Liga sentenciada. Con el triunfo del Barcelona sobre el Real Madrid (4-3) en un partido vibrante y emocionante, el campeonato liguero está visto para sentencia a favor de los azulgranas con quienes el fútbol ha sido más que justo. El cuarto clásico dejó bien a las claras que el Barça es mucho más equipo que el individualista Madrid, donde el único que mantuvo el tono fue Mbappé, autor de un triplete estéril que le sirve para ponerse como pichichi por delante de Lewandowski, con 39 tantos.
El club azulgrana va a ganar esta liga con todo merecimiento: por el gran juego desplegado, por la lucha y el coraje del que han hecho gala en todos los partidos, por el hambre que han tenido y como no, por tener a un excelso jugador como Lamine Yamal, que ha roto todos los moldes establecidos y que es un deleite verle jugar con esa clase y hasta veteranía con que lo hace, a pesar de tener solo 17 años.
Si además de todo eso, añadimos que Hansi Flick, el entrenador, ha caído de pie en el vestuario, conjuntando a las mil maravillas a una plantilla muy joven, creando un estilo,arriesgado muchas veces, pero valiente que les ha ido muy bien, Se explica la explosión de este Barça que está llegando a la cumbre Ya ganó la Supercopa y la Copa, y le espera la liga. Mejor,casi imposible.
Enfrente tuvo a un Real Madrid deprimente y amanerado que tenía que haber salido a comerse el césped y lo hizo con su característica pasividad. Perdió frente a su gran rival, de forma rotunda y además remontando los dos goles iniciales de Mbappé, el único que estuvo en el partido por parte madridista . Esto viene a demostrar el despropósito de este Madrid, que incluso con los tres goles que marcó el francés, fue incapaz de ganar el encuentro.
El clásico ha definido perfectamente lo que ha sido el Real Madrid en esta temporada, en cuanto a la confección de la plantilla y por decisiones de Ancelotti, quien a pesar de las numerosas bajas en defensa, ha sido incapaz de echar mano de la cantera Digo yo, si en la cantera no habrá algún lateral mejor que Lucas Vázquez,que falló estrepitosamente en el cuarto gol del Barcelona. Pues claro que lo hay, pero no para el conservador Ancelotti.
Por cierto que algo debe suceder con Rodrygo. No se entiende que estando el Real en busca del empate en los últimos minutos, no le diera entrada al brasileño y si al canterano Víctor Muñoz, que tuvo un mano mano para empatar y falló en el minuto 90.
Al Barça, la dolorosa derrota en Milán no le afectó en su tradicional voracidad. Se le olvidó su eliminación en Champions, volviendo a ser un equipo con mucha fe y gran capacidad de remontada. Se sobrepuso a los dos goles iniciales de Mbappé. El primero de penalti y el segundo, a pase de Vinicius tras romper la primera línea de presión azulgrana, carrera del francés y gol. Era el minuto 14 y el Madrid ganaba 0-2.
La respuesta del Barça fue inmediata y el Madrid en lugar de envalentonarse e ir a por más para aniquilar a su rival, se echó atrás como un equipo pequeño. Lo que los azulgranas aprovecharon para destrozarle con un fútbol total. Y llegó, la remontada con un Pedri dirigiendo a la perfección y un estelar Lamine Yamal.
En el 19,saque de esquina mal defendido por la defensa blanca, y gol de Eric García.En el 32, excelsa rosca imparable de Lamine para igualar la contienda (2-2).
El Barça estaba desmelenado, abrumaba con una tormenta perfecta a un Madrid sin compromiso, con una defensa sin consistencia y entregado a las individualidades. El Barça era un torbellino y el Madrid un juguete roto.
Atacaba el Barcelona a todo trapo hasta llegar a ridiculizar a un decepcionante Real Madrid. De este forma, el club azulgrana poniendo fútbol y corazón, selló la remontada. Rafinha, aprovechándose de un error entre Mbappé y Ceballos, marcaba el 3-2. Antes de llegar al descanso, en el 44, enésimo error de Lucas Vázquez y gol de Rafinha que ponía el 4-2.
Montjuïc, explotó de alegría, viendo el meneo de fútbol que su equipo le estaba dando a su rival histórico, el Real Madrid.
El Barcelona en 26 minutos había dejado en cueros a su rival y le había hecho cuatro goles a este irreconocible Madrid, aunque no tanto. Cierto, como dice Ancelotti que le faltan cinco defensas titulares, pero no es excusa para semejante derrota. En este clásico salieron a relucir las carencias que ha exhibido el equipo de Ancelotti durante toda la temporada. No se entiende como en un partido donde te juegas el todo por el todo en esta liga, salga sin actitud y sin mordiente. Sin presión arriba. Sin coraje en los duelos etc.etc… Muchos jugadores no ayudaban en defensa, como es el caso de Vinicius. Culpables? Todos, pero principalmente hay que mirar al banquillo y pedir responsabilidades al presidente Florentino Pérez, por la mala confección de la plantilla y que no reforzó cuando lo pedían las circunstancias. Pero eso es otra historia, tiempo habrá para analizarlo.
A lo que íbamos, quedaba un tiempo y era interesante saber si el Barcelona se conformaba con amarar la liga ó hundir aún más al Real. Optó por lo primero. Ancelotti introdujo dos cambios Modric y Brahim por Arda Güler y Ceballos, que estuvieron invisibles, además de ser dos coladeros por su banda.
Mbappé, no daba crédito a lo que estaba pasando, al desastre de su equipo. El y solo él, era quien llevaba peligro al otro área. Sobre el francés hay que construir al nuevo Real Madrid y no en Vinicius, que lleva una temporada muy alejado del la realidad. No estuvo en el partido, ni ha estado en toda la temporada.
Bellingham, tampoco. Estuvo irreconocible. Uno diría que está agotado físicamente.
El Barça, se tomó la segunda parte con más calma y no terminaron de afinar frente a Courtois que tuvo dos buenas intervenciones. Los azulgranas cuando no corren dejan de ser el Barça pletórico que es ahora. Rafinha y Lamine perdonaron.
Se confiaron un poco y en el 69 Modric robó un balón en el centro del campo, asistencia a Vinicius pase a Mbappé y gol del francés (4-3) autor de tres goles que no sirvieron para nada. Este gol, y el fallado por el canterano Víctor Muñoz en un mano a mano en el último minuto, pusieron algo de suspense en la recta final del encuentro. Pero la suerte ya estaba echada. Triunfo justisimo y más que merecido de un Barcelona imperial que prácticamente se asegura el título de liga.
Se han jugado cuatro clásico y todos los ganó el Barça con 16 goles a siete a favor de los azulgranas. La liga la va a ganar el mejor, el Barcelona.
En cuanto al Real Madrid le toca reflexionar. Tiene que hacer borrón y cuanta nueva. Cierra el curso con la Supercopa de Europa y la Intercontienental, dos titulaos menores.
Ahora solo le queda ese invento de la FIFA, el Mundial de Clubes. Pero si no cambia de actitud y no recibe refuerzos, lo tendrá muy complicado.
Está claro que el el Madrid de Xabi Alonso necesitará reforzarse mucho y bien. Llegó el fin de una era que ha sido maravillosa pero, todo tiene un final.