Señores y Señoras España ya está aquí
La selección española jugando como lo ángeles al lado de las colinas de Hollywood,ganó 3-0 a Austria con dos goles de Oyarzabal y otro de Pedro Porro y por lo tanto se clasifica para los octavos de final del Mundial, partido que se jugará el próximo lunes en Dallas a las 21 horas.
España con un juego brillante recupera su mejor versión y despeja todas las dudas que de algún modo se había especulado en la fase de clasificación.
España ya fue más España. Con la llegada de los cruces se ha reactivado y ha recuperado la alegría, el fútbol vertical e imaginativo y esa personalidad que la hace única.
La víctima fue una pobre Austria que solo puso energía y poco más. Fue un juguete a manos de nuestra selección que se impuso en todos los aspectos, con conexiones magníficas entre el centro del campo y las bandas.
El 3-0, se nos antoja un resultado corto, visto lo visto. El equipo de Luis De la Fuente, entró muy bien al partido con mucho dinamismo y con buenas llegadas que no encontraban el destino deseado. Fue después de la pausa de hidratación, cuando llegó la hora de la verdad. España mejoró en sus prestaciones. El peligro se cernía sobre el área austriaca. Y así, en el minuto 36 llegaba el gol de ese delantero invisible que parece que no está pero está,vaya si está, llamado Oyarzabal que con sutileza a pase del mejor asistente hasta ahora de la selección, Cucurella, marcaba el 1-0 y abría el melón que debió abrirse antes.
Austria que entró al partido con mucho ímpetu fue poco a poco apagándose hasta diluirse. El seleccionador austriaco, el alemán Rangnick, mandó a sus jugadores colapsar el centro del campo español, parando a Rodri y Pedri. Lo consiguieron en los primeros 20 minutos, después ya fue coser y cantar para esos dos puras sangre que tenemos como centrocampistas, creando y abriendo el juego del cuadro español.
Luis De la Fuente, apostó por el mismo once que jugó contra Arabia Saudí, con Pedro Porro en el lateral derecho y Dani Olmo como media punta. Los demás fueron los mismos, con Yamil Yamal siendo el referente atacante por la banda derecha, donde tuvo a un auténtico perro de presa como Laimer, jugador del Bayern Munich que se las tuvo tiesas con Lamine, que muchas veces se le iba haciendo túneles increíbles, y otras, las menos, le ganaba la partida el jugador austríaco.
Al descanso se llegó con esa pírrica y escasa ventaja de 1-0,teniendo en cuenta el palo de Baena al saque de una falta que ejecutó a las mil maravillas pero sin suerte final y al gol anulado, por falta previa al portero de Cubarsi, y que Cucurella había mandado a la red.
Austria en la reanudación introdujo hasta cuatro cambios. Pero su juego no fluía. Alguna contra esporádica. Nada porque Cubarsi y Laporte podían con todo. Dos centrales que son una garantía, los dos jugadores más consistentes en lo que va de campeonato.
España, en el segundo periodo siguió demostrando una gran personalidad y gran variedad en su juego. Seguía siendo brillante, no en vano estaba en Los Ángeles, la ciudad del espectáculo. El 2-0 no tardó en llegar, concretamente en el minuto 66. Jugada colectiva, centro medido de Baena, más a gusto con De la Fuente que con Simeone, y Pedro Porro como un búfalo llegó desde atrás para marcar de un enorme cabezazo.
Austria estaba rota y desmadejada. España, sabiendo donde estaba siguió ofreciendo espectáculo. Cucurella, en su segunda asistencia, ponía un centro primoroso a Oyarzabal que marcaba el 3-0 para alegría de Penelope Cruz, Rosalia y Javier Bardem, espectadores de lujo en el Sofi Stadium de Los Ángeles.
El Oscar fue para Oyarzabal, el mejor del partido. También habría que dárselo a los dos laterales, Porro y Cucurella, dos auténticos puñales por los costados.
Lo mejor de todo es que España volvió a reencontrarse. Que pase el siguiente.