El Real Madrid consiguió un triunfo agónico (0-1) ante el Getafe, en el Coliseum que le permite seguir a la caza del Barcelona y estirar el suspense de esta liga.
Diría, que el Real Madrid ,cosa lógica, pensó más en la final de copa del próximo sábado que en el partido de liga contra el Geta. Prueba de ello es que Ancelotti echó mano de muchos suplentes, entre ellos Arda Güler, el mejor del partido y autor del gol de la victoria.
El plan del técnico italiano, era sencillo, por una parte dar descanso a Rüdiger,Ceballos, Modric,Mbappé y Rodrygo (pistas para el equipo del sábado), y otra activar a la segunda unidad para mantener la tensión y darles una buena oportunidad en un partido que tenía su miga. Los únicos titulares fueron: Asencio, Valverde, Tchouaméni y Vinicius.
Como era previsible y casi siempre ha sucedido, no hay visita cómoda a Getafe, un equipo que produce dolor de muelas a cualquier rival que tenga enfrente y más, si es de los grandes. El Madrid, no iba a ser menos y le tocó sufrir ante el siempre luchador y agresivo equipo de Bordalás. Estaba claro que no iba a ser un paseo para los blancos y si encima acaba con diez jugadores por la lesión de Camavinga, pues se explica el sufrimiento en los últimos minutos del encuentro, donde apareció Courtois para salvar los tres puntos, en la última jugada del encuentro.
Desde el pitido inicial, el Real comprobó que la visita a Getafe iba a resultar complicada. Agresividad al límite de los azulones. Saltaron chispas entre Endrick y Domingos nada más iniciarse el partido. Todos los asaltos los ganó el azulón. “Esto es fútbol, papá” es lo que rezan las pancartas de la afición del Getafe.
Los de Bordalás entraron mejor al partido . Lo hicieron con gran determinación. Milla, fue el primero que remató a puerta con un tiro flojo a las manos de Courtois. Valverde replicó con un intento de vaselina, pero era el Getafe quien inquietaba más. Un cabezazo de Mayoral se fue fuera de forma sorprendente.
Pero el Madrid, después de hibernar un buen rato, como acostumbra en esta temporada, se fue reponiendo y fue encontrando la armonía por obra y gracia de Arda Güler, un rebelde que trata de rebelarse frente a la escasez de oportunidades. En el minuto 21, el turco hizo bueno una contra con alargue incluido. Agarró la pelota desde fuera del área con la pierna derecha y marcó un buen tanto. Ajustó el disparo tanto al palo que Soria,pese a tocarlo,no logró evitar que terminara en la red. El gol le supo a gloria a él y a su equipo.
Por delante en el marcador, el Madrid creció al son que marcaba Arda. Endrick pudo aumentar la ventaja tras una pared con Vinicius, pero Djené evitó el gol, sacándole de la misma línea. Fueron los mejores minutos de los blancos bajo la batuta del turco que tanto con balones cortos como largos, dio una buena lección de mando. Güler, demostró que hay que contar mucho más con él.
En la segunda parte, Bordalás cambió el sistema y al Madrid le resultó más difícil tocar y llegar. Y, comenzó a perderse en la nada. A pesar de dejar de fluir como antes, el Real a la contra pudo aumentar la cuenta. Brahim y Vinicius tuvieron dos ocasiones que ni pintadas. No lo hizo y le tocó sufrir.
Con la entrada de Álvaro Rodríguez, jugador de la fábrica, y de Coba, el Getafe fue aún más agresivo y punzante. El Madrid perdió claridad y salida. Güler había desaparecido.
Llegaron los minutos de angustia para los madridistas que entonces estaban jugando a la nada, como un conjunto desestructorado. Arambarri tuvo una gran ocasión para empatar pero quiso ajustar tanto el remate desde el punto de penalti, que se le fue fuera.
En el tramo final del partido, todos fueron dificultades para el Madrid y más aun, al quedarse en los últimos seis minutos con diez jugadores por lesión de Camavinga, que seguramente se perderá la final del sábado. Ancelotti tendrá que buscar otro lateral izquierdo para la final de copa.
Con un jugador menos y con los de Ancelotti desorientados, tuvo que aparecer Courtois. El belga realizó una doble parada primero, a Juanmi y después, a un taconazo de Peter Federico, que fueron espectaculares. Estaba ya sin aire el Real Madrid y en una monumental estirada hizo un paradón enorme a Álvaro Rodríguez sobre la bocina. Courtois de nuevo, heroico.
El Madrid, a pesar de lo incómodo que resultó el Getafe, salió con la misión cumplida de seguir persiguiendo al Barcelona en la liga a tres días de disputarle la final de Copa, en Sevilla. Pero Esa ya será, otra historia.