Sin duda alguna, el Real Madrid frente al Mónaco al que aplastó 6-1, hizo el mejor partido de la temporada, al menos el más espectacular, en partido correspondiente a la Champions.
Una goleada, que deja bien patente que cuando quieren corren y presionan hasta conseguir el objetivo del balón. Nada de esto hicieron en los últimos partidos y mucho menos contra el Albacete, donde el Madrid tocó fondo.
Este Real de Arbeloa, por lo visto ante el Mónaco, es otro equipo bien distinto al desangelado que era con Xabi Alonso. Ante el conjunto del Principado fue intenso,agresivo y además se le vio con hambre,presionando con fuerza arriba y corriendo todos. Y digo, todos sin excepción. Un ejemplo, En una jugada que inició el Mónaco en su campo, Mbappé siguió a un jugador rival hasta la portería de Courtois a toda velocidad. Se marcó un esfuerzo defensivo de más de 70 metros. A eso se le llama actitud, que fue la que tuvo todo el equipo blanco, en este partido de Champions que con su contundente triunfo, lo eleva hasta la segunda posición de la clasificación. Esta muy cerca de terminar la liguilla entre los ocho primeros , a falta de su visita al Benfica, el próximo miércoles .
Los pitos y abucheos del pasado sábado, despertó a los jugadores blancos de la gandulearía y les hizo reaccionar para darle la vuelta al cabreo monumental que tenía la afición, por la indolencia mostrada por su equipo en los últimos partidos. Se activaron para cuajar un señor partido, firmando una gran goleada, con goles para todos los gustos.
Con la grada más calmada, el Bernabéu perdonó a su equipo que respondió con un partido más que sobresaliente. Mbappé con su gol a los cinco minutos llevó la paz a la grada, poniendo a la afición a favor de obra.
Vinicius,tras el ensañamiento del sábado, recibió también el perdón del Bernabéu. Esta vez sí bailó,siendo declarado el mejor del partido con un gol y dos asistencias.
Mbappé, marcó por partida doble. Mastantuono, que hizo un trabajo muy notable haciendo el mejor partido desde que lleva vestido de blanco, anotó el gol que significaba el 3-0. El cuarto fue en propia puerta por parte de Kehrer, pero que hubiese culminado Arda Güler a pase de Vinicius.
El 5-0, el quinto nunca es malo, fue de Vini tras jugada precisa y preciosa que culminó con un golazo por toda la escuadra. El sexto fue obra de Bellingham, que puso colofón a un partido muy serio y sólido del Real Madrid, que por lo que sea, tiene otra cara.
En el Bernabéu se vio a un Madrid más dinámico , con transiciones muy rápidas y con mucho vigor. Vinicius y Bellingham,los señalados el sábado, estuvieron muy activos y ofrecieron lo mejor de su repertorio , sobre todo el brasileño que volvió a sentir que es capaz de volar y de ser ese jugador determinante. Fue un ciclón en cuanto a velocidad y desborde,deshaciendo continuamente a la defensa del Mónaco.
A este Vinicius, centrado exclusivamente en el juego y con alegría y con la clase que tiene, es, al que quiere la afición. Le sirvió para desquitarse del tormento que supuso el partido vivido contra el Levante.
Los dos jugadores, de paso, al marcar sus respectivos goles mandaron sendos mensajes a la afición con celebraciones muy particulares. Vinicius, no lo celebró con la grada, le dedicó el tanto a Arbeloa. Bellingham, mandó un mensaje un tanto subliminal, acordándose de los rumores que le acusan de ir de fiesta y de beber demasiado.
El otro destacado ha sido Mbappé, que con su buen hacer se ha erigido en el líder del equipo. El francés hizo un despliegue total, presionando en todo momento. Algo que contagió a sus compañeros. Marcó dos goles y ya suma un total de 32 en lo que va de temporada.
Si entre los seis goles tenemos que destacar a uno, ese fue el que significó el 2-0. Rápida transición que comenzó en Camavinga con una delicatessen de tacón que llega a Arda Güler, quien con la vista al frente rompió las líneas con un pase profundo a Vinicius, con mucho espacio por delante. El brasileño, a su vez aprovechó para dar un pase a Mbappé que solo tuvo que empujarla a la red. Un gol muy trabajado y de perfecta ejecución.
Otro de los jugadores que sobresalió fue Arda Güler, que se marcó un partidazo, demostrando que cuando está con confianza es un jugador vital en la elaboración del juego. Fue el arquitecto del equipo, estado presente tanto en defensa como en ataque. Ha subido un punto en agresividad.
Del Mónaco poco que decir, muy blando e inofensivo aunque toca bien la pelota. Hay un jugador que me gustó, el número 11 Aklio el auténtico motor del equipo del Principado. Marcó el gol del honor, el capitan Jordán Teze, un regalo de Ceballos.
Y así con ese 6-1, terminó un partido que alegra especialmente,además de a los jugadores, a la afición después del gran enfado que tenía. Se desahogó el Bernabéu. Como el Real Madrid, que después de las turbulencias va camino de meterse entre los ocho primeros y clasificarse para los octavos de final de la Champions.
El Madrid de Arbeloa empieza a sonreír,demostrado que que cuando quieren saben correr, presionar y lo que haga falta. Algo que no habían hecho hasta ahora, lo que demuestra claramente que a Xabi Alonso no lo querían como entrenador.
Aún quedan heridas, pero parece que el Bernabéu perdonó a su equipo. ¿Durará? Eso depende de los jugadores.