El Real Madrid goleó a la Real Sociedad (4-1), con dos tantos de penalti de Vinicius que él mismo provocó, en un partido que controló de principio a fin y que le permite situarse como líder a la espera de lo que haga el Barcelona el lunes, en su visita al Girona.
Después de varios partido en el alambre , el Madrid ante la Real, el equipo de moda, hizo un partido convincente, sin apenas altibajos con todas las líneas funcionando a pleno rendimiento. Todo ello, sin Mbappé,a quien se le reservó para Portugal, al tener algunas molestias en la rodilla derecha.
En esta ocasión no hubo sustos ni soluciones a última hora de este Madrid un tanto indescifrable. Unas veces está para el arrastre; otras se muestra más entonado pero sin llegar a la plenitud, a la que no ha llegado todavía. Y otras tantas veces, se muestra mustio e indiferente. Es capaz de lo mejor y de lo peor, pero siempre encuentra la salida. Lo que consigue, por el talento individual que tiene y otras, por orgullo.
Frente a la Real Sociedad consiguió un buen triunfo con un buen juego y con todo el equipo muy entonado. Así sumó ocho victorias consecutivas y por lo tanto, continúa presionado al Barça . Ahora mismo, dos puntos por detrás hasta el lunes que rinde visita al Girona.
Además, después de mucho tiempo el Bernabéu vivió una noche tranquila con la visita de la Real Sociedad, equipo que llevaba una racha de nueve partidos sin conocer la derrota. Aunque en esta ocasión, a la Real se le vio con poco fuella después de imponerse al Athletic, en San Mamés.
Materazzo, su técnico, hizo una alineación retocada con ausencias por el cansancio, pero con los jugadores importante dentro. Sorprendió en ese once la presencia del brasileño Wesley, recién llegado y que fue un novato en todos los aspectos.
Jugó por la banda de Trent Arnold, novedad grata en el once titular de Arbeloa. El inglés hizo lo que quiso, dejando en cueros al nuevo jugador donostiarra,dejando el sello de ser un pasador exquisito. Tiene un guante en su pierna derecha, que utiliza con gran precisión y que le convierte un un organizador del juego desde la banda. Sin duda, con Trent el Madrid gana muchos enteros. Es un valor añadido al equipo. Abre nuevos mundos, viendo huecos que ahorran procesos de elaboración.
Durante la hora que estuvo sobre el terreno de juego fue el mejor del partido.
Su primera maniobra ya surtió efecto. Envió una magnifica pelota al área, por donde estaba Gonzalo que tocó con suavidad para alojar la pelota en la portería de Remiro. Era el 1-0, minuto 4.
El Madrid estaba jugando con mucha sencillez y claridad, con un productivo centro del campo formado por Arda Güler, Tchouaméni, Camavinga y Valverde.
La Real, estaba poco eficiente y dejaba muchos huecos pero en el minuto 20, Huijsen cometió un penalti tan claro como evitable, derribando a Herrera. Oyarzabal, con su maestría habitual, empataba (1-1).
Ese tanto, dejó algo de inquietud en la grada que la emprendió contra el central madridista. Pero, eso fue algo efímero, porque cuatro minutos después, en el 24, penalti a favor del Madrid. Lo buscó Vinicius, que nada más sentir el contacto de Aramburu se dejó caer. Riguroso, pero penalti al fin y al cabo. Sin Mbappé, el brasileño lo lanzó muy bien. Por lo visto, ha mejorado su técnica de lanzador de penas máximas: saltito a lo Lewandowski ante de tocar el balón. Así lo hizo y conseguía el 2-1.
El Real Madrid se estaba gustando, con buenas combinaciones ante la holgura que dejaba el conjunto donostiarra. En una de esas maniobras , minuto 30,llegó el gol de Valverde, primero que consigue en liga, que fue un golazo que vino precedido de un buen control al borde del área,tuvo tiempo de acomodarse el balón que lanzó a la escuadra con mucho temple. Era el 3-1.
El partido estaba encarrilado para los blancos y más aún lo estuvo al comienzo de la segunda parte. Transcurría el minuto 47, Vinicius hizo un caño a Aramburu en el área y el brasileño cae al suelo,señalando el colegiado el segundo penalti. Una pena máxima más que rigurosa, no lo fue,porque Vinicius ya se estaba tirando antes que le rozase el jugador de la Real. El Caso es que ni el árbitro ni el VAR lo vieron de esa manera y Vinicius marcó el 4-1, a la postre el resultado definitivo.
Pudieron ser más goles por las ocasiones que tuvieron Vinicius y Gonzalo. La Real Sociedad, ya con cambios, buscó acortar distancias, pero se quedó en la orilla
Así termino un partido plácido para el Real Madrid. Lo que permitió dar descanso a Mbappé ,con algunas molestias y que Carvajal vuelva a tener minutos. Trent, ordenó y Vinicius marcó.
La noche fue redonda para el Real, que duerme líder a la espera de lo que haga el Barça el próximo lunes. Además, le da nuevos bríos para el órdago a la grande que le espera el próximo martes frente al Benfica del inefable, Mourinho, en la Champions.