Tormenta de fútbol en el Bernabeú

El Real Madrid es el primer finalista de la copa dell Rey al vencer en el computo total de la eliminatoria a la Real Sociedad por 5-4. El tiempo reglamentario finalizó con victoria de la Real por 3-4,como quiera que en Anoeta el Madrid había ganado por 0-1, fue necesaria la prorroga y ahí el gol de Rüdiger en el minuto 115 decantó la eliminatoria para los blancos, que les lleva hasta la final de Copa que se disputará en la Cartuja,  Sevilla,  el próximo 26 de abril.

El alemán Rüdiger, quien si no, tuvo que ser  el que salvase a su equipo en el ultimo instante , en el escenario, en estos casos, siempre delirante  del Bernabéu. Con esa puesta en escena tan propia del coliseo madridista, el Madrid se impuso a una más  que notable Real Sociedad que a punto estuvo de lograr la hazaña.

 El partido fue un auténtica locura, lleno de matices y de oportunidades para ambos bandos. La Real Sociedad fue la que golpeó primero cuando corría el minuto 15 con el tanto de Barrenetxea que igualaba la eliminatoria. El extremo, viendo el hueco que había dejado Lucas Vázquez, se adentró en el área  y batió a Lunin entre las piernas. Al Madrid, un tanto parsimonioso, le costó rehacerse a ese tanto inicial de la Real que vino dispuesta a aguarle la fiesta al equipo blanco, que salió, como le suele pasar muchas veces, algo confiado adormilado

No fue hasta el minuto 30 cuando logró el empate (1-1). Pase de lujo de Vinicius al hueco a Endrick y definición majestuosa del brasileño con una vaselina de lujo. El Madrid con este tanto se adelantaba en la eliminatoria. Así finalizaba la primera parte, que resultó atractiva con dos equipos que querían el triunfo para estar en la final. La Real, lo hacia con valentía y atrevimiento y el Madrid, aguantaba  con el freno de mano echado, sabiendo de su ventaja.

 La segunda parte comenzó con las armas en lo  alto hasta que a partir del minuto 72 se desato una tormenta de goles. El partido se desbocó a partir de entonces.   Primero Alaba marcó el propia puerta el que era el 1-2 y que empataba la eliminatoria. En el 79, Oyarzabal , con la ayuda también de Alaba que llega a darle al balón, marcaba el 1-3 que daba el pase a la Real Sociedad. Pero, casi de forma inmediata, en el 82, jugada eléctrica de Vinicius por su banda  centro y gol de Bellingham (2-3).  

 Ahí no paró la cosa, en el 89 Tchouaméni, de cabeza tras saque de esquina, marca ,empate (3-3) que metía al Madrid en la final. Gol que llegó con polémica, por entender los jugadores realistas que la jugada anterior al corner, vino precedida de un fuera de juego de Vinicius. Ni el VAR ni el colegiado apreciaron tal cosa y el gol subió al marcador, ante las protestas de los jugadores de la Real.

Pero el equipo Txuriurdin, que cuajó un soberbio partido, no había dicho su última palabra. En el 92, Oyarzabal de nuevo volvió a marcar de cabeza (3-4. La prórroga estaba servida,.

 Los 30 minutos extras, vinieron condicionados por el cansancio de los dos equipos, más acusado en la Real que agotado buscó llegar a la tanda de penaltis. Algo que evitó Rüdiger con un espléndido cabezazo al aprovechar un buen  saque de esquina botado por Arda Güler. Empate (4-4)  y el Real Madrid, por el gol de  Endrick, en Donostia , pasa a la gran final.

Fue un tremendo partido, copero por excelencia, entre dos conjuntos  buscando la victoria  y haciéndolo con un fuerte ritmo que hizo las delicias  de los que amamos el fútbol.  La Real llevó al Madrid al límite. Tanto que lo llevó a la prórroga en parte gracias a los dos autogoles de Alaba, al que después salvó la papeleta, Rüdiger.

De  nuevo hubo algo de épica en el pase del Madrid en la final. A falta de diez minutos estaba fuera. Los goles de Bellingham y   Tchouameni le  metieron dentro de nuevo, pero Oyarzabal en la recta final con su gol, llevó el partido a la prórroga que fue de suspense y hasta angustiosa.. Y aquí, de nuevo como ya hiciese en el Metroplitano y la temporada pasada frente al City, Rüdiger  con su enorme cabezazo les metió en otra final.

La épica y todo eso está muy bien, pero el Madrid no puede jugar solo a ratos. Se pasó mucho tiempo, como dirían en mi pueblo, huevando.  Vendrán partidos que no le valdrá  solo con poner emoción y ambición cuando se ve con la soga al cuello. No, tienen que jugar con mas regularidad y ser más constante .  La Real Sociedad, que cuajó un buen partido, le tuvo contra las cuerdas y a nadie hubiese sorprendido que hubieran sido ellos los finalistas.

Ancelotti, de salida dejó en el banquillo a Mbappé que no salió hasta bien entrada la segunda parte. Endrick, fue el delantero  centro, un jugador que aprovecha sus minutos y que tiene calidad. Marcó un señor gol. Otras de las novedades, fue la presencia de  Camavinga en el lateral izquierdo. En la primera  parte sujeto muy bien al Take Kubo, pero en el segundo periodo se le fue cuando quiso el japonés que fue un tormento para la defensa blanca, insegura como casi siempre. Como decíamos, a partir del minuto 70, el partido fue un ir y venir, con Vinicius, entonces desatado y ya con Mbappé sobre el terreno de juego. Hubo ocasiones para todos los gustos. Vinicius la tuvo una muy clara para haber empatado a tres. Igual que Zubimendi que remató al saque de un corner ,respondiendo Lunin con una gran parada.

 En la prórroga , el Madrid estuvo más entero y se veía que el gol llegaría tarde o temprano y  llegó. Rüdiger, últimamente vestido con la capa de héroe,  el “loco” Rüdiger, le birlo el sueño a la Real Sociedad de volver a jugar otra final de copa. La fe con la que jugó la Real no le fue suficiente para batir a un Real Madrid que reinó en la locura. La copa y el Madrid en estado puro.