El Real Madrid jugará contra el City o Celtic

El Real Madrid esta vez cumplió con su deber de ganar en tierra francesas, al vencer por 0-3 al sorprendente Brest, después de caer en la anterior visita a Francia, allá por el mes de octubre, contra el Lille. Partido, que a la postre le ha complicado la vida en pos de acabar entre los ocho primeros.

 Al final de una alocada jornada múltiple de Champions, el Real terminaba en duodécima posición y en el horizonte, se divisa al Manchester City de Guardiola o al Celtic de Glasgow. La suerte la determinará el sorteo que se celebrará este  viernes 31.

 Los resultados de la jornada condenaron al equipo blanco al lado más complicado del torneo con un posible cruce  con el City, y si pasa a octavos, podría tocarle el Atlético o Bayern Leverkussen.  Cruces, sin duda alguna endiablados.

El Real con los goles de Rodrygo, por partida doble, y Bellingham cierra la liguilla en una posición que al menos le permitirá jugar la vuelta de la siguiente ronda extra, en casa. Esos partidos serán el 11 y 19 de febrero.

Era un milagro que el Madrid, aún ganando, terminase entrando entre los ocho primeros. Tenían que darse una serie de circunstancias que no se dieron, porque las derrotas sufrida ante el Lille y Milán, le condenaron a jugar dos partidos extras.

Por lo demás, el Madrid, haciendo lo  justo ganó sin excesivos problemas al animoso Brest, de la Bretaña francesa, que vivió el partido, a pesar de la derrota, como si de una noche grande se tratase. Nos explicamos, el gran entusiasmo  mostrado tanto de la afición como de los jugadores, venía motivado por el enfrentamiento del equipo más pequeño de toda la Champions contra el más ilustre y laureado equipo de Europa, el Real Madrid. Si a eso añadimos, que el Brest ya se había asegurado un puesto para los dieciseisavos de final, se explica la enorme electricidad que había en la grada y en el campo., el modesto estadio de Guingamp,a más de 100 kilómetros de Brest,cuyo estadio no reúne las condiciones exigidas por la UEFA para la competición de la Champions.

El partido comenzó con gran despliegue físico de los franceses  que salió con  mucha energía buscando la portería de Courtois, al que  perturbaron algo Doumbia y Balde, con sendos disparos. Era tanto el entusiasmo de la afición que llenó el estadio, que acompañó con olés una larga posesión intrascendente de los suyos.

El Madrid no se inquietó, poquito a poco, sin grandes alardes haciendo lo correcto, se fue haciendo dueño de la situación. Buscaban a Mbappé que tuvo un par de arrebatos que llevaron cierto peligro, pero al que encontraron fue a Rodrygo que como antesala a su primer gol, cabeceó a bocajarro un centro de Lucas Vázquez  que obligó a Bizot a una gran intervención. Y en el minuto, 27, en una jugada de auténtico crack, se fue de Chardonet con un engaño de juego de pies, disparo con la izquierda palo y  gran gol, (0-1).

Sin duda, Rodrygo tiene un idilio permanente con la Champions, es su competición fetiche. Con otro fenomenal partido suyo, el brasileño confirma su gran estado de forma. No solo juega bien cuando lo hace por la banda derecha, lo hace también, tal vez mejor,  por la izquierda, el lugar del sancionado Vinicius.  Rodrygo, es tan bueno como su compatriota por esa banda izquierda. Aviso para el  descentrado Vinicius.

El Brest acusó el golpe recibido y no se recuperó hasta que pasó por vestuarios. En el inicio del segundo periodo,  con brío renovado,se lanzó a por los de Ancelotti que les costaba contenerlo. En uno de esos empujes, Ajorque marcó en una embarullada jugada que finalizó con un disparo de puntera que terminó en la red de Courtois. Para alivio blanco, el VAR lo anuló por fuera de juego.. El Madrid quedo avisado.

 No quería más sustos y apretó algo los dientes. En una contra que comenzó en Mbappé, dejando pasar la pelota, Bellingham abrió a Brahim y este a su vez a Lucas Vázquez , centro y gol de Bellingham en el minuto 55. Era el 0-2, que ponía tierra de por medio.

No por eso, el valiente y atrevido Brest dejó de apretar  buscando el milagro, pero no acertaban en sus disparos que hicieron en buenas posiciones. Doumbia y Balde, siguieron fallando. Algo que el Madrid no hace. En otra arrancada blanca, Mbappé, muy activo pero muy fallón, se juntó con Rodrygo para entre los dos fabricar el 0-3, que marcó el brasileño al rechazar el guardameta del Brest, el disparo del francés. Era el minuto 77. El pescado estaba vendido. Fue una victoria con poca gloria, pero triunfo al fin y al cabo.

El Madrid pudo marcar algún gol más pero ahí acabó la historia. Ahora le espera el City o el Celtic. La suerte dictará sentencia. La emoción está servida!!