El Real Madrid responde a Lamine

Después de la temporada pasada donde el Barcelona  le ganó los cuatro partidos, el Real Madrid le tenía auténticas ganas a su máximo rival. Y esta vez ganó con todo merecimiento a un Barça mermado por las lesiones. El Real vuelve a conquistar el clásico, ganado por 2-1, en un partido de intensidad muy alta y donde Lamine Yamal, el principio de las hostilidades por sus imprudentes declaraciones, estuvo desaparecido.

Había muchas cuentas pendientes a la vez que muchas urgencias en el Madrid, por romper la racha de la temporada pasada. Era el primer clásico de Xabi Alonso, que celebró por todo lo alto, con los brazos en alto y dirigiéndose a la grada. Fue celebrado casi como un titulo. Para los blancos era un triunfo necesario y a ello se pusieron desde el minuto uno, cuajando una completa primera parte, con Bellingham,quien definitivamente ha regresado, y Mbappé como máximos exponentes. Precisamente, estos dos jugadores fueron los autores de los goles. El 1-0 obra de Mbappé y el 2-1 del inglés. El Barcelona logró el empate, tras fallo inexplicable de Arda Güler.

Dicen que la necesidad obliga, y el Madrid tenía necesidad de imponerse a su rival fuese como fuese. Para ello, comenzó ahogando al Barcelona con una presión  elevada y fuerte de la que los azulgranas  apenas pudieron salir. Nada les salía, con Lamine perdido y sin circulación del balón. Mientras, lo blancos volaban con una energía  e intensidad a prueba de todo.

Ha sido un partido donde ha habido de todo:goles anulados a Mbappé, por el cordón de la bota; un penalti señalado que después el colegiado lo anula vía VAR, a mí sí me pareció pena máxima pero doctorares tienen la Iglesia. Y por si fuera poco, tangana final entre ambos bandos. Los  jugadores del Madrid  al finalizar el partido se fueron a por Lamine Yamal tras esas impresentables e imprudentes declaraciones de : El Madrid roba y se queja” y ya se sabe, quien siembra vientos, recoge tempestades”. Los blancos antes del partido para no calentarlo más callaron, pero después con el triunfo en la mano se han desfogado contra Lamine, quien pasó de puntillas por el Bernabéu, muy bien sujetado por Carreras y por la defensa madridista, donde Militao fue el capitán general.

Y como no, Vinicius montó su numerito al ser cambiado en el minuto 71 por Rodrygo, protestando de forma ostensible y yéndose con cajas destempladas a los vestuarios. Este chico, no tiene remedio. Luego después, fue parte activa en la tangana  final, con Lamine Yamal, que le invitaba a verse en el túnel de vestuarios. Fueron unos momentos vergonzosos, por parte de todos. Había mucha tensión. Es lo que pasa por calentar el partido antes de disputarse, con declaraciones fuera de lugar e impresentables.

Alguien del club debería aconsejar a Lamine Yamal,quien   últimamente está haciendo muchas tonterías. Una pena que con el gran jugador que es se pierda por el camino.

El primer clásico de la temporada, rompió la tendencia del pasado. Esta vez ganó el Madrid porque sencillamente fue mejor que el Barça. Al conjunto de Xabi Alono se le vio mucho más implicado que al de Flick (en el palco por su expulsión) que ofreció muchas fisuras, sobre todo en defensa. Solo Pedri, estuvo a su nivel; Fermín apareció por momentos y SZczesny, hizo la parada de la tarde, al detener el penalti a Mbappé.

El  Barcelona, en la primera parte no se comportó como tal y en el segundo periodo, mucha posesión pero sin llevar peligro. Por no hablar de su defensa  que es más endeble que el algodón. El Madrid tenía muy bien estudiado como hacer daño a su rival, al que anuló su esencia, la relación con la pelota..  El Real, pudo hacer, incluso, más goles.

En una palabra, el Barcelona, elaboraba sin llevar picante en las botas. Mientras que el Madrid le ponía energía con transiciones muy rápidas  y con Mbappé como estilete.

Los blancos empezaron a toda marcha. Antes de llegar a los dos minutos, Vinicius recortó en el área y en el momento del disparo se cruzó la pierna de Lamine Yamal. El colegiado Soto Grado, en primera instancia señaló penalti. El VAR  le mandó revisarlo y lo anuló por entender que el azulgrana llega primero al balón. A mí, sinceramente me pareció penalti. Pero no vamos a discutir la decisión del colegiado.

El Madrid, a pesar de todo no bajó la tensión y siguió con su plan de arrollar a su rival. Fermín perdió un balón y Mbappé lo recoge mandando un disparo desde 20 metros que bate a Szczesny. El VAR, por segunda vez interviene y por el dedo meñique de su pie derecho adelantado,  se anula.

Ajeno al desmayo, el francés volvió a marcar aprovechando un gran pase filtrado de Bellingham en el minuto 21. Tensa espera al veredicto del VAR, que la grada celebró tras darse validez al tanto. Era el 1-0

El Madrid siguió con su descarga pero en una bajada de tensión de Arda Güler, se durmió al borde del área propia, robándole Pedri la cartera que pasa a Rashford,este a Balde y Fermín recoge para marcar el empate (1-1) minuto 37.

No obstante, el Madrid seguía enchufado con una presión muy fuerte y con superioridad en los duelos así como con habilidad para sortear los fuera de juego. Fue así, como logró tener algunas oportunidades: un disparo sin ángulo de Mbappé; otro de Huijsen, una rosca de Vinicius y un disparo raso de Ballingham. Los de Xabi Alonso eran los que mandaban en el partido.

 El Barça se había encontrado con el empate pero el Madrid no aflojaba ni un milímetro. Su superioridad se vio compensada en el minuto 42, con el gol de Bellingham que llegó de un centro muy alto de Vinicius que Militao cabecea y llega al inglés que solo tiene que empujarla. El Barcelona pidió falta de Hujisen a Cubarsi, que no parece.

Con el 2-1 se llegó al descanso. Al regreso el Madrid pudo ampliar la ventaja por el penalti de Eric Garcia, por mano, pero que  Szczesny en una gran parada, detuvo a Mbappé. El Madrid le daba vida al Barcelona, que entonces fue quien tuvo la pelota pero sin apenas inquietar. Solo Fermín con sus disparos llevaba cierto peligro. Los azulgranas no tuvieron ninguna profundidad.

 El Madrid que ahogó una buena parte del partido al conjunto azulgrana pero no lo hundió, en la parte final, se resguardeció en su área  despejando centros que buscaban a Araujo, como recurso de delantero centro.Los blancos achicaron agua, pero también hicieron alguna contra que llevaba más peligro que el Barcelona con su eterna posesión carente de mordiente, y que pudo sentenciar a su eterno rival.

Ya  nada cambió. Pedri fue expulsado por doble amarilla en el tiempo de descuento. El partido terminó con la penosa tangana por partes de los dos equipos y que ya hemos analizado.

 El Madrid tumbó por fin al Barcelona después de la frustración que vivió la temporada pasada. Se ha quitado esa profunda espina que tenía clavada. Se escapa en la clasificación, ya le saca cinco puntos al Barça.