Semana fantástica del Real Madrid y en particular de Valverde, que volvió a ser el alma de un equipo blanco que parece revitalizado y que derrotó 4-1 a un Elche muy apagado, en el Santiago Bernabéu.
Un estadio casi lleno que vio un gol para la historia de Arda Güler, a quien se le ocurrió la genialidad,viendo adelantado al guardameta Dituro, de hacer un lanzamiento desde su campo,70 metros más o menos,para marcar todo un golazo que va a dar la vuelta al mundo y que entra en el museo de los grandes goles.
Y también, la afición blanca vio a una ilusionante camada de cinco canteranos: Manuel Angel,Aguado,Yañez,Palacios y por supuesto Thiago Pitarch,que ya es titular por derecho propio. Los demás tuvieron sus buenos minutos durante la segunda parte.Algo que les encantó a los seguidores blancos,teniendo en cuenta que en los últimos años apenas contaba la cantera.
El partido comenzó un poco espeso y un tanto lento por ambos equipos. El Madrid como esperando su momento y el Elche, tocando y tocando sin ninguna trascendencia.
Los de Arbeloa jugaban con entusiasmo pero sin encontrar el punto al partido. Hasta que Valverde,de nuevo, hizo de despertador.
El uruguayo, se ha convertido en el abanderado del equipo.Está jugando con una suficiencia insultante. Así lo hizo contra el City y lo volvió hacer frente al Elche. Participó en el primer gol y marcó el segundo,otro golazo. En una semana ha hecho cinco goles; uno al Celta, tres al City y otro al Elche. Sin duda, está en estado de gracia y ha vivido una semana de gloria.
En cuanto al Elche, es un equipo muy académico con la pelota. Toca y toca, pero no es nada efectivo. Empezó la temporada casi en puestos europeos y ahora está en zona peligrosa. Pasó por el Bernabéu siendo un equipo muy triste. Solo destacaría a Febes, ex canterano del Madrid,que es el timón del Elche.
Arbeloa teniendo en cuenta las diez bajas que tiene, no quiso sobresaltos en la lucha por la liga y salió con todo lo que tienen a su disposición. Solo Trent y Güler no fueron de la partida.
Como decíamos, el encuentro comenzó un tanto plomizo y sin que pasasen cosas que destacar. Un remate aquí; un despeje de cabeza allí… Vamos que nada ocurría. Hasta que apareció Valverde.
En el minuto 38 falta a favor del Madrid, el uruguayo reventó la pelota, Dituro la rechazó como pudo,Pedrosa despejó de cabeza y el balón le llegó a Rüdiger que de volea sin dejarlo caer marcó el 1-0. El alemán, por cierto, empieza a ser él. Su sacrificio por el equipo es encomiable.
A partir del gol, el partido se animó. Y como no, en ese despertar no podía faltar su despertador, Valverde que completó su semana antológica con otro gol de categoría. Recibió en la frontal un pase de Fran García,amagó con pegarle con la izquierda, recortó y con la derecha marcó por toda la escuadra. Era el 2-0,minuto 43.
La segunda parte, con la ventaja del Real, fue más abierta y entretenida. Brahim, tuvo una ocasión, de esas imposibles de fallar, en un mano a mano frente a Dituro y no acertó.
Al poco de comenzar el segundo periodo, Arbeloa dejó de pensar en la liga y empezó a dar descanso para la vuelta de los octavos de final en el Etihad. Retiró del campo a Valverde,Vinicius,Tchouameni, y Rüdiger. Y dio rienda suelta, para satisfacción de la afición, a los jóvenes de la cantera. Primero salieron Diego Aguado y Yáñez acompañados por Gonzalo y Güler. Minutos después por Thiago y Brahim metió a Palacios y Manuel Ángel, jugador que gusta mucho a Arbeloa.
Los chavales cumplieron con creces para satisfacción del Bernabéu que vivió la fiesta de la cantera. Ofrecieron muy buenos detalles. Palacios tiene mucho talento. El central Diego Aguado,salvó un gol cantado y el extremo Yáñez,18 años, nada más salir dió un magnífico pase para que Huijsen marcase de cabeza el 3-0, en la posición de nueve, cuando corría el minuto 65.
El gol del Elche, fue en propia puerta de Manuel Ángel tras grave error de Camavinga,que no termina de coger el aire.
Y para finalizar la feliz noche que vivió el Bernabéu, Arda Güler en el 88 nos regaló una obra de arte con ese gol desde 70 metros. Un gol para recordar que se merece el trofeo de Puskas.
Con este triunfo, el Madrid sigue metiendo presión al Barça. Pero ahora toda la atención está puesta en el Etihad, en ese partido de vuelta de los octavos de final contra el Manchester City. Palabras mayores.