Opinión

Valverde rescata al Real Madrid

Un golazo de Valverde, el jugador todo terreno, el irreductible, dio la victoria al Real Madrid sobre el Athletic (1-0) que le permite seguir en la pelea por el título de liga.

El gol del uruguayo que hizo sucumbir a un Athletic, que a pesar de jugar con muchos reservas, estuvo en plan serio mantiene a los blancos en la carrera por la liga, que sigue encabezada por el Barcelona, con cuatro puntos de ventaja después de su remontada al limite contra el Celta.

El partido tuvo dos caras. Una primera parte con dominio blanco pero sin crear peligro frente a un Athletic que solo hacía que defenderse, renunciado a pisar el campo del Madrid, que era quien llevaba el peso del encuentro, pero careciendo de profundidad. No es que el Real, jugase mal en esa primera parte,tocaba bien y hacia buenos cambios de juego, pero sin inquietar a Unai Simón. Del Athletic, apenas había noticias. Eso, si defendía con mucho orden y buena colocación.

Solo Vinicius, el mejor del partido, se rebelaba con la situación, agitando  una y otra vez por su banda, desatado desde el comienzo. Un Vinicius que estaba enfadado con el Bernabéu por los pitos que había escuchado en los últimos partidos. Incluso no celebró el gol que a priori daba los tres puntos al Real Madrid, antes que el colegiado lo anulase.

 Vinicius fue el despertador de su equipo, desbordando y desafiando a Gorosabel, unas veces con acierto y con errores. En una jugada suya por la banda,pudo adelantar al Madrid tras un slalom y un disparo que se le fue alto.

Sin apenas emoción, sin ningún disparo a puerta, Courtois y Unai Simón, fueron meros espectadores, finalizó la primera parte, que como diría un castizo, fue un poco pelmaza.

El Madrid se estaba jugando seguir con vida en la liga, en esa pelea que mantiene con el Barcelona. Se jugaba sus últimas cartas, por este motivo en el segundo periodo salió a tumba abierta. Aquí, si se vio a un buen Madrid con Vinicius, ese rebelde con causa, en plan indesmayable en sus intentos de percutir una y otra vez en el área de los leones, que seguían defendiéndose con uñas y dientes.

La enormemente implicación del brasileño hizo despertar al resto de sus compañeros. El Madrid comenzó a ser muy profundo, llevando el peligro por bandera a los dominios del Athletic Club. Con el buen juego de los blancos, llegaron las oportunidades, suficientes para haber goleado. Y es que cuando no le falta fútbol le falta acierto, parece el sino de este  irregular Madrid.

Al final se impuso la lógica y se llevó un triunfo muy merecido, tras realizar un muy buen segundo tiempo.

Era la noche del juicio del Bernabéu después de caer en Europa y la verdad, es que no hubo reproche. La afición entiende que en los últimos nueve años, con cinco Champions a cuestas, poco se les puede reprochar. Los ciclos se acaban. El caso, es que la afición animó como si nada hubiese ocurrido.

Ancelotti, sin el sancionado Mbappé, jugó con Vinicius y Rodrygo  por delante de Bellingham, un diez que hacía de nueve. Camavinga y Valverde fueron los laterales, que son en los que más confía el técnico. Ceballos y Modric jugaron juntos, acompañando a Tchouaméni en el centro del campo.

  El Txingurri Valverde, después de clasificar a su equipo para las semifinales de la Europa Ligue tras derrota al Rangers por 2-0, aterrizó en Chamartin  con el equipo B, solo repitió con Berenguer y Unai Simón. Luego echaría mano de Sancet e Iñaki Williams, bien entrada la segunda parte.

Sea por eso, el caso es que del Athletic apenas hubo noticias por el Bernabéu. Se defendió bien y, punto.

 Hasta que en el minuto 93, llegó el tremendo zapatazo de Valverde, que le golpeó con el alma para conseguir un gol vital para seguir enganchado a la liga.

Antes de ese gol, y a base de buen juego y un fútbol poderoso, el Real, que despertó a conciencia, pudo golear  a un Athletic metido en su área defendiendo como gato panza arriba. Rodrygo,Camavinga, Bellingham Ceballos y Valverde, tuvieron oportunidades de hacer gol. En algunos casos, la pelota se fue fuera por muy poco; y en otras  daba en el cuerpo de los defensores del Athletic. Además, Unai Simón le hizo una parada imposible a un cabezazo a bocajarro a Bellingham. No había manera. Era un asedio continuo.

Vinicius se inventó un gol que el colegiado Munuera anuló a instancias del VAR, por fuera de juego previo, por la uña de un pie, de Endrick. Hubo un más que posible penalti de Unai Núñez a Bellingham. Habiendo contacto suficiente, el colegiado ni el VAR lo estimaron así.

Y en el descuento , cuando la desesperación se estaba haciendo dueña del Bernabéu y de los jugadores blancos,  Valverde, el jugador total, el trabajador del mes, hizo justicia con una monumental volea a la escuadra que dejó con la boca abierta a la afición, a sus compañeros y a los jugadores del Athletic.

 Valverde rescató al Real Madrid, que no se rinde. Sigue con vida en la liga.

 

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