El Real Madrid no juega un pimiento
El Real Madrid sigue enfermo a pesar de ganar 2-0 a un buen Sevilla que mereció mejor suerte, pero la gran actuación de Courtois, de nuevo salvador, desbarató las mejores ocasiones de los sevillistas. El belga, con su inspiración volvió a salvar los puntos ante la falta de tensión de sus compañeros que hicieron un partido para olvidar.
Hubo récord de Mbappé que marcó el gol 59 (de penalti), igualando a Cristiano Ronaldo en un año natural. El francés lo celebró emulando a CR.
Fue lo único que celebró la afición blanca, cabreada, y con razón, con este Real Madrid que da pena. El Bernabéu empieza a perder la paciencia con su equipo. Y no me extraña, porque como dirían en mi pueblo. “No juegan un pimiento”. Es decir,nada. Si hay algo que no perdonan los seguidores blancos es con la indolencia con la que está jugando este Madrid plomizo y cansino en su juego, que aburre hasta a las ovejas. Los silbidos y los pitos de reprobación están más que justificados.
El resultado fue de 2-0, pero fue sostenido gracias a Courtois con sus grandes intervenciones tanto en el primer periodo como en la segunda parte.
El Sevilla, no mereció perder. Es más, a nadie podía haber extrañado que hubieran ganado el partido, porque incluso con diez, por expulsión de Marcao a falta de 20 minutos para finalizar el encuentro, superó a un patético Real Madrid.
Se esperaba que después del mal partido en Talavera frente a su afición, el Real mejorase las prestaciones teniendo en cuanta que era el último partido del año en el Bernabéu. Pues, nada, volvió a las andadas, y realizó uno de los peores partidos de la temporada.. No hubo buena circulación del balón. Juego muy espeso y mucha fragilidad defensiva. Por no hablar de la falta de continuidad y el poco control. El Sevilla encontró muchas facilidades y pudo marcar al inicio del partido con buenas oportunidades por parte de Alaxis e Isaac Romero, pero unas veces por falta de acierto y otras,sobre todo, por Courtois no encontraron puerta.
Como decíamos la afición está que arde con este desajustado y simplón Real Madrid, que no solo no mejora sino que dio un paso atrás de forma alarmante. Los pitos y silbidos ya forman parte del paisaje del Bernabéu. Y el más señalado es, Vinicius, que fue sustituido en medio de una gran pitada. El brasileño, es una sombra de lo que fue. Está en una gran encrucijada y parece que hay problemas con su actitud.
La imagen ofrecida por el Madrid frente al Sevilla, sigue dejando muchísimas dudas sobre el futuro de Xabi Alonso,que Salió con lo mejor que tenía a disposición, pero el equipo sigue gripado y por lo tanto continúa en la cuerda floja. Y es que la imagen ofrecida por su equipo, con un jugador más fue paupérrima. La cara de Florentino en el palco, era de esas de auténtico cabreo y de tomar decisiones drásticas. Veremos qué pasa tras las navidades.
El partido comenzó con el Sevilla poniendo en serios aprietos a la insegura y frágil defensa madridista, con Alexis, un veterano que se las sabe todas e Isaac, creando mucho peligro. Tanto que bien pudieron ponerse por delante en una oportunidad de oro de Isaac Romero, que se le fue fuera por poco.
Estos dos jugadores amargaron a los centrales blancos, Huijsen y Rüdiger, siempre encontraban el carril libre a las espaldas de los dos guardianes del Madrid que no tuvieron su noche. Huijsen está desconocido, no es ese jugador que tanto ilusionó a su llegada. Está muy inseguro tanto para defender como con el balón en los pies. Es una víctima más, del mal momento por el que atraviesa el Real Madrid.
El caso es que el Sevilla era el que ponía el juego, pero el que se adelantó en el marcador fue el Real, con el gol de cabeza de Bellingham en el minuto 38. El inglés fue el único que ponía sentido a sus acciones y el más implicado.
A pesar del gol de ventaja, el Madrid seguía instalado en la desgana y el Sevilla seguía encontrando a Alaxis e Isaac, que entraban en la defensa madridista como Juan por su casa. La falta de tensión defensiva desesperaba a la afición. El equipo de Xabi, seguía en el alambre y sin control alguno del partido. A Mbappé que mandó un balón de cabeza al travesaño, no lo encontraban y tampoco lo buscaban con un inoperante Vinicius, que desesperaba a la grada.
En la segunda parte, más de lo mismo. La misma atonía por parte de los blancos y más fulgor por parte sevillista, que vio como el colegiado mostraba la segunda martilla a Macao y era expulsado con más de 20 minutos por delante. No crean que por eso espabiló el Madrid, todo lo contrario. Siguió con su juego parsimonioso, lento y aburrido. Mientras que el Sevilla le ponía empuje y llegaba a las inmediaciones de Courtois con facilidad.
El Bernabéu, entonces explotó de ira contra su equipo, viendo la falta de compromiso y de coraje. Porque con diez jugadores Alaxis y Alfon, tuvieron dos grandes ocasiones que detuvo un magistral Courtois. El conjunto hispalense se vaciaba buscando el gol que le metiese en el partido. Pero Rodrygo, destacado junto al belga y Bellingham, fue el que decidió al arrancar desde la izquierda, con Vinicius ya en el banquillo y sacar el penalti de Juanlu,tan claro como el agua. Lo lanzó Mbappé, de forma impecable y lo celebró a lo Cristiano Ronaldo.
Pese al 2-0 en contra, el Sevilla seguía en plan bullicioso intentando el milagro con Peque y Alfon como estiletes. En los últimos minutos pasó de todo, el colegiado Muñiz Ruiz, que no tuvo su noche, pitó dos penaltis, que no lo fueron y que el VAR le corrigió. El Sevilla terminó muy enfadado con el colegiado y la afición madridista con el Madrid, que sigue viendo en la UVI.
Y por este año, es todo amigos. Que tengáis feliz Navidad y os deseo lo mejor para el próximo año!!. Un abrazo.