez de su marcador Pau Navarro, después la suerte se alió con el Madrid, porque Gueye trató de interceptar el centro y lo que hizo fue dejarlo a los pies de Mbappé. El francés, no desperdició la oportunidad para marcar el 0-1, minuto 46.

 El partido entonces fue más abierto, y cuando eso ocurre Vinicius es un maestro consumado. Por su banda, siguió torturando a Pau Navarro,a quien provocó recibiendo  una tarjeta amarilla, cuando aún faltaba una eternidad.

 El Madrid entonces se adueñó del partido, aunque el Villarreal  no le perdió el ripio. Incluso pudo empatar en una jugada de estrategia en una falta.Parejo amagó con colgar la pelota y lo que hizo fue dar un pase raso a Gerard Moreno que desde el punto de penalti, inexplicablemente  falló mandando el balón por encima del larguero.

Llegaron los cambios de refresco en uno y otro equipo. Marcelino se jugó la baza atacante con Ayozé y Pépé y Arbeloa, lo mismo, dando entrada a Gonzalo y después a Brahim.

 Camavinga , que en el primer tiempo estuvo un tanto oscuro, se desató en el segundo periodo,cortando balones y siendo el eje vertebrador  del juego. Metió un gran pase a Mbappé, que cosa rara, perdió el equilibrio perdiendo una gran oportunidad.

No falló en el penalti que le hizo Pedraza ya en la recta final, minuto 93. Mbappé, lo transformó a lo Panenka e inmediatamente abrazó a Brahim, que tanto lloró al fallar en la misma suerte en la final de la Copa de África.

Este importante triunfo por 0-2 en un campo siempre difícil como es el del Villarreal, un equipo mayúsculo, instala al Madrid en el estado de optimismo. Este despertar, le hace dormir como líder de la clasificación.

Hay una evidencia, este Real Madrid es otra cosa. Ahora todos los jugadores parecen mejores que hasta hace bien poco estaban en un estado lamentable. Camavinga, vuelve a parecerse al de hace un año; Bellingham, hasta se ve con más energía  y ganas; Vinicius ha recuperado la alegría y vuelve a bailar.  Mastantuono está con más entusiasmo y Hauijsen, con el partido que se ha marcado en La Cerámica, ha callado muchas bocas.

Individualmente y colectivamente son mejores. Hay más alegría y el ánimo está presente en los jugadores, mucho más solidarios en todos los sentidos. Es un equipo más alegre en ataque y más sólido en defensa. En una palabra, han cambiado de forma radical respecto a lo que ofrecían con Xabi Alonso, a quien claramente, repito, no querían.

Con Arbeloa, el Real Madrid vuelve a tener buena cara. ¿Durará? …. Lo que quieran los jugadores.