Opinión

El Real Madrid respira en la Champions

El Real Madrid se jugaba el ser o no ser en Europa y no falló. Ganó (2-3) al Atalanta de Bérgamo, una plaza dificilísima. No en vano llevaba invicto desde septiembre, además de ser el líder de la Serie A de Italia, y uno  de los mejores equipos de la actual Champions

El partido tenía aroma de decisivo, con el Real Madrid en el puesto 24 de la clasificación, un puesto insólito para el Rey de Europa que por diversas circunstancias, con lesiones y mal juego  comenzó la competición con muchas dudas y desajustes. Ante este panorama, el Madrid sacó su orgullo europeo y se rebeló ante la situación que estaba viviendo, logrando un triunfo de prestigio frente a un Atalanta enorme que le hizo apretarse los machos. Los dos equipos protagonizaron un gran partido.

Ha sido un triunfo clave para el devenir de su participación en la Champions. Ya se sabe, nadie es tan resistente ante la adversidad como el Real Madrid, que respira aliviado.

Los de Ancelotti jugaron a rachas ante un rival admirable que no da respiro. Una y otra vez percutían en el área blanca. No se cansaban de atacar.  El Atalanta, tal vez cayó por la arriesgada apuesta atacante de su técnico, el valiente Gasperini para quien el catenaccio no existe. Lo suyo es jugar al ataque siempre. Como consecuencia, presenciamos un partido muy abierto.

Por el Madrid marcaron, Mbappé, que hasta su lesión estaba siendo de lo más destacado; Vinicius, que reaparecía,   y Bellingham, de nuevo brillante y generoso en el esfuerzo.

El partido comenzó de cara para el Real,mandando, combinando muy bien y con Brahim como abanderado, presente en todas las acciones. Apenas había pasado un minuto, el malagueño se fue por la banda pasó a Mbappé y el guardameta del Atalanta salvó el gol. Minuto 10, mismos protagonistas, Brahim mete un balón interior al francés que no perdona, golpe de cadera,zancada poderosa, rematando raso y fuerte. Era el 0-1. Mbappé estaba siendo ese Mbappé que todos están esperando, en el Madrid.

Los de Ancelotti hicieron los primeros 15 minutos casi perfectos; pero el Atalanta comenzó a entonarse y el Madrid a replegarse, con esa presión al hombre tan adelantada, con Lookman como estilete que fue un dolor de cabeza permanente para la defensa blanca.

Dos ocasiones tuvieron los italianos, las dos de Ketelare que abortó un imperial Rüdiger.

El Madrid se había echado atrás. Mbappé se lesionó (no parece importante) y Brahim, hasta entonces muy activo, desapareció.  Rodrygo, fue el sustituto del francés. El brasileño estuvo frío y distante. Debe ser que  como acaba de salir de dos lesiones musculares, está sin estar.

A punto de llegar al descanso, en el minuto de prolongación, penalti de Tchouaméni a Kolasinac, que transformó De Ketelaere (1-1).

Tras el descanso, el Atalanta seguía empujando y de buenas a primeras, golpe de suerte para el Madrid.  El activo Brahim provocó un rebote de la defensa del Atalanta que le cayó a Vinicius, quien de tiro cruzado marcó el 1-2 en el minuto 56.

Hasta ese momento, Vinicius estaba siendo un fantasma sobre el césped. Se movía impreciso, con mucha precaución y cauteloso. No aparecía por ningún sitio, pero es lo que tienen los grandes jugadores que aparecen cuando más los necesita su equipo y Vinicius apareció, para marcar y desorientar a los italianos.

Dos minutos después en el 58, el mismo Vinicius desde su campo sirvió un pase largo y medido a Bellingham que marcó un gol lleno de elegancia  y plasticidad. Paró el tiempo y con un golpe de cadera dejó tumbado a De Roon para marcar un golazo (1-3). En la segunda parte, el inglés tomo el mando en plaza y fue el capitán general.

El valiente Atalanta, no se rindió. No ocupa la primera plaza de la Serie A por suerte y si, por méritos. Siguió cargando con el Madrid aguantando cómo podía. Valverde y Ceballos eran los que sostenían el centro del campo. Hasta que el diablillo de Lookman, metió el segundo para su equipo en el minuto 65, de disparo raso y ajustado al palo.. Quedaba un mundo. Ese gol animó y de qué manera a los italianos

 Al Madrid le tocó aguantar, aunque Rodrygo, el frío Rodrygo, tuvo una buena  oportunidad  de marcar tras un buen pase de Bellingham; otra tuvo Brahim. Ambas ocasiones, hubiesen resuelto el partido,  y habrían evitado los apuros del final.

El Atalanta, erre que erre, seguía y seguía atacando por tierra y aire,  era un asedio. Ancelotti, refrescó al equipo con las entradas de Asencio y Modric por Ceballos y Brahim. Con el agua al cuello llegó al Madrid en la recta final. El conjunto italiano, buscaba al menos el empate. Gasperini metió para ello a su goleador, Retegui, a quien en el último suspiro se le escapó arriba un remate casi en la misma línea de gol.

El Madrid aguantó con entereza y talento. Ya respira en Europa, sube seis puestos y encarrila  su pase a los playoffs.

 

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