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  • Diario Digital | miércoles, 24 de febrero de 2021
  • Actualizado 21:46

El Real Madrid, ya liberado de angustias, se engancha a la liga

El Real Madrid, ya liberado de angustias, se engancha a la liga

El Real Madrid completó su gran semana con una victoria (2-0) sobre el Atlético de Madrid, con goles de Casemiro y Carvajal, aunque para ser justos hay que decir que en última instancia fue Oblack quien con su espalda introdujo el balón en la red.

Era un partido clave para el devenir de la liga, y el equipo de Zidane con su justo y meritorio triunfo se apunta a la lucha por el título liguero. Y, lo hace, tras otro ejercicio coral de todo el equipo que cuajó un partido muy completo frente a un Atlético que fue una sombra de ese conjunto fiable que llegaba amenazante al Alfredo Di Stéfano, porque como contaban los seguidores y medios de comunicación, si ganaba el derbi, ponía tierra de por medio y daba un puñetazo en la mesa para ser el principal candidato al título.

Cayó el Atlético, que hasta ahora estaba siendo el equipo más regular del campeonato, que tan solo había encajado dos goles en diez partidos. No conocía la derrota y se mostraba firme y sin fisuras. Llegaba con seis puntos de ventaja respecto al Real Madrid y un partido menos. Era el momento para dar el gran paso, y lo que hizo es dar un paso atrás y llevarse un gran revés porque el Atlético ofreció su cara más pobre.

El Madrid, en cambio después de un comienzo decepcionante en todos los aspectos y tras verse con la soga al cuello,tanto en liga como en Champions, se conjuró en una reunión de vestuario a gran escala, con el presidente y entrenador presentes, y llegó la reacción en los grandes desafíos: Sevilla, Borussia y Atlético, como antes fue frente al Barcelona e Inter. Está claro que lo suyo son las faenas mayores.

 No hubo pistas del líder, el Atlético que podía dejar a su vecino tocado en el campeonato domestico. El único que se sintió verdaderamente líder de principio a fin, fue el Real Madrid que se apunta al campeonato, siempre, naturalmente,  que siga con la misma actitud y buen juego que ha mostrado en su semana crucial.

El Atlético, sigue al frente de la clasificación (a expensas de lo que haga la Real Sociedad frente al Eíbar), pero emocionalmente sale tocado por la imagen tan raquítica que ofreció y por lo que significa perder con su máximo rival capitalino. Pero lo peor de todo, es que jugó muy  acomplejado y como equipo pequeño.  No tuvo respuestas futbolísticas, ni en el campo y mucho menos desde el banquillo, donde Simeone se vio superado por la situación. El técnico rojiblanco, se confundió en el planteamiento y en las soluciones. Hizo cambios absurdos y no tuvo recursos tácticos para contrarrestar la intensidad y la presión del Madrid, que ha recuperado el crédito perdido en una semana, en la que ha jugado con el espíritu de las finales.

 Con las líneas muy juntas, el equipo de Zidane le quitó la pelota al rojiblanco que más bien parecía un fantasma perdido por Valdebebas. Ante el sistema que configuró el Cholo, el 5-3-2, Kroos y Modric se abrieron hasta las bandas lo que conllevó  sacar de plano a Llorente y Koke por lo que las bandas del Madrid con Mendy y Vinicius, por la izquierda y Carvajal y Lucas Vázquez, por la derecha, entraban como cuchillos al área rival. El Madrid tenia superioridad en todos los terrenos y así llegó la primera  oportunidad de Benzema a la que respondió Oblack con una gran parada, que desvió al palo.

El Atlético, mientras tanto estaba desnaturalizado ni atacaba ni defendía, su fuerte. Y así, al primer saque de esquina en el minuto14, Casemiro conseguía de cabeza, el primer gol tras resbalón  de Herrera. Por primera vez en el campeonato, el Atlético se puso con el marcador en contra.

Con el resultado a favor y con mando y solvencia, se llegó al descanso con el Madrid en un estado físico envidiable que no rebajó en el segundo periodo. Simeone, mientras tanto, desorientado y perdido cambió la pizarra, pasando al 4-4-2. Pero la maniobra no le salió bien, más bien todo lo contrario. De una tacada hizo tres cambios: Lodi, Lemar y Correa salieron por Carrasco,Felipe  Herrera. Nada cambió, aunque Lemar agitó algo a sus compañeros que tuvieron dos ocasiones por  medio del propio Lemar y Saul. Uno, tiro fuera y en la otra, Courtois, respondió con una gran parada. Y poco más.

El Madrid, siguió siendo el dueño de la situación y en un mal  despeje de la defensa rojiblanca, lo cazó Carvajal con tanta fuerza y contundencia que eclipsó a Oblack, introduciendo el balón con su espalda a la red. Era el 2-0 definitivo que prácticamente sentenciaba  el encuentro.

Entre tanto, Simeone seguía dándole vueltas a la manera de cambiar la tendencia tan positiva del Madrid. Tanto pensó, que se volvió loco e hizo un cambio inexplicable, retiro a Joao Félix, el único que con su clase podía cambiar algo. El jugador no lo entendió y se fue al banquillo mostrando su desacuerdo de manera muy gráfica. Después,el argentino tampoco dudó en quitar a Suárez, que es cierto fue una sombra que no apareció nunca; pero hombre si vas perdiendo no quites a un delantero de las características de Suárez.. En fin , que Simeone decepcionó en su papel de entrenador con cambios de sistema y jugadores, que más que ayudar confundió a los suyos. En esta ocasión, Zidane le dio  un buen repaso.

  En el equipo titular del Madrid solo hubo un cambio respecto al último partido: Carvajal que jugó como lateral derecho, bajando Lucas Vázquez a la banda. Un cambio que tenía toda la lógica, dado que Carvajal es el titular, y Lucas Vázquez es el jugador más en forma del equipo. Entre los dos, mataron al Atletico y a Hermoso, el insospechado lateral izquierdo, que fue desbordado continuamente.

Kroos, siendo el dueño y señor del juego ¡qué partido el suyo!  Modric   en su papel ejemplar (incansable) al igual que Lucas Vázquez, que volvió a dar un ejemplo de honradez profesional y de trabajo ; Benzema con sus movimientos que dejó sin argumentos a los tres centrales rojiblancos. Así como la defensa muy adelantada para achicar espacios, fue como  el Madrid se impuso claramente a un desconocido Atletico. Pero también fue más agresivo, y eso hay que ponerlo en él debe de los rojiblancos que salieron muy desdibujados y perdidos.

Del Di Stéfano, salió un Madrid, ya liberado de angustias, feliz,seguro y enganchándose a la liga, y el Atlético con la cabeza gacha.

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