Opinión

El Real Madrid naufragó en Pamplona

El Real Madrid después de recuperar con mucho esfuerzo el liderato,va a Pamplona y se lo deja en bandeja al Barcelona, al perder frente a Osasuna por 2-1, en un mal partido de los madridistas que salieron al Sadar como si nada se jugasen,cerrando su racha de ocho triunfos seguidos en la liga.

Si en Lisboa, el equipo blanco salió con nota alta, en el Sadar suspendió con todas las de la ley. No hay por donde coger el pésimo partido de los blancos que naufragaron frente a la fe y el espíritu de lucha de Osasuna que ganó por convicción. Ante ese fragor osasunista, el Madrid respondió con frialdad.    

¿Cómo puede ser que después de alcanzar el liderato, el Madrid salga a jugar como si nada hubiese en juego? Pues muy sencillo, por la falta de intensidad;por la desaparición de algunos jugadores como Mbappé; y por unas decisiones de Arbeloa, con esos cambios en defensa, que la verdad sea dicha fueron poco afortunados. Carvajal y Alaba, lo siento, parecen ya ex jugadores; y a Asencio en dos ocasiones,  se le vieron las costuras. Por ahí llegaron los dos goles de Osasuna.

Además, el técnico madridista no acertó con los cambios que hizo en el último tramo del partido.

En fin, que fue una derrota injustificable y dolorosa para el Real Madrid y un triunfo merecido para Osasuna, por ese ardor que mostró durante todo el encuentro.

Como decíamos, a Arbeloa le dió un golpe de entrenador cambiando tres de los cuatro defensas que tan bien defendieron en Lisboa.Obligado era sustituir al lesionado Huijsen, pero no entendimos que dejara fuera a Trent y Rüdiger. Y, por la defensa, se le fue el partido al Madrid, con ese penalti mal defendido por Asencio y la jugada en el último minuto de partido donde primero falla en el pase Ceballos y acto seguido Raúl,deja sentado a Asencio para marcar el 2-1,que a la postre sería el resultado definitivo.

El equipo equilibrado que vimos en Lisboa no apareció por el Sadar. El centro del campo madridista estuvo muy plano y en la delantera, ante el apagón de Mbappé, solo estuvo Vinicius,autor del gol blanco a pase de Valverde.

 Osasuna, por su parte, hizo un partido muy serio a la vez que muy pujante y batallador. Algo que le caracteriza y que está haciendo posible que no pierda en su campo desde el mes de noviembre.

El partido se inició  sin que apenas nada pasara. Un poco de Vinicius por aquí, con dos tiros de rosca; otro tanto de Budimir con un disparo muy intencionado. En otra jugada a centro de Ruben García, el delantero croata obligó a Courtois a dar un manotazo salvador.

El Madrid, entonces, pareció despertar de su letargo,con un disparo del desaparecido Mbappé y otro con mucho peligro de Alaba. Pero en el minuto 37 una indecisión entre Asencio y Courtois acabó en pisotón del belga a Budimir, que el VAR detectó. La pena máxima fue transformada por el delantero en el 1-0. Así se llegaba al descanso.

Osasuna ganaba con todo merecimiento a este Madrid un tanto inestable que pasa del todo a la nada con una facilidad asombrosa. No había movilidad ni ritmo en el bando madridista, solo existía la rebeldía de Vinicius; mientras que Osasuna jugaba su partido con sus armas favoritas, la lucha y la pelea continua, es decir con el cuchillo entre los dientes.

En la reanudación apareció algo el Madrid, y nos dimos cuenta que Mbappé estaba jugando. Pero el que creció fue Osasuna, cada vez más convencido de conseguir la victoria con la velocidad de Victor Muñoz.

 En el minuto 64, Carvajal  y Camavinga dejaron su sitio a Trent y Brahim para buscar más profundidad. Y lo que son las cosas,en el 72 llegó el 1-1, en una arrancada de Valverde que se lanzó solo sobre el área,puso un centro y Vinicius remató en la posición del nueve.

El partido estaba en el aire, con más  empuje del Madrid y buena disposición de Osasuna que empezaba a dar señales de desfondamiento.Javi Galán evitó lo que pudo ser el segundo gol madridista por parte de Mbappé. En el 82, Ceballos salió por Arda Güler, una mala decisión como se demostró poco después.

 Si, porque en una fatal salida de Ceballos falló un pase que a la postre costó el gol del triunfo de Osasuna, con un golazo de Raúl, con quiebro a Asencio que lo dejó tumbado y definición perfecta.  Un Golazo que valió un merecido triunfo de los rojillos ante un triste Real Madrid,sin nervio y sin fútbol, lo que viene a demostrar que es un equipo,actualmente, poco fiable.  

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