El Real Madrid, con la mente en el Metropolitano
El Real Madrid, tal vez con el freno de mano echado, ganó 2-1 al Rayo Vallecano en un partido donde los blancos dieron casi todo en el primer periodo para después, en el segundo periodo, pensar más en el Metropolitano que en lo que tenían delante. Algo que no gustó al respetable que terminó pitando a los suyos.
Y es que después de un buen comienzo, se fue dejando llevar mientras el Rayo se mantenía en pie con gran entereza y arrojo para terminar el partido encerrando al Madrid, que pedía la hora.
En el primer periodo, fue cuando llegaron los goles. Tres auténticos golazos. El primero, fue de Mbappé, con más chispa que en el Euroderbi; y el segundo de Vinicius, en jugada personal con su sello. El Rayo, antes de llegar al descanso se metió en el partido al marcar, otro golazo, Pedro Díaz.
Terminada la primera parte, el equipo de Ancelotti, jugó con la ley del mínimo esfuerzo por el denominado factor del calendario. Algún que otro escarceo de Vinicius y poco más. El Rayo, en la reanudación fue mejor y llevó el peso del partido aunque con poco peligro. Tuvo sus opciones hasta el último instante, aprovechando el modo ahorro de energía de los blancos.
El equipo de Vallecas es valiente y atrevido, con jugadores con mucho gusto con la pelota y algunos sobresalientes como el lateral derecho, el rumano Ratiu.
Nunca se descompuso, ni tan siquiera cuando el Madrid mandaba por 2-0 en el marcador.
Tres puntos, ese era el objetivo madridista, aunque lo lograse sin alegría. Al Bernabéu le gustó lo que vio durante gran parte del primer periodo; pero en cambio se cabreó con su equipo por no cerrar el partido y por el sufrimiento final. Si algo no tolera, la afición es la dejadez. Y es que el Madrid, acabó desinflándose en los últimos veinte minutos.
El Metropolitano, ya estaba en la mente de los jugadores y del entrenador. Lunin, dio descanso a Courtois; Alaba entró por el griposo Rüdiger;Fran García por Mendy. En el centro del campo repitió con Tchuoameni, que cuajó un buen partido, parece rehabilitado para la causa; Modric, volvió a ser titular diciendo aquí estoy, marcando territorio y mostrando jerarquía. Bellingham, cumplida su sanción volvió al once. Arriba, los de siempre: Vinicius, Mbappé y Rdrygo.
El Valiente Rayo, tenía dos bajas importantes, Isi, el máximo goleador y asistente; y Frutos; pero ni por esas dejó de empujar. Pudo adelantarse en el marcador en un córner que se tragó Lunin y que Aridane cabeceó alto cuando el guardameta ya estaba fuera de la jugada. La segunda oportunidad, llegó en una mala entrega de Asencio a Lunin, que pudo costar un gol.
El Madrid, no le iba a la zaga, Vinicius en una buena combinación, mandó un balón al palo y Rodrygo no llegó a un remate de cabeza. Eran unos minutos vistosos y entretenidos por ambas partes.
Llegado el minuto 29, pase profundo de Vinicius a Mbappé que hace un quiebro poco limpio pero que sale de él y resuelve con un latigazo.
Cuatro minutos después, , fue Vinicius quien entrando y saliendo del área a su estilo, marca el 2-0 con gran sutileza después de irse de la defensa rayista.
Las dos figuras blancas que no aparecieron ante el Atlético, si lo hicieron en la liga para resolver un partido muy igualado.
El Rayo, no se amedrentó, no había dicho su última palabra y en el 46, golazo de Pedro Díaz de fuerte disparo que tocó en el larguero y traspasó la línea de gol. El VAR con toda la razón, dio gol. Era el 2-1, había partido.
En la reanudación, el que dominó fue el Rayo con algún que otro coletazo de los madridistas, sobre todo de Vinicius. Al Madrid se le hizo largo el partido. Ya estaba con la cabeza en otro sitio. Llegado el minuto 70, se dedicó más a controlar que a tratar de sentenciar. Los cambios de Ancelotti, conservadores a más no poder, así lo atestiguaron. Quitó a Mbappé para dar entrada a Camavinga; a Rodrygo y entró Valverde. Más tarde el que Salió fue Bellingham, que no tuvo la tarde, entrando Brahim. La Champions, ya estaba en el pensamiento de los blancos.
El caso es que con sufrimiento en el último tramo del partido, el Real Madrid, sin alharacas, aprovechó el traspiés del Atlético (2-1 perdió frente al Getafe) para superarle en la clasificación y cazar al Barcelona pero eso sí, que tienen un partido menos.